Tienen la Palabra…
La laicidad y el espíritu humanista
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Monseñor Nicolás Cotugno
Presente
El Movimiento de Equipos Docentes, integrado por maestros cristianos que, fundamentalmente, trabajan en la escuela pública, nos sentimos conmovidos por la respuesta a monseñor Cotugno sobre Educación Pública, realizada por un Grupo de Iglesia, con fecha 1º de noviembre pasado en vuestro diario.
Adherimos a su contenido, con la salvedad de que no debemos generalizar ya que hay colegios cristianos donde se realiza una importante labor asistencial.
Adjuntamos parte del mensaje enviado a los Obispos del Uruguay, con fecha 28 de noviembre de 1998, por nuestro grupo de Equipos Docentes como respuesta al Art. 15 apartado C, del Mensaje de los Obispos del Uruguay realizado en la ciudad de Florida en 11 de noviembre de 1998:
«…
c) Nuestra enseñanza pública, a partir de José Pedro Varela, año 1877, no es laicista, sino laica. Al respecto, hacemos referencia a la profesora Reina Reyes, que en su libro «El derecho a educar y el derecho a la educación», en el capítulo sobre laicidad nos dice: «Laicidad no es ateísmo ni antirreligiosidad. Laicidad es libertad en el orden del pensamiento y respeto a esa libertad en los otros. La laicidad responde al espíritu del humanismo que proclama la dignidad de la persona humana, respeta la individualidad de cada hombre concreto y, por los mismo, deja los valores, en los dominios de la filosofía, de la religión, de la política y del arte, a libre elección personal». En todas nuestras escuelas públicas se puede hablar de cualquier teoría filosófica, política y doctrina religiosa. No se puede influenciar en una corriente determinada. Se debe prescindir de toda influencia dogmática. Y este es uno de los principios varelianos que se cumple fielmente. De hecho, frente a sucesos de notoriedad o de interés de los niños, se discuten temas religiosos, políticos y filosóficos, tratando de formar conciencia crítica en los alumnos. Al decir de Varela «… la escuela no se propone enrolar a los niños en este o aquel de los partidos, sino que les da los conocimientos necesarios para juzgar por sí y alistarse voluntariamente en las filas que conceptúen defensoras de lo justo, de lo bueno». Sí se les educa en «principios morales que sirven de fundamento a la sociedad», como pedía J. P. Varela en el capítulo XI de «La Educación del Pueblo», tomo I. Así, se les forma en la búsqueda del bien común, del respeto mutuo, de la tolerancia, la ayuda al más necesitado. Todos estos, principios cristianos, que podemos leer en múltiples pasajes del Evangelio. Para citar algunos: «El buen samaritano», el «Hijo Pródigo». Además, como católicos, nos hacemos eco de las palabras de Varela: «Los que una vez se han encontrado juntos en los bancos de una escuela, en la que eran iguales, a la que concurrían usando de un mismo derecho, se acostumbran fácilmente a considerarse iguales, a no reconocer más diferencias que la que resultan de las aptitudes y las virtudes de cada uno». No nos parece nada fraterno separar a los futuros ciudadanos, hombres y mujeres, según sus concepciones religiosas, como preconizan ustedes, Obispos del Uruguay, en el Art. 15 de su declaración.
Pensamos que la Iglesia como institución debe formar a las familias, niños y jóvenes, adultos, a través de sus parroquias, fomentando las pequeñas comunidades; así, cada niño de la escuela pública, cada joven en su liceo o UTU y cada padre o madre en su trabajo será levadura en la masa, semilla en el reino y luz en el mundo. Esto es mucho más solidario y más amoroso que seleccionar alumnos en los colegios cristianos con pruebas de admisión, donde entran sólo los capaces, y donde, en muchos de ellos, se los expulsa si causan problemas de conducta o no rinden.»
Esperando que comprenda nuestra posición, de defensa de la Escuela Pública, por ser la que contempla valores de democracia, sencillez, solidaridad, pluralidad, respeto, todos valores evangélicos; los saludamos con cristiana hermandad.
