Tiene la palabra

A mi hijo Diego

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Días atrás te vi en un noticiero hablando de la lucha que con tus compañeros guardavidas de Canelones los llevó a enfrentar a una comuna nefasta.

Sinceramente me sentí orgulloso de que fueras mi hijo. Algo que no creo pueda decir el de la jueza que a pesar de darles la razón cedió ante la presión de los «mandamás».

Esa señora me dio lástima. Seguro estoy que lo único que no les dijo es que si cumplía con su deber lo más probable es que la enviaran a «Paso del boniato» o al «Rincón de las Tapitas», lo más lejos posible de su hogar.

Y por más que se rasguen las vestiduras los señores de la Suprema Corte de ¿Justicia? se reitera lo que aprendí desde que era pibe (¡cuántos años pasaron!), que hay dos códigos. Uno para los «de a pie» o ladrones de gallinas, y otro para los poderosos o delincuentes de cuello duro…

Perdieron una batalla, no la guerra, y ustedes los guardavidas dieron una lección de dignidad. Algo que otros desconocen, y solamente saben qué es buscando esa palabra en el diccionario.

Resistieron toda clase de presiones, amenazas, calumnias, agresiones cobardes, que les «pincharan» o cortaran los teléfonos, intentos de soborno o la manera de separarlos.

Terminaron ganándose la solidaridad de los vecinos y hasta el respeto de algunos «levantamanos» que votan en la Junta por «disciplina partidaria»…

Son jóvenes, con un espíritu de lucha admirable. No aflojen y a pesar de que hoy pasaron a engrosar las filas de desempleados o condenados al exilio, podrán seguir caminando por la vida con la frente alta sin tener que avergonzarse de sus actos.

En lo que a mí se refiere es triste comprobar que mi forma de pensar y los valores que me trasmitieron mis mayores que formaban una familia de gallegos mezcla de anarcos, socialistas y batllistas de Don Pepe y Domingo Arena (no de los que hoy se autoproclaman herederos de sus ideas) de muy poco valen.

Cuando instituyan el Premio Nobel al Otario, me presento, y a los demás postulantes les costará mucho poder vencerme. Gano por destrozo…

Dejo para el final (LA REPUBLICA pide que sean cortas las cartas) la decepción que me causan los representantes de la izquierda. Que recién se dieron por enterados cuando estaba «todo el pescado vendido». Lo único que consiguieron es que el intendente y sus aliados se rieran a carcajadas…

Leyendo un libro sobre la creación del Frente Amplio encontré un testimonio de un legislador que está en las antípodas de mi manera de pensar. Pero que tuvo lo que otros no tuvieron cuando dijo casi textualmente: lo único que sirve de la nueva Constitución es que el balotaje nos permitirá a los partidos tradicionales unirnos para que la izquierda no llegue al poder.

Y por más que nos mintamos y hagamos trampas al solitario diciendo que somos la mayor fuerza política, la realidad es otra. «Marchamos» una y otra vez.

En el caso concreto de Canelones, no quisimos ganar. ¿Alguien lo duda? Perdimos en la ciudad donde reside el mejor candiato. Y muchos siguieron votando en Montevideo…

Estoy llegando a la etapa final de mi paso por la tierra y bajé los brazos. Ojalá la niña que traerá al mundo tu compañera encuentre una humanidad distinta, donde la solidaridad, el amor y la honradez vayan juntos. Sin «curreros», beneficiarios de «contratos de obra», empresas «fantasmas», «asesores», «juntavotos» y otras plagas por el estilo… ¡Lástima no poder verlo!

Nada cambió desde que dos «incultos» (según el concepto de una ex ministra que dijo que el tango no es cultura) escribieron «Cambalache», «Qué vachaché» y «Las cuarenta»…

Quizá si coimeo al Sindicato de Angeles (espero no me pidan 2 millones de dólares) consiga un lugar junto a tu hermano Gabriel que falleció en Solymar cuando no había guardavidas de verdad en la playa.

Una sola cosa te pido. Sobre mi tumba colocá una placa que diga: «Aquí están los huesos de alguien que se esforzó por ser simplemente una buena persona y se dio cuenta al final que fue un gil…»

Respeto a los que puedan discrepar conmigo. A los que se sientan molestos o aludidos, simplemente «Allez cagué»…

Paco Gude – C.I. 586.325-5

 

Lo hecho por el Iname ante denuncias en San José

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

De nuestra mayor consideración:

En la edición que luce fechada el jueves diez de enero de dos mil uno, página Nº 11, del diario LA REPUBLICA, aparece un extenso artículo a cinco columnas, titulado «Se agravan las acusaciones contra Centros que tienen convenio con Iname» «Bajo la Lupa», pudiéndose leer el nombre de la Sra. Mariana Rabinovich bajo los títulos.

Al respecto, se entiende conveniente poner en su conocimiento, que este Directorio ha estado atento, desde los primeros trascendidos de presuntas irregularidades en los Centros mencionados y ha ido adoptando las resoluciones consecuentes a los procedimientos técnicos administrativos dispuestos en su oportunidad, a saber:

1) En sesión de Directorio de fecha 28/8/00, Acta Nº 22 se aprobó en las actuaciones a estudio, en relación al tema, ratificar lo dispuesto por Presidencia de fs. 4 y 8 «en el sentido de que la Unidad de Auditoría proceda a realizar una Investigación de Administración Contable en el más breve tiempo posible ante las denuncias planteadas al Sr. Presidente en la carta agregada de fs. 5 a 8 y en el acta labrada el día 23 de agosto ppdo.».

