Racismo encubierto
Los integrantes de Mundo Afro junto a sus pares de Argentina y Paraguay se encontraban, al cierre de nuestra edición, preparando un informe regional sobre racismo –que abarca la situación de los tres países– para presentar en la Conferencia que se realizará en la primera semana de diciembre en Chile.
Este encuentro (el tercero) tiene el carácter de preparatorio de la Conferencia Mundial que se realizará el 31 de agosto próximo en Sudáfrica, explicó Juan Pedro Machado, integrante de Mundo Afro.
Auspiciada por Naciones Unidas, la Conferencia analizará temas relacionados al racismo, la discriminación racial, la xenofobia y otros ítems relacionados con la intolerancia.
Los países latinoamericanos participarán de la Conferencia Mundial organizados en cinco subgrupos de la siguiente manera: el Cono Sur (Argentina, Paraguay y Uruguay), Brasil, los países andinos (Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela y las Guyanas), América Central y el Caribe.
«Afrodescendiente»
«Yo no quiero que me llamen negro, sino afrodescendiente», dijo Machado.
Sostuvo que en nuestro país hay racismo pero «la sociedad uruguaya no se caracteriza por ser muy explícita». En Uruguay hay 164.000 personas afroamericanas, el 5.9% de la población total.
Para Machado el término «negro» tiene una connotación «negativa». En este sentido señaló que su ONG busca que en la Conferencia Mundial de Naciones Unidas se recomiende a los países «que establezcan» alguna formula «jurídica, donde se denomine a la población negra ‘afrodescendiente’, o ‘afroamericana’ o si se quiere en nuestro caso, ‘afrouruguaya'».
Machado recordó que un informe de Naciones Unidas de agosto del año pasado, señala que en Uruguay hay racismo. «Debemos de reconocer que el Estado uruguayo se puso el sayo, pero todavía hay mucho por hacer», agregó.
«Nosotros queremos insertar el término afro. Eso nos da la posibilidad de una herencia y generar un instrumento jurídico a través de esa descendencia africana. Es gente que vino forzada y se le impuso un trabajo de ese tipo durante varios siglos. Más tarde (cuando se abolió la esclavitud) se dispara esa gente a la sociedad común de competencia del mercado, pero siempre permaneció en la periferia de la sociedad», explicó Machado.
Pero este tema no es nuevo para Naciones Unidas: «Algunos Estados no quieren aceptar este término, en Estados Unidos, Brasil y Canadá están verticalmente en contra».
«Domésticas»
En el informe que Mundo Afro presentará en la Conferencia regional se denuncia la condición de «la mujer afrodescendiente» en nuestro país.
«Una encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas del año 1996 señala que el 60% de las mujeres negras son empleadas domésticas y eso es racismo, porque no tienen oportunidades para hacer otra cosa», dijo Machado.
«El problema es que son varias generaciones que vienen multiplicando generaciones de pobreza. Cuando hablamos de reparación jurídica, lo que reclamamos es que haya una política específica para estas mujeres».
En el informe se señala que la mujer afrouruguaya, «además de ser discriminada en el trabajo, está rodeada por un círculo que se caracteriza por la falta de educación, los bajos ingresos y que tengan pocos hijos estudiando».
Dentro de los elementos positivos que la ONG reconoce al Estado uruguayo es que «a pesar de todo, se ha avanzado mucho en los últimos diez o doce años». «Por ejemplo, ahora en el Barrio Sur existe una cooperativa de 36 viviendas para mujeres jefas de familia de nuestra colectividad. Nuestra intención es que se construyan 300 viviendas», concluyó Machado.
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