Acusaciones contra convenios del Iname en San José

Manejos turbios

San José

De los veinticinco convenios con instituciones privadas que firmó el Instituto Nacional del Menor (Iname) en San José quedan actualmente veinticuatro, porque en el caso del CAIF «7 de Mayo» –ubicado en la localidad de Delta del Tigre–, el Directorio del Iname entendió necesario rescindir el contrato debido a la presentación de una denuncia penal contra ese centro por falsificación de recibos en el libro de caja, falsificación de recibos de alquiler, evasión de aportes del personal docente y carencias graves en la dieta alimenticia que se brindaba a los niños, 37 de los cuales fueron transferidos para otro centro CAIF. Los padres de los pequeños, cuyas edades oscilan entre uno y cuatro años (característica de los Centros de Ayuda Integral a la Familia), denunciaron ante la directora nacional del Plan CAIF, licenciada Isabel Bove y ante la Justicia penal, «el mal manejo que se hace de la partida de dinero para el cumplimento de los fines establecidos». La partida del Iname destinada a este centro ascendía a $ 40.445 mensuales. Los padres de niños y el edil Walter Muñoz (EP), señalaron como principal responsable al ex presidente de la Comisión directiva del CAIF 7 de mayo, Alfredo Ricca, y a los demás integrantes de la misma, que administraban los fondos de la partida mensual del centro.

Esta situación es actualmente investigada por la Justicia penal y la comisión especial de la Junta Departamental.

 

Paidia

El otro caso engloba a los centros «Sol y Luna», «Sendero» y «Cecale», reunidos bajo la égida de la asociación civil Paidia (Protección Alternativa a la Infancia y la Adolescencia). Estos proyectos son también financiados por el Iname, más un pequeño aporte de la Intendencia Municipal de San José, que aporta víveres frescos, y el Instituto Nacional de Alimentación (INDA), que colabora con víveres secos.

Esta vez, sin embargo, los cuestionamientos partieron de la ex presidenta de la comisión directiva de Paidia contra las autoridades del Iname en San José, particularmente apuntaron al jefe departamental de la institución, Joaquín De Almeida. La ex presidenta renunció, según el diario local Primera Hora, por entender que existen «graves irregularidades administrativas que han llevado al desfinanciamiento de los proyectos Sendero, Cecale y Sol y Luna» .

Una de las principales acusaciones se centra en la supuesta transferencia de fondos desde un proyecto a otro. Por otra parte se cuestionan los procedimientos utilizados para designar a los funcionarios rentados de los centros.

LA REPUBLICA maneja información detallada de los sueldos que percibe cada uno de los funcionarios (con aportes y sin aportes al Banco de Previsión Social). Se cuestiona el monto de los sueldos y el número de funcionarios de estos proyectos en relación a la cantidad de niños que atienden. También se pone de manifesto que no fueron designados por las comisiones directivas de los centros.

 

«Problema de adultos»

Consultado el Jefe Departamental del Iname, Joaquín De Almeida, sobre los criterios de selección de personal utilizados en los proyectos «Sol y Luna», «Cecale» y «Sendero», explicó que el personal se elige entre quienes «se han presentado, esa es la rutina. El procedimiento en general es un llamado público, o un llamado entre las personas que se interesaron por las temáticas. Así más o menos se manejan todos los centros CAIF y en todos los convenios que hemos abierto. El estudio de las carpetas de méritos los hace en general la propia comisión, recurriendo a veces a asesoramientos técnicos que pueden ayudar a una mayor objetividad y profesionalidad».

Acerca de la relación de los sueldos con las partidas de dinero que el Iname envía a los centros, aseguró que «toda la partida es para los chiquilines, sueldos, BPS y gastos que no sean provistos por otros organismos. Prioritariamente la alimentación la provee el INDA, y cuando no alcanza, las asociaciones recurren a complementar esa alimentación.

Lo mismo ocurre con las partidas que suministra la Intendencia maragata, que si se atrasa, a veces se recurre a las partidas establecidas por el Iname. «Pero el dinero en sí, es en forma integral y total para la atención de los chicos de cada proyecto».

De Almeida consideró que los conflictos en Paidia son «un problema entre adultos, entre los miembros de la comisión directiva y los miembros de la comisión fiscal, que está alterando el buen relacionamiento que puede haber no sólo entre ellos, sino con los proyectos.

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