Esta Auditoría Técnico Contable que aún está en proceso, aunque próxima a culminar según la información brindada por la Unidad que la lleva a cabo, se ha realizado a nivel de las dependencias públicas y privadas que corresponden a Iname de la Jefatura Departamental de San José. Una vez finalizada y elevada a Directorio, será objeto por parte de éste, del debido estudio, consideración y resolución que corresponda, en Sesión del mismo.

2) En el caso de la Asociación Civil «Comisión de Fomento 7 de Mayo – Delta del Tigre – San José, por Resolución Nº 1805/00 de Directorio se dispuso rescindir el convenio suscrito el 28/2/98 con dicha Asociación a partir del 7/11/00 para el CAIF 7 de Mayo.

3) Se encuentra a estudio, consideración y resolución de Directorio, con todos los informes de las oficinas técnicas, estando previstos para su tratamiento en la próxima sesión, los expedientes relativos a la Asociación Civil Paidia (Protección Alternativa Integral de Infancia y Adolescencia) que refieren a los Centros CAIF «Sol y Luna, Proyecto Sendero y Proyecto Cecale, así como el expediente de la Asociación Civil Comisión de Ayuda al Menor Delta del Tigre que gestiona el Centro CAIF Rincón Infantil cuyo convenio estaría necesitando ser ampliado.

Sin perjuicio de lo anteriormente expuesto, se hace constar que el Sr. Presidente Julio C. Saettone concurrió personalmente, acompañado de la Sra. Directora de División Plan CAIF, A.S. Isabel Arnabal, de la Sra. Directora del Programa de Gestión y Auditoría Técnica de División Plan CAIF, A.S. Victorina Hamilton y del Sr. Jefe Departamental de San José, Mtro. Joaquín De Almeida a una reunión para la que se invitara en su oportunidad y realizada con la Comisión Especial de la Junta Departamental de San José y en la cual se tratara la temática a que refiere la publicación que motiva la presente.

Sin otro particular, saludamos a Ud. con la más atenta consideración.

Prof. Julio C. Saettone Permuy – Presidente Instituto Nacional del Menor

 

¿Cuántas varas diferentes tiene nuestra Justicia para medirnos?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Quizás alguien pueda responder lo que hasta ahora no ha podido hacer el abogado al que recurrí buscando la tan ansiada justicia.

El día 24 de febrero de 1998 mi madre falleció al ser atropellada por un automóvil a alta velocidad en la avenida Giannattasio. El mismo era conducido por una ciudadana brasileña de paso por nuestro país y que luego de perpetrado tan trágico accidente para hijos y nietos, se dio a la fuga haciendo lo más criminal de su parte al omitir asistencia a quien en poco más de una hora dejara de existir.

Esta señora fue detenida unos cuantos quilómetros alejada de la escena donde quién sabe por qué razón, también pretendió engañar a la Policía al haber cambiado de lugar, dejando a otra persona al volante.

Ahora viene lo mejor.

Sin salir aún del shock que provocó toda esta situación, nos enteramos de que esta señora ya no estaba en el país. Había contratado al abogado De la Valle y mediante el pago de una fianza de U$S 5.000 se le permitió, 24 horas después del accidente, viajar al Brasil, volver a la seguridad de su país.

De esto hace ya tres años.

Aquí, sus hijos, nietos, hermanos, nos preguntamos ¿pueden 5.000 dólares hacer variar tanto el largo de la vara con que la Justicia nos debe medir?

¿Puede alguien explicarme cómo algunos pueden matar (accidentalmente) y lo que es moralmente peor, huir negando todo humanismo y que un juez lo deje ir tan fácil como que, aquí no pasó nada?

Estoy segura que si me pasara algo igual en Brasil, aún lo estaría pagando y si lo pudiera arreglar con dinero no serían 5.000 dólares.

La última pregunta, la fianza… ¿para qué es?

Mi criterio e ignorancia me hacen pensar que sería para garantizar que no salga del país o que vuelva al ser citada.

Para lo primero no sirvió y lo segundo me suena ridículo. ¿Dónde estará el dinero?

Quiero justicia con la homicida.

Quiero justicia con la Justicia.

Alicia Gómez – C.I. 1.811.867-7

 

A los lectores

1. Toda carta deberá presentar nombre y apellido, número de Cédula de Identidad, firma de su autor y dirección y un teléfono para poder contactarse en caso necesario.

2. El autor deberá indicar expresamente que no desea identificarse ante el público, aportando en su caso un seudónimo, que será el único elemento identificatorio a publicar.

Si no solicitare el anonimato, será publicado su nombre completo y su Cédula de Identidad, no así su dirección y teléfono.

3. Ninguna carta deberá tener una extensión mayor de 40 líneas de 60 espacios cada una.

Si excediere ese límite la dirección se reserva el derecho a resumirla respetando su línea argumental y su estilo.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje