El Productor de Sinvergüenzas aclara prohibición al Carnaval

Ajustarse a derecho

Daniel Porciúncula

La denuncia formulada por parodistas Adam’s a través de su director, Hugo Ligrone, sobre la prohibición para su conjunto en particular y para el carnaval en general de parodiar la obra Sinvergüenzas, recogida por LA REPUBLICA el viernes pasado, motivó una respuesta por parte de José María Vanrell, uno de los productores de la obra, quien además es un empresario vinculado durante años a la actividad carnavalera.

 

Un término que dolió

Vanrell entiende exagerado el que se califique de «censura» la prohibición que a través de Agadu hizo llegar a los responsables de parodistas Adam’s, su director, Hugo Ligrone y su libretista Luis Alberto Carballo, «con quien me une una amistad de muchos años…».

«Creo que esto no es más que un terrible mal entendido pero, como se dice, no hay mal que por bien no venga y si esto sirve para aclarar las cosas, bárbara aquella nota (de LA REPUBLICA), aun cuando debo confesar que a mí y a todo el elenco esto de «censura» nos resultó durísimo, comentó Vanrell.

El empresario reconoció que antes de publicado el artículo se le intentó ubicar pero «lamentablemente no pude responder a tiempo», comentó.

«Esto de censura me hace recordar a los años de dictadura, cuando venían y nos prohibían las obras de teatro o nos cortaban una murga arriba del escenario. Esto de ahora, por el contrario, se ajusta a derecho total», señaló Vanrell.

Dijo asimismo que le preocupa especialmente lo que pueda pensar la gente de carnaval. Aclaró que junto a su socio Alejandro Corchs compró en marzo de 2000 los derechos de la obra Sinvergüenzas a una empresa internacional de la que Ideas del Sur, la firma vinculada a Marcelo Tinelli, es solo una parte minoritaria. Según sus palabras, esta negociación «salió carísima» pero no precisó montos.

 

Ideal para parodiar

Vanrell, conocedor del carnaval y de la categoría de parodistas, asegura que esta obra es ideal para parodiar, dada su ubicación en la realidad social que se vive en Uruguay por la falta de trabajo y donde un grupo de amigos, luego de mil inventos para ganarse la vida, deciden transformarse en stripers para sobrevivir. En virtud de ello el día del estreno Vanrell habló con Luis Alberto Carballo, libretista de Adam’s, a quien cree haberle advertido que no se le ocurriese parodiarla, en razón de los derechos de representación adquiridos y las obligaciones contractuales a las que está sometido con los dueños del título. «Hablé con Carballo creo que tres veces, a partir de pedirme para realizar la parodia. Le dije que hablaría con los chicos del elenco y en caso de una respuesta afirmativa, me comprometía a hablar a Buenos Aires para ver si la propuesta tenía andamiento». El elenco respondió negativamente, dijo el empresario, y ello determinó a la producción cursar la notificación a Agadu para prohibir todo uso de ella en Carnaval.

 

Una decisión colectiva

La consulta a los actores, antes de adoptar decisión en este tema, se debe a que la representación funciona como una cooperativa.

«Yo compré los derechos, puse el dinero junto a mi socio, Alejandro Corchs, pero como la producción es muy cara, se acordó, como es habitual en nuestro país, plantearla como cooperativa con los actores. Es por ello que en este caso ellos tienen el voto para decidir.

El tema se habló con mucho respeto porque a todos nos encanta el carnaval…, pero chocábamos siempre con el problema de los derechos». Por ello, según Vanrell, la negativa.

«Yo puedo autorizar la parodia, pero luego, quién banca el cimbronazo, quién me cubre la demanda que desde Buenos Aires me pueda venir por autorizar la realización de un espectáculo que está fuera de los términos contractuales se preguntó Vanrell.

«Uruguay es signatario, desde el año 71, del convenio de Berna», continúa el productor», está adherido a la Organización Mundial del Comercio y dentro de él a los Acuerdos sobre Propiedad Intelectual, relacionados con el comercio, donde se defiende a los artistas y autores y se prevé la protección de los autores ante cualquier deformación de textos, fonogramas etcétera. Nosotros por lo tanto estamos regidos por este convenio firmado por el país». El Carnaval en nuestro país es una institución con más de cien años de existencia y debe adaptarse a las normas internacionales sobre derechos de autor.

 

Consulta a Buenos Aires

Dada la repercusión de la medida adoptada y los reiterados pedidos para dejarla sin efecto, se consultó directamente a los dueños de los derechos en Buenos Aires, expresó Vanrell, y fue negada de plano tal autorización sin derechos agregados.

«De ninguna manera accedieron, entendieron que se iba a quemar si se hacía en carnaval, que era una obra de teatro y punto».

 

Aceptaría levantar la prohibición

Mientras se desarrollaba una entrevista en CX 42 con Vanrell, en diálogo telefónico al aire, el director de Adam’s Hugo Ligrone le preguntó cuál sería su actitud si obtuviese los derechos de los propietarios de la obra en Buenos Aires. El productor admitió que en ese caso, no se opondría a que los parodistas tomaran la obra para representarla.

«Por mi parte –agregó– como la de mi socio no tendríamos problema alguno».

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