Salto supermillonario
La diosa fortuna llegó ayer al Litoral. No fue una broma del Día de los Inocentes la noticia llegada a los oídos de los empleados bancarios de Salto que adquirieron el billete entero número 21957, quienes desde anoche son millonarios.
Exactamente a las 20.12 horas, la niña cantora Jimena Nión proclamó a viva voz la grande dotada de U$S 2,3 millones. Casualmente, este privilegio le llegó como regalo a Jimena, que celebró su cumpleaños número 20.
El segundo premio –que correspondió al 12659 y también habría sido ganado por bancarios pero de Montevideo aunque tal extremo no pudo ser confirmado– fue vendido totalmente en la Ciudad Vieja por la agencia 12. Mientras que el premio extra, con $3 millones, correspondió al 10580 en la fracción 15, aunque el billete había sido devuelto.
Tal como hace un año decenas de familias de Canelones y Maldonado dieron riendas suelta a su alegría por ganar el premio mayor que otorga la Lotería Nacional, esta vez la algarabía se trasladó a Salto.
Un grupo de empleados bancarios fue elegido por el destino y ahora se repartirán $27 millones, luego de aplicado el 10% de descuento legal. Todos empezarán el nuevo milenio con el pie derecho.
Luego de rastrear en distintas fuentes, LA REPUBLICA obtuvo la información exacta, confirmando que los nuevos millonarios trabajan en la sucursal centro del Banco de Crédito de Salto.
En el entero «entraron» una veintena de funcionarios con participaciones de diversos valores, «de $100 para arriba». Según la fuente directa que proporcionó la información, se vieron beneficiadas además «algunas pocas personas de fuera del establecimiento bancario, a quienes se invitó a participar del entero para completar algunos lugares que faltaban».
Lo curioso del caso es que a pocos días de realizarse el sorteo, Omar se dirigió al comercio de su hermano para devolverle una tira cuyo número no le gustaba y finalmente el entero reemplazante resultó ser el de la cifra ganadora.
El timbre de voz de Quintana trasmitía una inmensa alegría y regocijo por el acontecimiento. «Agradezco la atención de ustedes. Estoy muy contento por todo esto. Además, en menos de una hora recibí varios llamados de felicitaciones de colegas de Minas, Canelones y Maldonado.
Ahora la ciudad de Salto es toda una fiesta», expresó emocionado César Quintana, que con sus 63 años y 40 de agenciero, tuvo la gratificación de vender «el Gordo».
La agencia Nº 111, según manifestó su propietario, tuvo en sus vitrinas varios números que después salieron como primer premio. Como ejemplo, Quintana debió devolver el entero que ganó en la Lotería de Reyes de 1998 y ocurrió lo mismo en algunas ocasiones en la «grande de fin de año».
Notoriamente contento, el agenciero salteño resaltó la suerte de terminar bien el año y pronosticó que nuevamente venderá el primer premio. «Â¡Así que vayan aprontándose, porque me tengo fe!», afirmó.
Minutos antes de las 20 horas de ayer, ya se palpaba lo que sería el sorteo de fin de año, que repartió un total de 5.022 premios equivalentes a $65.860.000.
A pesar de que finalmente se registró una alta devolución de billetes –estimado en un 30%– todo el país vibró con lo que pudiera ser el resultado del tradicional «Gordo». Es que este fue el último sorteo del siglo y del milenio y estuvo rodeado de un clima de expectativas por la fuerte crisis económica y el creciente aumento en la tasa de desempleo.
Los niños cantores Natalia Villar, Verónica Yanivellis, Jimena Nión y Juan Espino fueron los encargados de «cantar» los números favorecidos.
Pasadas las 20.05 horas, salieron consecutivamente el tercer y el segundo premio, lo que otorgó emoción al sorteo, pero fue a las 20.15 horas cuando Jimena Nión, alzó la voz y anunció la salida del 21957. Casualmente, ayer era su cumpleaños número 20 y tras seis años de trabajar en la Dirección Nacional de Loterías y Qunielas, volvía a cantar la «grande».
Ya había cantado un premio mayor en la última Revancha de Reyes, pero en ninguno de los casos, esta diminuta estudiante de Secundaria, que cursa 6º año de derecho en el Miranda, recibió propina alguna en agradecimiento por «vocear» la grande. «Â¡No dan propina!, dijo sin lamentarse, salvo en 1995, cuando su compañera María Fernanda cantó el «Gordo» y recibió U$S 5.000 de 50 empleados de Correos.
En la última lotería de fin de año del siglo XX, los ganadores se llevarán U$S 170 mil menos, comparado con la edición de 1999, que otorgó U$S 2,550 millones, ya que el valor de los premios en pesos uruguayos no aumentó.
Festejos en Salto
El grupo de bancarios ganadores, en medio de la euforia, se dirigió con su familiares y amigos más íntimos a celebrar a la parrillada «El Molino». Allí los afortunados festejaron, encabezados por el gerente de la Sucursal Centro del Banco de Crédito, Gustavo Rostán y Hugo Llona, quien portaba la fotocopia del billete premiado, el 21957.
Las familias se confundieron en efusivos abrazos y el delirio fue general. Muchos autos que pasaron por el lugar hicieron sonar sus bocinas.
Según comentaron a LA REPUBLICA algunos de los agraciados,»aún no sabemos qué vamos a hacer con la plata. Esto puede facilitar proyectos de vida, estudio de los hijos, compra o reforma en alguna de nuestras casas o algún viaje. Algo vamos a pensar. Somos trabajadores y nos vimos beneficiados por la suerte. Ya veremos lo que hacemos, ahora queremos festejar con toda el alma».
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