Equipos docentes
Carta abierta a la señora decana de la Facultad de Derecho, escribana Teresa Gnazzo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
De nuestra mayor consideración:
Han pasado 14 días desde que nuestra soberana asamblea decidió, representando a 13.500 estudiantes de Derecho no acompañar la huelga universitaria. Lo hicimos señora, en base a la experiencia de los últimos años en donde la huelga no nos ha deparado a los estudiantes –especialmente a los que no tenemos medios económicos suficientes, a los más humildes, a los becarios del interior del país que viven en pensiones y comen mal– más que frustración, pérdida de cursos reglamentados y períodos de exámenes. Nosotros, escribana Gnazzo, somos universitarios de verdad. Quien le extiende a usted esta carta es hijo de un docente de nuestra Universidad de la República, adscripto primero y luego titular de la cátedra de Sociología en la Facultad de Derecho en los años 60. Nieto de un médico egresado de Medicina en 1924, compañero de estudios del doctor Rodolfo Tálice. Ambos, mi padre y abuelo, hombres sin mácula, que amaban la libertad y la justicia social. Ambos, hombres de paz.
Nosotros, escribana Gnazzo, que salimos a la calle a luchar en plena dictadura por autonomía universitaria y por las libertades públicas, exponiéndonos a los palos y riesgos peores no tenemos miedo a 40 profesores de ADUR (Derecho) que desconociendo a los estudiantes determinan junto a los funcionarios de la Intergremial de AFUR (Derecho) darle la espalda a sus discípulos, profesores de Derecho, cuyas reivindicaciones compartimos.
Todos estamos por un presupuesto justo para la Universidad. Habría que ser muy insensibles como para no reivindicar mejores condiciones para nuestra Casa de Estudios. Lo que como estudiantes de Derecho no queremos es una Universidad de «barricada», queremos una Universidad que se abra al país, para que el país entienda mejor nuestras necesidades y carencias. Sentimos escribana Gnazzo que el mundo y nuestra sociedad han cambiado y que en esa histórica asamblea del 27-10-2000, en Facultad de Humanidades –ya que ni siquiera pudimos sesionar en nuestra propia Facultad– le dimos a usted, al orden docente, al rector Guarga, a los funcionarios con quienes convivimos a diario y al país una clara señal de que como estudiantes de Derecho queremos diálogo y no confrontación, plebiscito en todos los centros a padrón abierto para que todos y no unos pocos decidan ir a una huelga que parece una vez más no tener efectos prácticos y que muy por el contrario perjudica una vez más a los más pobres, a los que no pueden pagar –como sí pueden los hijos de los más pudientes una educación terciaria– y que sienten como nosotros el desprecio de profesores esclarecidos, que decretaron la huelga a la manera y vieja usanza intervencionistas que nos devuelve a 1973, cuando el país y nosotros escribana queremos una Universidad pluralista, democrática, que actúe transmitiendo conocimiento, formación valórica y que sea capaz de modificar la realidad, viviendo en el presente y de cara a los desafíos que la globalización y la revolución científico tecnológica nos imponen.
Ricardo Cappeletti Trujillo – Centro de Estudiantes de Derecho
Usuario de Antel reclama por llamadas internacionales
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Por la presente, lo saludo y felicito por darnos a los uruguayos el poder expresarnos y dar a conocer el salvaje trato de «pague y luego reclame». Me dirijo a Antel y no a
su personal al cual respeto como obrero de este país.
