Tiene la palabra
Destacar el turf y no sólo a los futbolistas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
La prensa uruguaya en general, se ocupa masivamente de los jugadores de fútbol que se destacan (a veces) en otras tierras. Lamentablemente, no hace lo mismo con compatriotas participantes en otras actividades, caso del turf, donde por poner un ejemplo, tenemos entre los ases de la fusta un «embajador» excepcional como sin duda lo es, Pablo Falero.
Desde su ida a lares argentinos allá por 1992, el jinete oriundo de Colonia, ha arrasado con cuanto clásico y estadística se le puso por delante, en un medio tan exigente como el argentino, más concretamente, en los circos hípicos de San Isidro y Palermo. Corriendo en puestos de expectativa, en los intermedios o, decididamente, «agarrando la canasta», (para los neófitos, tomando la punta…) Pablo Falero ha demostrado ser un jockey fuera de serie, como en viejos tiempos, o no tanto, lo fueron Irineo Leguisamo o Vilmar Sanguinetti, entre otros muchos que cruzaron el charco en busca de mejores horizontes.
Su última muestra, la del sábado ante 80 mil personas en el majestuoso circo de San Isidro, ganando el Gran Premio «Carlos Pellegrini» con Guarachero, nada más ni nada menos que a 32 pesos por boleto, resultó alucinante para todo un público adicto al «deporte de los reyes» que presenció la importantísima contienda y sobremanera, para los muchos uruguayos que aplaudieron a rabiar al fenomenal látigo compatriota, hoy por hoy figura estelar entre los campeones de la fusta del Continente.
En una carrera muy numerosa, pasible de contratiempos de toda índole, Falero ubicó a su piloteado en una expectante posición cercana a los punteros, filtrándose admirablemente entre dos de ellos al pisar la recta final, para cortarse en ganancia y ponerse a cubierto de todo tipo de atropelladas de contrarios, ante la algarabía de allegados y apostadores, que lo recibieron con una estruendosa ovación a su vuelta al pesaje, gorra en mano, fusta en alto, retribuyendo el saludo de una multitud ante la cual el gran jinete uruguayo, no pudo contener sus lágrimas.
¡Ojalá pronto reabra sus puertas Maroñas, para que los aficionados uruguayos que lo vieron partir hace algunos años hacia la gloria de una difícil profesión, puedan tener la dicha de volverlo a ver en la arena de Ituzaingó, luciendo su pose clásica sobre la montura de algún pingo, para deleite de una afición que a esta altura, viene extrañando y mucho la actividad del principal hipódromo del país!
¡Salve Pablito!
Marcelo Tito – Periodista de Turf
Navidad que fuiste
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Hermano oriental:
Este año, a mi modesto entender, se adelantaron en varias semanas los preparativos para esta santa festividad.
¿Motivos? creo, a mi modesto parecer, estrictamente comerciales.
Hermano: no te dejes engañar, cuando nos quieren hacer cambiar el «humilde pesebre», por un árbol luminoso, y un Papá Noel importado, lleno de regalos y paquetes para tus hijos, familiares y amigos.
El «Día del Niño» (oficialmente establecido en Uruguay, es el 6 de enero) y ese día debe vivir siempre en nosotros, no para brindarle regalos materiales, sino para cubrirlo con su familia, protección, comprensión, cariño, sonrisas, comida, educación, bienestar sanitario, etc.; para darle a sus padres: trabajo; a sus abuelos: protección; a su familia: respaldo y seguridad.
Así él, el niño, será feliz y, en esa felicidad radicará nuestra salvación y satisfacción.
Así, estaríamos tranquilos y responsables los adultos de que nuestros niños festejen esta Nochebuena y Navidad; así sea con pelotas de trapo hechas por ellos, con los Judas (el del «vintén») que ellos confeccionan; con carritos de maderitas o muñecas despeinadas, etc. (y no sólo con monopatines u otros chiches importados).
Porque al niño le importa y quiere lo que él hace con sus manos (mientras vamos creando y fomentando, como padres y docentes, la «aptitud artesanal» que cada uno posee).
Hermano oriental: te ruego como docente, enseñes y brindes como regalos «gratuitos» de esta Navidad y Nochebuena a tus hijos:
– A mirar la luna, los planetas y las estrellas sin querer alcanzarlos.
– A dejar que el pájaro cante y vuele, sin matarlo.
– A permitir que la flor perfume, sin cortarla.
– A observar las plantas, sin destrozarlas.
– A ver correr el río, sin torcerlo ni aprisionarlo.
