Abogado del BSE negó tener un cliente que presentó reclamación
A los abogados del Banco de Seguros les está vedado tratar temas vinculados a su cartera.
El pasado 6 de julio, LA REPUBLICA publicó una carta de Roberto Fiori, quien relató que hace 11 años tuvo un accidente laboral en el puerto de Montevideo en el que perdió parcialmente la vista, por el que que nunca cobró indemnización alguna.
En esa situación, Fiori le solicitó al Banco de Seguros para que le pagara una renta debido a los problemas generados por el accidente mencionado. En su misiva, el damnificado también se refería a que su caso lo puso en manos del abogado de la institución, Ariel Apotheloz, que fue recomendado por su esposa fallecida. Fiori concurrió en numerosas oportunidades al escritorio del profesional sin resultados.
Dos días después, nuestro diario publicó una carta del doctor Apotheloz, alto jerarca de la División Legal del BSE, en la que éste niega tajantemente que Fiori haya sido su cliente, «en tanto nos está vedado a los curiales del Instituto tratar temas vinculados a sus carteras». No obstante, reconoció haberle explicado que no le correspondía ninguna acción por el accidente que tuvo. Agrega que le recomendó hacer un planteo graciable ante las autoridades del BSE, «sin que el suscrito (Apotheloz) haya actuado directa o indirectamente en algún trámite ni averiguación al respecto, salvo orientarlo en qué terminos redactar algunas líneas en ese sentido, pero sin que ello significara encargarme o intermediar de alguna manera en la solicitud que eventualmente introdujera en el Banco».De nuestras averiguaciones surge por lo menos como confusas los dichos del doctor Apotheloz. El 4 de mayo de 1999, el señor Roberto Fiori presentó una reclamación contra el BSE, a efectos de reabrir el expediente sobre un accidente de trabajo y para que se le abone la prima por incapacidad definitiva y permanente derivada del accidente sufrido en el puerto de Montevideo.
Dicha reclamación está firmada por el señor Fiori y por la doctora Annel Garmendia. Cabe recordar que en su carta, Fiori afirmó que Apotheloz había sido su abogado en el caso.
Los directores del BSE interrogaron a Fiori, quien ratificó que fue el doctor Ariel Apotheloz que lo atendió en su estudio particular de la Ciudad Vieja, donde firmó el escrito presentado. En su carta de respuesta a LA REPUBLICA, el doctor Apotheloz acepta que Fiori le hizo una consulta en su estudio de la Ciudad Vieja, que le aconsejó hiciera un «planteo graciable ante las autoridades del Banco», afirmando que actuó en el planteo ni en forma directa ni indirecta, «salvo orientándolo en qué terminos redactar el petitorio». En declaración jurada ante el BSE, el doctor Apotheloz reconoció que la doctora Annel Garmendia trabajó en su estudio hasta principios de este año y que nunca litigó al BSE. Asimismo, el nombre de la doctora Garmendia surge autorizada en expedientes judiciales por el doctor Apotheloz y su señora, la doctora Raquel Guarnieri, también funcionario del BSE, encargada de la jurídica de automóviles y dependiente directa de su esposo.
El expediente del BSE fue informado por el director de la División Legal, quien expresó que no luce intervención del doctor Apotheloz ni se interesó por este expediente ni antes y después de la reclamación del señor Fiori. Se omitió informar por el jerarca de la División Legal, que la doctora Garmendia trabajaba para el doctor Apotheloz en su estudio particular o profundizar su investigación sobre este punto, interrogando a dicha profesional, así como tampoco tuvo en cuenta las consideraciones hechas por el propio doctor Apotheloz en su carta a este medio, donde admite haber asesorado a Fiori.
Surge que otro jerarca –doctor Hugo Lens– también trabaja con un abogado en su estudio particular que litiga contra asegurados del Banco por asuntos millonarios, aparentemente en la misma modalidad que el doctor Apotheloz, donde no figuran directamente patrocinando al reclamante porque firman otros profesionales con los que están vinculados directamente porque trabajan en el mismo estudio jurídico.
Conclusiones del fax
Teniendo en cuenta que la reclamación de Fiori contra el BSE fue en mayo de 1999, que la firmó la doctora Annel Garmendia, que en ese entonces trabajaba en el estudio del doctor Apotheloz, siendo éste el que aconsejó al señor Fiori a presentar esa reclamación contra el Banco y lo orientó en los términos a redactar, la conclusión es: el doctor Apotheloz patrocinó al señor Fiori en una reclamación contra el BSE, apartándose de las reglamentaciones que impiden a un funcionario del BSE y en su carácter de profesional del mismo, patrocinar reclamaciones contra su propio instituto.
Queda pendiente nuestra investigación sobre la actuación del director de la División Legal en cuanto a las reclamaciones que desde su estudio jurídico plantea contra clientes del BSE, quienes son defendidos por dicha institución a través de la División que él dirige. Recordemos que hace pocos meses hubo un hurto en la Jurídica del BSE y que el gremio reclamó públicamente al Directorio que actuara en consecuencia. ¿Qué hizo el Directorio?
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