Exito estival depende de Argentina
Sin mayores perspectivas,aguardan los operadores inmobiliarios el arribo de una nueva temporada turística, ya que en los dos últimos años viene registrándose una tendencia a la baja en la ejecución de arrendamientos de apartamentos y fincas, y los mismos cada vez se realizan por períodos más cortos.
El éxito de la temporada de verano para los corredores inmobiliarios de los departamentos de Maldonado, Canelones y Colonia depende principalmente de la situación económica argentina y de las opciones turísticas que hagan sus habitantes. Hasta el momento, prácticamente las reservas para los meses de diciembre y enero son escasas, ya que los argentinos son cautelosos en las inversiones por la crisis financiera y muchos de ellos, ni siquiera hacen el depósito de una seña de alquiler.
Ante esta situación de horizontes pocos claros, el presidente de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya, Roberto Pedragosa manifestó a LA REPUBLICA la conveniencia de otorgar incentivos al turismo y propuso como una alternativa para atraer a los visitantes, devolverle al turista el valor del IVA por los gastos que realice en nuestro país así como exonerarlo del pago de peajes. «El turista tiene que sentirse libre y sabedor de que al venir tendrá descuentos», explicó.
Consciente de las mayores dificultades que atraviesa este sector, Pedragosa denunció que más del 50% de los alquileres se hacen por fuera del sistema inmobiliario –algunos operadores afirmaron que este porcentaje llega al 65%– y comentó que porteros de edificios ejecutan las transacciones.
Afirmó que hace 20 años está en estudio una ley que regula la actividad del corredor inmobiliario y debido a esta omisión legislativa, se produce una competencia desleal.
Pedragosa acusó al ministro de Turismo, Alfonso Varela, de incumplir con la aprobación de un decreto que desregula la actividad inmobiliaria, referida a la venta de propiedades sin fines turísticos, que actualmente, por una disposición del Ejecutivo, inhabilita a comercializar en los departamentos de Maldonado, Rocha, Colonia y Canelones a los operadores residentes en el resto del país, bajo la argumentación de que lo hacen con fines turísticos».
Su colega, el presidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado, Artigas Portela, sentenció que actualmente el número de alquileres de fincas y apartamentos está por debajo de lo registrado en noviembre de 1999. «El pasado fin de semana fueron contados los casos de arrendamientos en Punta del Este y existe una baja demanda y una lentitud en los arrendamientos debido a la crisis económica de la región», comentó.
El 85% de los arrendatarios en Punta del Este, Barra, Manantiales y Maldonado son argentinos; mientras que el porcentaje de uruguayos es mayor desde el arroyo Solís hasta Piriápolis, donde las plazas son más chicas y los costos menores.
En materia de seguridad indicó que este balneario no es «una isla», por lo que también se producen robos aunque «por suerte aumentó el servicio de vigilancia policial». Es consciente de que están compitiendo con otras ofertas del exterior, como el Caribe, donde el turista se asegura un buen clima permanente.
Sobre la autorización de hacer topless, dijo que en Europa y el Caribe se hace y nadie dice nada; «aquí, el problema puede originarse por aquellos que no están acostumbrados», comentó.
Leonardo Blois, propietario de la inmobiliaria Pinocho de Piriápolis, dijo que esta ciudad no escapa a la realidad de Punta del Este. Afirmó que en estos momentos existe una «calma chicha», ya que no hay interés en nada. Presagió un verano con mucha gente y poca plata y definió a esta temporada como la de las tres P (pancho, plástico y pan).
Denunció que el 65% de los arrendatamientos se hacen fuera del sector inmobiliario y esto fomenta –advirtió– que los turistas jueguen con el precio e impongan su propuesta.
Los turistas vernáculos también son mayoría en la costa de Canelones que usufructúan un servicio menos oneroso.
En la Ciudad de la Costa prácticamente no se trabaja en materia turística. La explosión demográfica generó los contratos anuales y retrajo al mínimo las demandas por temporada, y lo que hay es en forma accidental, dijo una funcionaria de la inmobiliaria Villeneau. Ahora, el turista es quien marca el precio de las contrataciones, por lo tanto, se es flexible en la fijación de un precio.
El operador inmobiliario, Walter Nieto, sostuvo que el alquiler por temporada estival desapareció en esta zona canaria, lo que generó una baja del precio turístico y un alza en el valor del alquiler permanente.
Mientras tanto, con los ojos puestos en Argentina, los inmobiliarios colonienses aguardan con mesura la llegada de turistas. Beneficiados por su ubicación geográfica y su belleza natural, los operadores deben enfrentarse a la falta de infraestructura que favorezca la permanencia de los visitantes.
«A esta altura del año, teníamos mayores certezas de lo que pudiera acontecer con el arribo de turistas y pensamos que se registrará una menor demanda con respecto a la oferta», aclaró Marta Machi, responsable de Colonia Propiedades.
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