– A admirar crecer el árbol, sin talarlo, ni troncharlo…
y, entonces sí, hermano oriental, con ese niño y, con aquél que todos debemos llevar adentro, festejaremos de manera cristiana o no, en esta o cual religión, en esta o cual raza, esta Nochebuena y Navidad.
Y la festejaremos también saboreando un Pan Dulce «compartido», y partido por la mitad (como reza un cántico tradicional).
Amabelia Esther Delfino – Docente
CI: 806.534-7
El Plan Atlántico 2001 y la realidad
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Carta abierta al señor ministro del Interior y al señor jefe de Policía de Maldonado
Estimados señores:
El 16 de noviembre, mientras ustedes concretaban el lanzamiento del «Plan Atlántico 2001″, tuve el triste honor de que en mi casa se inaugurara el desafío de los delincuentes a su tan promocionado plan. Habiendo salido para disfrutar del derecho de caminar unas cuadras por Gorlero, penetraron en mi casa unos cuantos delincuentes que, luego de destrozar todo cuanto encontraron en el camino, se levantaron con un importante botín. Mi hija llegó a casa en ese momento, lo que significó –además del riesgo de vida– un explicable shock emocional.
La Policía, siempre correcta, se limitó a los trámites de rutina y a recabar los datos necesarios.
Como es de imaginar, el estado emocional de mi familia y en especial de mi hija no era el más propicio para disfrutar de una caminata por Gorlero (como con todo derecho lo hacía el doctor Borrelli) ni de continuar descansando en el balneario que elegimos para pasar las vacaciones, porque nuestra sensación térmica nos indicaba que estábamos totalmente desprotegidos, y en forma permanente fuimos «custodiados» sí, pero por los delincuentes que a la espera de nuestra ausencia vigilaban nuestros movimientos.
Luego de este episodio, con sorpresa y estupor, el domingo leo en los medios de prensa el lanzamiento del Plan «Atlántico 2001″, en el cual se aumentaron, justo a partir del sábado, 250 efectivos más para patrullar en auto y a caballo la zona turística.
Señores: mi casa está dentro de esa zona y yo les puedo asegurar que ni el sábado ni el domingo vi un solo agente patrullando o custodiando zona alguna de Punta del Este, ni a pie ni a caballo. Sí vi agentes en bicicleta que esforzadamente retornaban a su casa luego de sus agotadoras jornadas.
Por mi experiencia en Punta del Este y porque yo también, integrando un gabinete, tuve oportunidad de planificar una temporada, les puedo asegurar –y ojalá me equivoque por el bien de la gente y de mi país– que vuestro promocionado plan «Atlántico 2001″ será un fracaso pues algo que empieza mal es la regla que termina mal.
La seguridad de cada uno de nosotros dependerá de los medios que utilicemos para nuestra defensa y de las planificaciones familiares que concretemos para «disfrutar» de nuestras vacaciones sin dejar en solitario nuestro hogar.
Algo es concreto: la industria privada de la seguridad sigue aumentando en base a nu
estra inseguridad, pese a que pagamos nuestros impuestos y a que nos hicieron creer aquello de la «sensación térmica».
Los saluda
Jorge Azar Gómez – CI 844.839-5
Los intocables de la dictadura
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Me permito escribirle sabiendo de su comprensión hacia toda manifestación en pro de justicia. Me dirijo a usted con el ánimo saturado de presenciar en nuestra comunidad tanta hipocrecía y falacias.
¡Quiero que me expliquen para qué tanta Comisión sobre Desaparecidos, cuando todos o casi todos sabemos en el Uruguay quiénes fueron los causantes de tanta ignominia!
Sabemos que pertenecen a la élite de los intocables, que, aunque reconocidos como asesinos y secuestradores, ocultan su cobardía villana en los vericuetos del Poder.
Alcanzarían apenas unas horas para prenderlos y denunciarlos como se merecen ante la picota pública y aquí terminaría todo. Pero en vez se mantiene esta pantomima hipócrita, de pretendida búsqueda, estéril, dificultosa, por perderse en caminos alejados a sabiendas de la verdad, de cómo fueron los acontecimientos. Me llenó de asombro ver cómo ilustres personalidades se prestaron a esta farsa. El Presidente está en su papel; relegó a otros lo que sabe no conduce a nada ni a nadie de los intocables. ¿Hasta cuándo? Todo en vano, las denuncias internacionales sobre el secuestro de Elena Quinteros, del niño de Sara Méndez y de tantos desaparecidos. No se presten más a este juego macabro si no tienen la certeza de que el camino directo es inalienable.
Hago mi voto ferviente para que un día que llegará como todo llega en la vida, se haga justicia y termine el penar de tantos seres.
