El papa Juan Pablo II distinguió a Emilio Ghidotti por su trabajo social

Párroco de Salto es prelado de honor

El sacerdote, que a partir de la mención papal, adquirió el título de monseñor, reveló con modestia a LA REPUBLICA que este destaque «no le añade nada».

La institución católica suele «premiar» a experientes representantes del clero con el otorgamiento de títulos, generalmente cuando éstos se encuentran en el final de su carrera.

En Uruguay, algunos sacerdotes recibieron distinciones vaticanas como prelado de honor, prelado doméstico, capellán de su santidad, protonotario apostólico, prelado de honor.

El pasado 16 de agosto, llegó a la diócesis de Salto una comunicación escrita por parte de Juan Pablo II, donde explicó que «para dar testimonio de mi benevolencia frente a los méritos adquiridos, te elijo y sanciono a ti, Emilio Ghidotti, de la diócesis de Salto en Uruguay, como mi prelado de honor ‘nostrum prelatum honorarium’. Te concedo los privilegios, honores y prerrogativas que son señaladas en la instrucción ‘Ut Sive’ de la secretaría de Estado o Papal, dado en Roma ante San Pedro, el 16 de agosto del 2000″.

Firmó la misiva el Angelus Cardenal Sodano, secretario de Estado.

El obispo de Salto, monseñor Daniel Gil hará público el nombramiento de Ghidotti el próximo 10 de diciembre en la fiesta jubilar interparroquial.

Ghidotti fue recordado recientemente por mandar a construir especialmente una «puerta santa» en la parroquia de Salto, para que los fieles traspasen el umbral en este año jubilar. Asimismo, impulsó en nuestro país el establecer la mayor cantidad posible de indultos hacia la población carcelaria como un gesto de perdón.

En setiembre de 1999, Ghidotti solicitó a la Suprema Corte de Justicia un estudio detallado de los casos a fin de extender el perdón a los presos, teniendo en cuenta la buena conducta y el tipo de delito cometido.

Esta propuesta tuvo eco en la SCJ que respondió a la iniciativa del sacerdote asegurando que habían puesto el pedido en la carpeta de familiares presos.

Coincidentemente, Juan Pablo II pidió el pasado 9 de julio a los gobernantes una señal de clemencia para los encarcelados

Ghidotti, ahora monseñor, tiene 71 años, nació en Bérgamo, Italia, y llegó a la diócesis de Salto en 1951 y fue ordenado sacerdote el 7 de diciembre de 1952. En Roma completó su formación en Derecho Canónico, lo que le llevó a desempeñarse en la diócesis salteña como vicario judicial, estando al frente del Tribunal Eclesiástico Nacional de Segunda Instancia.

En el próximo mes de abril, el prelado de honor organizará en la diócesis de Salto una jornada sobre nulidad matrimonial en la Iglesia, donde se explicarán los casos en los que el casamiento queda sin efecto y tendrá la participación de un experto en el tema, proveniente de España.

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