Construyen dique ilegal sobre el arroyo Maldonado
Maldonado
La Junta Local Autónoma de San Carlos precintó y ordenó suspender cualquier trabajo de construcción, ampliación o mejoramiento de un dique artificial erigido por un ciudadano argentino llamado Bernardo Fernández de Dios, sobre la margen izquierda del arroyo Maldonado.
A su vez, la Dirección Nacional de Medio Ambiente, a través de la encargada regional, Lidia Miserocchi, redactó un informe estableciendo las graves afectaciones medioambientales que la obra produce y se aguarda que en esta jornada el Director Nacional de esa repartición, Daniel Sztern, se expida al respecto. También tomó intervención la Dirección Nacional de Hidrografía.
El lunes se hicieron presentes en el lugar, el presidente de la Junta de San Carlos, Carlos Núñez (EP), en compañía de los ediles Nilo Baliña (EP) y Homero Pérez (PC,) quienes recorrieron el lugar e hicieron uso de las atribuciones que le otorga la ley para impedir cualquier trabajo hasta que se presenten los permisos que autorizaron la construcción.
La represa tiene como objetivo comunicar los terrenos propiedad de Fernández de Dios, que se encuentran en una zona de bañados junto al balneario El Tesoro.
Un grupo de vecinos alertó a la Intendencia sobre lo que estaba ocurriendo, pero no logró nada hasta que intervino San Carlos, bajo cuya jurisdicción se encuentra el área afectada.
Para la construcción de esa represa se emplearon entre 300 y 500 camiones de relleno y según fuentes de la Junta de San Carlos «fue realizado en forma clandestina ya que no hay ningún trámite de autorización en curso».
El daño medioambiental podría ser severo y más severos los daños a las propiedades vecinas en caso de que ocurriera una creciente que se encontrara con ese escollo artificial.
A pesar de que la Dirección de Medio Ambiente de la Intendencia de Maldonado constató la irregularidad, jerarquías de esa dependencia aseguraron a por lo menos dos vecinos del lugar que «el intendente Enrique Antía se negó a intervenir».
Sin permiso
El propietario de las tierras y responsable de la construcción del dique se reunió ayer por espacio de casi cuatro horas con integrantes de la Junta de San Carlos. Fernández de Dios reconoció que «no había gestionado ningún permiso, ni estudio de impacto ambiental. Lo hice porque quedaba lindo». Esta posición fue rechazada enfáticamente por Núñez, quien aseguró que «esa actitud era violatoria del derecho de los demás. Aquí hubo una época en que los militares consideraron que el país quedaba lindo sin Parlamento y sin instituciones y así nos fue». El presidente de la Junta sostuvo que es absoluto partidario y defensor de las inversiones extranjeras. «Queremos que vengan, pero también queremos que respeten las normas», aseguró. A lo que el propietario de la obra respondió amenazando con «retirar todas sus inversiones». Por su parte, Eduardo Valles, miembro de la Asociación de Fomento de La Barra, dijo que «estamos seguros que ese dique frena el movimiento del agua desde el arroyo Maldonado hacia la desembocadura. Aguas arriba de este dique se encuentra la salida de la planta de depuración de efluentes de la empresa Aguas de la Costa. Esto significa que este dique no sólo contendrá agua de lluvia sino también los efluentes del saneamiento, lo que torna más grave la situación».
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