Me llega la factura con cuatro (4) llamadas a Alemania lo cual no efectué pasando por los reclamos del ente uno de los número que consulté (08002599), se me dice que corresponde a servicio telediscado internacional, que pregunte si el número al cual se me factura si es particular o un servidor. Efectúo la consulta (008) y para mi sorpresa, la señora me dice que no tiene cómo saber al número que se me cobra, le pregunto que cómo puede ser porque si sabe mi número cuando le hablo, contestándome que tendrían que tener una capacidad inmensa no pude interpretar el término. Me solicita el número y me dice que es llamada a Alemania, en definitiva, lo que dice en la factura, la otra sería que justificara que no me encontraba en el domicilio por lo cual no efectué las llamadas (chiste). Pregunto cuando se termine la Torre de 100.000.000 de dólares en este país tan liberal se terminarán estos problemas y los clientes tendremos derecho a saber de estos hechos inconclusos y no el de pague para ser atendido y que luego de unos años pierda por cansancio. Con la tranquilidad que serán oídos mis reclamos por usted. Saluda atentamente.
Arturo Velázquez
El superplán de UTE
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
De mi mayor consideración:
Le ruego a usted la publicación de la presente, que tiene por fin denunciar un atropello a los derechos del consumidor.
Quiero referirme al Superplan UTE y del Banco Santander.
Este sistema permite a los clientes de UTE comprar electrodomésticos a largo plazo, siendo el importe de la cuota descontado de la factura de UTE. Parece bueno, ¿verdad?
Pues no lo es.
Porque no publicitan que si usted se atrasa le cortan la luz. Por atrasarse en la cuota del calefón le cortan un servicio esencial. Si un monopolio en manos del Estado puede ser malo, seguro será peor en manos de un particular. Y UTE regala los privilegios de ser un monopolio al lucro de un particular: el Banco Santander para que abusen del consumidor.
Este sistema encierra una profunda injusticia para el consumidor. ¿Por qué una empresa extranjera como el Banco Santander va a tener un instrumento de coerción tan potente como es el corte del suministro de energía eléctrica? Nadie, ni el Estado (exceptuando UTE), tiene ese instrumento tan fuerte contra un deudor. Si usted deja de pagar los impuestos, la cuota del BHU, lo que sea, siempre tendrá un juicio previo. Salvo que se atrase en la cuota del lavarropas. En ese caso le cortarán la electricidad y reclame luego. Muchos modestos consumidores de UTE cederán su crédito y se les cortará la luz por falta del pago del verdadero comprador. ¿Cuántas abuelas pondrán su recibo de UTE para que otra persona compre un electrodoméstico y a cuántas se le cortará el servicio?
Si fuera un crédito común y el verdadero comprador no pagara, a esta modesta abuela luego de un largo juicio, seguramente no tendrían nada para embargarle; porque los artículos básicos inembargables (los muebles, la cocina, la heladera, el televisor). Pero –según UTE y el Banco Santander– el servicio de electricidad es distinto y ese servicio esencial es mucho más que embargable y se lo cortan sin juicio previo. No puedo imaginar sistema más cruel al servicio del lucro extranjero.
¿Es legal que UTE nos corte la electricidad por atrasarnos en el pago a un particular? Estoy seguro de que es ilegal, y sobre todo es un atropello ilógico e injusto. Las empresas del Estado deben ser las primeras en ajustarse a derecho y no las primeras en buscar subterfugios legales para entregar a los uruguayos a la avaricia de la banca privada.
Mucho hablamos de la ley de Defensa al Consumidor y acá tenemos la violación más evidente a los derechos del mismo. Busco con mi carta llamar la atención sobre esta injusticia grosera, espero que se tome en cuenta mi inquietud, para lo que mando mi carta a varios medios.
Sin otro particular lo saluda muy atte.
César Pereira
A defender a Artigas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Con inmensa tristeza, hemos leído en el diario LA REPUBLICA del día sábado 28 de octubre de 2000 en su página Nº 31; de la sección Economía, que el gobierno negocia excluir al departamento de Artigas de la República Oriental del Uruguay para mantener la condición de libre de aftosa.
Por intermedio de su prestigioso diario invitamos a todos los artiguenses a recapacitar sobre tan indigna propuesta, y ante la incertidumbre de ignorar qué harán con nosotros. Lanzamos la idea:
Hacer de Artigas un país libre e independiente antes de ser codiciado y vendido a un país extranjero nos jugaremos a nuestra suerte.
