La Sombra…
– Para el camión recolector de residuos que estaba realizando sus labores en el Punta Shopping hacia las 22:00 horas, en el momento de mayor concentración de automóviles y de público turista. No queremos ofender, pero ¿no podrían cumplir esa misma tarea en horarios más descongestionados de gente?
– En Playa Brava, y en la ruta hacia La Barra, los automóviles casi que hacen picadas. Vamos a ser prudentes, porque nadie quiere lamentar desastres posteriores.
– En un hipermercado a los empleados los hacen vestir de rigurosa camisa y corbata, eludiendo el protocolo informal veraniego. Además visten camisa, corbata y zapatillas deportivas. No se entiende demasiado, pero bastaría con una bermuda y remera, como en todos los centros balnearios de América Latina.
– Para los chicos, más bien teenagers, que no respetan las reglas de juego del tránsito. Si el balneario ha demarcado zonas específicas para desplazarse, pues a cumplir. De otro modo, se están exponiendo a riesgos mayores en un tránsito rápido y concentrado. Un roce y fuiste, pibe.
– La anual: para los que hablan en el cine, comentan a viva voz las secuencias y todo es irritación. Señores y muchachos: no estamos en La Bombonera, sino en una sala cinematográfica donde el silencio es un elemento esencial para este tipo de espectáculo.
– Para los que, a cierta hora (más correctamente a partir del crepúsculo), se irritan por los embudos que ocurren en el ingreso por la avenida Gorlero. Hay mucha gente y, con calma se llega a todas partes. Basta de producir estrés al santo botón.
– Para la nueva película de Mel Gibson, «Lo que ellas quieren». De cuarta, especialmente el libreto. Una lástima ya que posee buen elenco, si pensamos en Helen Hunt y Alan Alda.
– Para la lluvia torrencial que está arreciando en el momento de escribir esta líneas. Si para, aumentará el calor ya insoportable. Si sigue de largo, la gente se verá menos sofocada pero dice adiós a las playas. En fin…
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