Agradézcole, señor Fasano, que me permita desahogarme. Soy su asidua lectora y admiradora por su hombría de bien, y de gran luchador contra la corrupción e injusticias.
Afectuosamente.
Una lectora saturada
El enfoque de El País sobre Wilson Ferreira
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Felicitaciones por esa prensa libre y sin tapujos. Lástima grande que con nuestros suelditos no nos dé para comprarlo todos los días. No tenemos las dietitas de legisladores ni el Estado nos paga los diarios. Paso al objeto de esta carta. Ustedes hicieron algunas referencias ilustrativas del por demás democrático diario El País. Pero olvidaron algo muy sabroso.
Cuando en Caracas, Wilson tuvo una conferencia en la cual se condenó la actitud de los militares que violaron territorio venezolano, en su Embajada de Montevideo, persiguiendo salvajemente a Elena Quinteros, la maestra uruguaya desaparecida, y destrozando plantas de jardín en la lucha para aprehenderla, el famoso y rector de cátedras de derecho y democracia, publicaba en su primera página, con grandes letras rojas: «Comprobado: Ferreira Aldunate el primer comunista de América». ¿Recuerdan?
Cuando vino Wilson y lo llevaron preso, ¿cómo tituló los hechos? ¿O no estaban en Uruguay?
Cuando Wilson murió, para ese diario, nadie era más defensor de la Patria que Wilson…
Cuando se conmemoró la muerte de Wilson, lógicamente, estaban los representantes del diario de marras, derramando lágrimas frente a su tumba… ¡faltaba más…!
Cuando los herreristas andaban enamorando votos de wilsonistas, ese matutino era el principal impulsor para lograrlos, haciendo que todo el mundo olvidara que los herreristas fueron los causantes del triunfo de… (ni lo nombro por no envenenar el papel), y que desembocó en «el proceso». Lástima grande que esos señores poseen un bolso grande, y bien lleno. Y como siempre buscan «el rescoldo» del mandante de turno, nada les hace mella. ¡Qué les dure!
Muchos deberían leer «El Príncipe» de Maquiavelo, meditarlo y hacer comparaciones.
Un cordial saludo, señor Fasano Mertens y ¡adelante!
JR – CI: 758.448-3
Mentir, ¿no es un pecado capital?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El día viernes 15 de diciembre en el Suplemento Deportivo leí una nota en el espacio «Tiene la Palabra». Escribó un señor llamado Gonzalo Ghelfa diciendo un montón de cosas en las que no coincidimos. En primer lugar a lo largo de la historia quien fue perjudicado siempre fue Nacional si no recordemos la Mercosur del 99.
Habló de restos anímicos pero no aclaró que Peñarol lo único que realmente hace es pegar, tienen especialistas en la materia y también en esto cuenta con la complicidad de la prensa y a ustedes también los incluyo. Bueno también en realidad me gustaría, si fuera posible, que hablen un poco más de la historia de estos dos cuadros que cuenten cosas que no cuentan porque lo único que dicen es quién ganó más clásicos, quién ganó más campeonatos uruguayos, más libertadores, pero no cuentan quién fue el goleador máximo, quién tiene la goleada más grande en contra el otro, quién estuvo más tiempo sin poder ganarle al tradicional rival, quién tiene más trofeos en el ámbito internacional, no sé, lo que se les ocurra.
Luis Alberto Staino de Sosa – <[email protected]>
La familia del desaparecido Olivar Sena no está sola
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Ante el hecho de pública notoriedad que ha cobrado esta semana la noticia de la aparición de los restos de un coterráneo desaparecido hace más de 20 años largos, quiero hacer llegar por este medio mi solidaridad a los familiares de Olivar Sena, madre e hijos y demás, a los cuales no conozco. Decirles también que tanto ellos, como yo, y muchas personas más nunca han estado solos, ni se sientan solos, aquí como en otros países hay gente que trabaja sin descanso, incluso sin conocernos muchas veces, pues ellos no lo hacen por ese motivo.
Me tocó a mí como primer uruguayo recuperar los restos de mi hermano asesinado brutalmente en Chile como tantos otros, y que sus familiares siguen esperando un desenlace, para por lo menos tener un lugar donde descansen definitivamente con su nombre, en su tierra, y donde sus seres queridos puedan ir cuando quieran a llevarle flores o lo que sea.
