Sáquela de su casa
Se lo dije, se lo avisé. Yo con el tema de la tele no puedo parar.
Pero sucede que me acabo de enterar que hoy se empieza difundir en nuestro país uno de las mayores producciones de la Telebasura Internacional.
Se trata de Gran Hermano, esa «sorprendente» experiencia donde cinco hombres y cinco mujeres conviven durante 90 días en una casa, mientras nosotros los vemos dormir, ir al baño, comer, hablar, discutir, etcétera. Es decir, los vemos vivir.
Claro que los vemos vivir pensando en cómo agradarnos y perjudicar a los demás, dejándolos en evidencia frente a nosotros de que no son simpáticos, ingeniosos, divertidos o cualquier otra cosa.
Eso sí, nadie tratará de demostrar que es inteligente porque, como se sabe, la inteligencia no da puntaje.
Y se trata de perjudicar a los demás ya que nosotros ¡Oh, Dioses del Olimpo! ¡Ojos que todo lo ven! debemos ir eligiendo quién se retira del programa hasta que quede uno solo y ese será el ganador de tan importante evento. Tanto es así que la propia publicidad del programa habla de: «intrigas, disputas, mentiras… para ser el elegido».
Este tipo de programas además de provenir de las más obsenas cabecitas marketineras del mundo, son una lógica consecuencia de los lugares de Internet donde podemos ver «vivir» a alguien.
Así, la más famosa por ser la primera, según dice ella, es Ana, una chica norteamericana que «no era nadie, ni nada» hasta que decidió llenar su casa de cámaras y abrir una página en Internet (anacam) y allí «comenzó a ser alguien» porque más de un millón de personas, diariamente, la miran vivir.
Hace muy poco en Chile, en pleno Santiago, se instaló una casa de vidrio donde se veía «vivir» a una modelo, hasta cuando hacía sus necesidades fisiológicas. Desde el primer día cientos de hombres rodearon la casa. Especialmente en las horas que ella se duchaba.
Momento en que los gritos insultantes llenaban la calle. Un buen día dejó de ducharse y la insultaron más furiosamente. Tuvo que venir la Policía para poder sacarla de la casa.
También, todavía no llegaron aca, están los programas: «Vénguese de su peor vecino» donde se cumple lo del título y el controvertido «Cásese con un millonario», de donde surgió una pareja que no duró más tiempo que el que lleva mirar la libreta de un banco y comprobar que los ceros no eran tantos.
Y ahora se acaba de lanzar por la cadena FOX «La Isla de la Tentación».
Un programa donde se pone a prueba la fidelidad de varias parejas (estables aunque solteras) en una isla llena de tentaciones tales como 26 jóvenes seductores e igual cantidad de mujeres hermosas con una alta disposición sexual.
El presidente de la Fox, frente a las críticas morales, se sinceró y dijo:
«Esto de la televisión es un negocio y tenemos una responsabilidad para con nuestros accionistas».
Y el señor tiene razón. No nos debemos preocupar por él sino por los 9.000.000 de televidentes, gente como usted y yo, que establecieron un récord de audiencia para Gran Hermano. Gente como usted y yo.
Muy pronto el Gran Programa será vernos a nosotros mismos.
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