Se envía un 10% menos de cartas por correo por avance de e-mail
Rosana Gómez
El presidente de la empresa postal estatal, Carlos Rocca, dialogó con LA REPUBLICA sobre los costos de la instrumentación de la aplicación del IVA a la correspondencia, y las diferentes asimetrías que el Correo tiene con las empresas postales privadas. En otro orden, advirtió sobre la «amenaza» que representa para los correos del mundo el avance vertiginoso de las comunicaciones electrónicas, que en Uruguay provocan un descenso anual del 10% en el envío de cartas «sociales», persona a persona.
Rocca señaló que el correo es una «vieja institución y una joven empresa» y recordó que a partir de su pasaje a servicio descentralizado se inició un proceso de transformación que dio sus frutos este año con la obtención del Premio Nacional de Calidad.
«Hablamos del sistema ‘track and trace’, que permite mediante código de barras ubicar la correspondencia en distintas etapas; nos referimos a capacitación de funcionarios, al cambio de actitud del personal, que entendió que se está trabajando en una empresa de carácter comercial donde existen en plaza otros 100 competidores que nos están obligando a ser cada día más eficientes», comentó el jerarca.
La ANC tiene hoy el 60% del mercado empresarial y el 90% en lo que respecta a la carta social o persona a persona, pero opera con un subsidio del Estado de U$S 5 millones anuales, aporte que intenta compensar el servicio universal para llegar a aquellos puntos del territorio que no son rentables y por la correspondencia oficial que se debe distribuir. De cualquier manera el Presupuesto establece una rebaja paulatina de ese subsidio hasta lograr su desaparición.
En 1995 dicho subsidio ascendía a U$S 8 millones y el porte postal que pagaban los permisarios, ese mismo año, alcanzó los U$S 5.5 millones. Este año el canon de los privados fue de U$S 1.5 millones.
«El Correo ha aumentado los volúmenes de distribución, encarando nuevos negocios como la red de cobros y pagos, la instalación de la planta de paquetes que permite tener hoy cinco tipos distintos de cajas que circulan en todo el país y en el Mercosur más Chile y Bolivia, ha podido disminuir el déficit que en el 95 era de U$S 14 millones y hoy es de U$S 7 millones, con una facturación anual de U$S 22 millones».
La ley de presupuesto establece el pago de IVA al flujo de correspondencia del correo estatal, lo que le significará a la empresa la erogación de un millón de dólares anuales para solventar el mantenimiento de los organismos que no facturan ese impuesto.
Por otro lado, la instrumentación de extender facturas a los clientes implicará una erogación anual de U$S 400 mil.
Cese de aportes
Rocca dijo desconocer qué medidas se tomarán el próximo año respecto al pago del canon que las empresas privadas están obligadas a volcar al correo, lo que le significó al organismo durante 1999 un ingreso de U$S 1,5 millones.
«No hubo consultas. Había algún proyecto de ley que regulaba el mercado postal, donde estaba previsto un tributo que debían pagar los privados, que el primer año era del orden de 15% de su facturación y que después descendía gradualmente pero ese proyecto no sabemos si ha sido presentado», comentó el jerarca.
Para Rocca existen varias asimetrías entre las empresas privadas y la pública que habría que corregir. «Si hablamos de que se nos aplique el IVA como a los privados –sostuvo–, también habría que corregir otras cosas como los aportes al BPS que pagamos 25%, mientras los privados pagan 13%».
También se refirió a otras «desventajas», como que los privados están regidos por derecho privado, el régimen laboral no es el mismo y su rol ante la sociedad es otro. Comentó que la función social que cumple el correo no es sólo a nivel oficial, donde se brinda un servicio gratuito, sino también por la sociedad, estando obligado a llegar a los puntos más alejados del país. El costo de este servicio social es de U$S 900 mil anuales, señaló.
«Después hay otro tipo de acciones como las campañas comunitarias, como la lanzada este año con el Ministerio del Interior. Habría que estudiar el costo que tiene el correo por ese tipo de actividades y definir cómo se van a cubrir esos gastos. Es decir determinar si habrá subsidios cruzados o si el gobierno central asumirá esos costos».
Las ventas de la ANC para el año 2000 serán de aproximadamente U$S 24 millones, lo que representa un aumento en el volumen comercializado pero paralelamente habrá un descenso en cuanto a los precios. Según datos de la ANC, la carta simple, persona a persona, desciende en volumen, en cambio la que tiene origen en empresas crece un 18% por año.
Rocca advirtió que existe una «amenaza» para todos los correos del mundo, que es el aumento vertiginoso de las comunicaciones electrónicas. «Estas crecen a un ritmo mucho mayor de lo que crece el mercado de cartas convencional por papel y eso puede aparecer como un amenaza para el correo.
En la medida que existen otros medios tecnológicos para comunicarse que sustituyen al envío de correspondencia, eso baja los volúmenes de envío».
Advirtió que la carta persona a persona desciende un 10% en Uruguay, pero internacionalmente no se ha dado este descencenso sino, por el contrario, se ha incremento 2% anual.
Compartí tu opinión con toda la comunidad