He agradecido y no me canso de hacerlo a las personas que sin conocernos como he dicho han hecho posible lo que ahora les sucede a vosotros y por supuesto a esas personas uruguayas que han trabajado sin descanso en tan difícil tarea, no olvidemos que merecen nuestro agradecimiento y decirles que nunca estarán solos que allí estaremos nosotros uno a uno, uno tras otro para que no haya ni olvido ni perdón, ni mantos de olvido, ni estado del alma, verdad y justicia para todos los oprimidos de mi país. A esa viejita vaya un gran abrazo mío y en nombre de mi madre que pasó por lo mismo y que al final no tuvo la dicha de ver los restos de su hijo regresar a su tierra natal.
Bien, no sé que más decir, quizás me quede algo pues hay tanto para hablar, vaya con todo cariño y total modestia mi reconocimiento a la gente de Serpaj de familiares y todos los demás que hicieron este hecho posible, yo que sé cuán dura es la tarea. En nombre y memoria de «Paco López», su hermano
Yamandú
IMM debe controlar chapas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Escribo como vecino que abona sus tributos en el departamento por donde circula todo el año.
Me encontré con una camioneta del
Correo, un modelo reciente, empadronada en el departamento de Flores, circulando por calles que yo y otros cientos de miles de montevideanos mantenemos ¿Se tuvo en cuenta este motivo para darle el «Premio Nacional de Calidad»?
Esta práctica, muy utilizada por el Dr. Lacalle y el Dr. Sanguinetti, que creíamos desterrada, vuelve a ser reflotada en el gobierno del Dr. Batlle.
Hasta las empresas públicas se amparan en las facilidades que brinda la IMM, y utilizan indebidamente el dinero que contribuyentes, que aún mantienen sus principios, aportan.
Mi moral jamás me permitirá aprovechar las rebajas de otras intendencias, que pueden darse el lujo de cobrar patentes muy baratas a vehículos que jamás circularán por sus calles. Es injusto que miles de inmorales, o como se los llama normalmente –«ventajeros»–, se aprovechen usufructuando calles y mejoras que creamos y mantenemos los que abonamos nuestro tributo en Montevideo.
Exijo a la IMM que proteja el derecho y la inversión de los que pagamos por usar nuestras calles, considero injusto que nuestro dinero sea usufructuado por aprovechadores que viven y circulan por Montevideo, pero empadronan sus autos en otros departamentos.
Las intendencias del Interior no tienen problemas en bajar sus patentes, ya que todo lo que ingresa es ganancia, porque jamás utilizan sus calles.
Creemos justo que la intendencia nos ampare, apenas culminen las franquicias otorgadas para el reempadronamiento, deben realizarse inspecciones de todos los vehículos empadronados en el Interior
Debe exigirse la documentación que justifique su residencia en otro departamento, y cuando se trate de vecinos de Montevideo, cobrar el empadronamiento y patente, como forma de resarcirnos del alto costo que, durante muchos años, abonamos algunos pero que es aprovechado por muchos
Nelson Corbo Isaurralde – C.I: 937.837-1
Exámenes en Magisterio llevan más de 12 horas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Soy estudiante de la Carrera de Magisterio, quisiera hacer llegar por intermedio de este medio la situación que se vive en Magisterio en períodos de exámenes.
Los exámenes deben comenzar a las 8 horas y comienzan siempre después de las 9 horas, tenemos una parte escrita que dura 2 horas, luego corrigen, dan los resultados y los que aprueben pasan a una instancia de examen, que es oral. Pues lo importante, lo que quisiera recalcar es que como siempre son muchos los estudiantes para el final los que tenemos apellidos que comienzan con las últimas letras del abecedario y estamos saliendo alrededor de las 22 horas, pero le puedo contar que en un exámen de pedagogía terminamos a las 23.30 horas. ¿No es antipedagógico?
Hay destinados dos días para examen, pero como los profesores quieren terminar en un solo día, nos exponen a los estudiantes a que tengamos que esperar, por nuestros apellidos, somos los últimos que nos toman los exámenes, esperamos hasta las 23 horas para entrar al oral.
¿O acaso es una prueba más lo que tenemos que pasar, que es la de no cansarnos, la de poder pensar, reflexionar, tomarnos tiempo para contestar a las preguntas de los profesores, luego de estar desde las 7.45 horas hasta las 23.00 en el Instituto Normal para dar un examen.
No importa si lo salvamos o lo perdemos, en este caso lo salvé; pero ¿no es inhumano y antipedagógico este método?
Un estudiante cansado
La historia se repite
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Hay temas difíciles de tocar porque parte de la prensa grande habla mucho y dice poco y porque las leyes de este país están organizadas para que un velo de libertad oculte la verdad en beneficio de los gobernantes.
Ya he hablado de la injusticia en las retribuciones a los funcionarios públicos. Algunos cobran voluminosos sueldos mientras la mayoría pasa hambre y mientras se está matando a los pequeños empresarios con impuestos abusivos para pagar los sueldos de políticos perdedores en el directorio de las empresas públicas.
