Uruguay invierte U$S 6 per cápita en prevención del sida
Con respecto a otros países de América Latina «la situación es decorosa», dijo Daniel Arán, uno de los autores del análisis «cuentas nacionales en VIH/Sida». Según el mismo trabajo, Guatemala y México, gastan poco más de U$S 1 per cápita y Brasil más de U$S 2. Uruguay invierte alrededor de U$S 6 per cápita en prevención de la patología.
Del universo de más de U$S 21 millones, se destina la tercera parte (U$S 7 millones) a prevención y el resto a tratamiento. El uso de la terapia retroviral supera los U$S 9 millones y en prevención, el uso de preservativos, corresponde a casi U$S 7 millones.
Un comité científico encargado de elaborar pautas a ámbito internacional dispuso para nuestro país el uso de los mismos retrovirales que venían empleándose, aumentando la carga viral a más de 30 mil copias por mililitro. Hasta el año anterior, los pacientes que portaban 10 mil copias por mililitro comenzaban con la terapia. «Uno de los requisistos es el compromiso personal del paciente de que cumplirá con la medicación», dijo la directora del Programa Nacional de Sida, Margarita Serra, quien subrayó que «esperar a que el paciente porte 30 mil copias para comenzar la medicación, no es perjudicial».
Con la medicación «disminuyó en 70% el número de internaciones hospitalarias por infecciones oportunistas», agregó Serra.
Gastos
En Uruguay el gasto en medicamentos es el más significativo con respecto a la región, 43.53%.
El MSP gasta, U$S 837.708, que si se desglosan queda que el 74% se vuelca en prevención y un 26% en promoción. A vigilancia epidemiológica se destinan U$S 65.856 correspondientes al estudio centinela y a las retribuciones del personal destinado a la notificación de casos y seguimiento de enfermos y contactos. Asimismo, el laboratorio central del MSP es un centro de confirmación diagnóstica, que realiza un mínimo de 2.000 actos por año. Para la determinación del costo se tuvo en cuenta el consumo de reactivos que ascendió a más de U$S 154.130.
Entre las inversiones realizadas, en el curso del año 1998, se compró una nueva heladera para mejorar la cadena de frío a un costo de U$S 20 mil.
El Servicio de Enfermedades Infecto Contagiosas (SEIC) utilizó casi U$S 3 millones.
En los hospitales de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) el gasto fue de U$S 1.701.600, siendo que el gasto en medicamentos representa un 60%. Para tratamiento se destina un 82% y el resto para actividades preventivas de VIH. En el Hospital Militar para el año 1998, el gasto fue de U$S 540.950 destinando un 27.5% a la atención preventiva y un 71% al tratamiento de sida y un 15% a la prevención. La estimación se realizó sobre la base de 39 personas en tratamiento con drogas antirretrovirales, 89 con VIH y un total de 3.616 donantes.
En el Hospital Policial están en tratamiento 10 personas con VIH/sida y 25 con VIH y se realizaron durante 1998 unos 2.210 tamizajes de sangre. Su gasto anual fue de U$S 177.779 destinando 2.9% a prevención y 23.5% a la atención preventiva y el resto al tratamiento de personas con sida o con VIH.
El Banco de Seguridad Social, a través de su Sanatorio Cansani, asegura el parto a las mujeres trabajadoras y la atención del recién nacido. El mayor costo, 82.46%, corresponde a medicamentos ya que se incluye el AZT para el tratamiento de los binomios madre-hijo. Por su parte, el Sanatorio del Banco de Seguros del Estado realiza acciones centradas en el tamizaje de la sangre de donantes y accidentados (447 para el año 1998), lo que permitió detectar 21 casos de VIH. Los estudios de sangre ascienden a U$S 2.31 cada uno, lo que significa un gasto total de U$S 32.473.
En la órbita mutual se estudiaron las estructuras del gasto, sobre todo, de las dos más grandes empresas que atienden al 30% de los enfermos cubiertos por las mutualistas. Su gasto es más de U$S 7 millones destinandos un 85% a tratamiento, 3% a tamizaje y el 12% a atención de VIH para evitar que se transformen en casos de sida.
En 1994 se vendían en Uruguay 4.5 millones de preservativos y en 1998 se llegó a 15.3 millones, lo que significa una cuadriplicación del consumo.
Realidad epidemiológica
Desde 1983 hasta el 30 de junio de 1999, se notificaron al Programa Nacional de Sida un total acumulado de 1.287 casos, de los cuales fallecieron 704 pacientes (54.7%) en el mismo período. Se registra un claro dominio de la trasmisión sexual (67.6%) sobre la transmisión sanguínea (28.4%) y 4% en la trasmisión perinatal.
Dentro de la trasmisión sanguínea, predominan ampliamente los usuarios de drogas inyectables (94.5%), que superan a los transfundidos (3.6%) y a los hemofílicos (1.9%). El tamizaje de sangre y hemoderivados es obligatorio en el país desde junio de 1988.
El 79.5% de los casos de sida son hombres y el 20.5% restante son mujeres, aunque se observa un lento aumento de la afectación femenina.
El 78.3% de los casos de sida ocurren en la capital, y las tasas de prevalencia mayores se registran en Rivera, Artigas y luego en Maldonado.
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