La Suiza de América se está pareciendo a la realidad africana, donde unos pocos dominan la economía y el resto padece hambre.
Hemos oído con gran desazón decir al presidente Batlle que la industria azucarera no da mano de obra y que hay que reconvertirla –en buen romance, también matarla– cuando da vida a 15 mil artigüenses.
Mientras esperamos las medidas de reconversión prometidas, los impuestos siguen corriendo, los bancos siguen cobrando intereses superiores a la productividad, el costo país sigue con iguales guarismos.
La crisis internacional sirve como máscara de una pésima política interna consistente en inflar una burocracia y priorizar un sistema financiero, que ha matado el sistema productivo y hundido al país en la peor crisis que conocemos. Debemos encontrar la solución que puede estar en la recolección de firmas para reformar el Estado, por la vía de una mora tributaria de todos los sectores de la economía o por medio de una revolución social. Contra el pueblo no podrán. Tengan en cuenta que la historia vuelve a repetirse: desde Artigas llegaron los tupamaros que perdieron la guerra militar, pero que la guerra ideológica en defensa de la justicia social existe internamente en cada ser humano desde la creación del mundo.
El Centinela – 3.103.165-0
El sacrificio de venir a estudiar a Montevideo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Sr. Presidente de la República Oriental del Uruguay
Dr. Jorge Batlle Ibáñez
De nuestra consideración:
Una vez informados de lo que sería su visita a nuestra localidad, decidimos dirigirnos a usted, para manifestarle mediante la presente, nuestra preocupación sobre la situación que vive hoy la educación pública y en particular la Universidad de la República.
Somos un grupo de estudiantes univesitarios de Dolores que hace alrededor de dos meses estamos en nuestra ciudad y aprovechamos la oportunidad, para hacerle saber que aquí también nos preocupamos y ocupamos por lo que hoy vive no sólo la educación pública, sino todo el país.
Nos interesa particularmente, resaltar nuestra posición como estudiantes universitarios del Interior en Montevideo; es bien sabido el sacrificio de padres y demás familiares y del nuestro propio, en muchos casos, para poder realizarnos como profesionales y subsistir en la capital, lugar donde se centraliza en su mayor parte la educación universitaria en nuestro país. Por lo mismo, pensamos que la educación «pública» no es tan pública, ya que no todos tenemos las mismas facilidades para acceder a ella. Quizás una familia montevideana, que percibe un salario mínimo nacional, pueda concretar (con mucha suerte) los estudios universitarios de un hijo.
Siendo lo anterior impensable para una familia del Interior del país, dado que a los gastos de esta última se suma mantener en la mayoría de los casos dos hogares, y debido a que el número de estudiantes que tiene acceso (luego de complicados trámites) a becas estudiantiles, es muy reducido. Si luego de todas estas dificultades, el estudiante del Interior logra ingresar a la Universidad, se encuentra con los siguientes inconvenientes: salones insalubres, problemas locativos en general (clases en cines, iglesias, estructuras edilicias sin terminar, salones con capacidad extremadamente colmadas, etc.), pocos docentes para numerosos grupos (producto de los magros salarios que hacen que trabajen en Universidades privadas o no se dediquen a la docencia, o lo que es peor, se vayan al
extranjero), pocos funcionarios y mal pagados.
También es de destacar, la falta de medios para la expedición de títulos intermedios, existentes ya en institutos privados, poniendo en desventaja al que tiene menos o al que opta en formarse en un centro público.
De más está decir, que apoyamos el pedido presupuestal de un 4,5% del Producto Bruto Interno para la educación pública y acompañamos las medidas tomadas por la Universidad de la República.
Consideramos, que este fue el único camino para manifestar nuestra disconformidad ante las prioridades del gobierno, que no son las de la población en general. Creemos que esto quedó demostrado por el apoyo a nuestra causa de diferentes sectores sociales y de la población en general. Según encuestas realizadas por «Cifra», el 67% de los uruguayos está de acuerdo con el pedido presupuestal para la educación pública, y es por eso que nos preguntamos por qué este gobierno, que es nuestro y nos representa, no presta oído a nuestros reclamos y no cumple con lo prometido en su campaña preelectoral.
Como nuestro Presidente que es, creemos importante no dejar de hacerle saber, nuestras profundas preocupaciones, que pretendemos que sean suyas también y es por eso que aprovechamos su visita a nuestra ciudad.
En apoyo a un presupuesto justo, posible, necesario y prometido, lo saluda atentamente los abajos firmantes:
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