Sin otro particular saludamos a usted atentamente.
C.I.2.528.994-7, 3.895.989-0, 2.908.362-7, 4.558.854-8, 2.984.329-1, 2.612.859-5.
La basura y la necesidad de crear una nueva cultura ciudadana
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
De mi mayor consideración:
Por intermedio de la presente, agradezco a usted, la oportunidad de poder expresar, el sentir de un montevideano dolorido y aburrido, de ver nuestra ciudad en las condiciones deplorables que se encuentra.
Paso a expresarme:
Somos un pueblo en decadencia, porque la gente que se acostumbra a vivir entre los basurales y los perros vagabundos, no tiene argumentos para decir que vivimos en una ciudad linda, ni nada que se parece.
Tengo la suerte (gracias a mi trabajo), de haber recorrido buena parte de América Latina, y observo perplejo, cómo los montevideanos adquirimos el hábito de vivir junto a la basura y los perros sueltos.
Basta recorrer los barrios, para asustarse con esta triste realidad, ya la gente, con total impudicia, a plena luz del día, arroja los desperdicios en los «basurales endémicos», creados por nuestros propios conciudadanos, transformando en un tugurio la ciudad, y por si fuera poco, atrás vienen los hurgadores y los perros sueltos, que completan el panorama nefasto desparramando todo.
Las autoridades municipales, parece que hacen todo lo que pueden, pero lo peor del caso es que los propios habitantes no colaboran en nada, basta ver los negocios, donde, desde los mismos, barren sus veredas, y en vez de juntar en sus bolsas a tales efectos, arrojan a la calle la mugre ¿acaso la calle no es parte de su propia portada?, yo creo que es válido aquello: «la fachada de tu casa es tu propia fachada», parece que los capitalinos no tienen ni idea de qué se trata una ciudad, o mejor, cómo se trata una ciudad.
El tema de los perros sueltos, ahí creo la comuna no hace todo lo que debe, yo no sufro de zoofobia (aclaro, además tengo dos perros, acollarados) pero parece ser otro mal incurable de nuestra sociedad, y uno se pregunta ¿los padres de esta ciudad, no tienen miedo de las secuelas que puede traer para sus hijos, todo este bagaje de bacterias y enfermedades que pululan en esos basureros y animales sueltos que vagan por la City?… parece que no; a esto debemos sumar, desde los autos se arroja de todo a las calles (colillas, bolsitas, envases), los carros de los hurgadores (que son un peligro letal para el tránsito, pues casi ninguno tiene, como antes usaban, así más no sea un candil en un farolito, para divisarlos en las noches), con sus equinos, que dejan sus excrementos por las calles; las volquetas, cuando son remolcadas, como la gente también allí tira basura (muchas veces la función es otra: escombros) por el camino van dejando una estela de desperdicios; los propios camiones municipales, cuando «levantan» esos basurales endémicos, en
su viaje de evacuación, también van dejando un reguero de nuestra cohabitante: la basura, todo por no contar con un sueldo (o lo que sea), para evitar que sus cajas abiertas empeoren la situación general.
Me duele ver, en barrios donde arrasó con sus votos nuestro intendente, lo sucios que se muestran, me refiero a Paso Molino, Belvedere, La Teja, recorriendo sus principales avenidas (Agraciada, Carlos Ma. Ramírez), cualquiera se puede percatar de esta realidad, y es la propia gente que los tiene así ¿no les pasa nada por la conciencia a esos frenteamplistas?; claro que no son los únicos barrios con este mal, creo que todo lo alejado ligeramente de la costa padece de esta endemia, pero esos barrios que nombré, es inaudito que, con el altísimo porcentaje de encuentristas que tiene, se muestren de esa manera.
Para finalizar les cuento una anécdota, en unos de mis viajes nos encontramos con el cantante Julio Iglesias en Agra dos Reis (Brasil), cuando le manifestamos que somos uruguayos, de Montevideo, lo primero que vino a su mente fueron estas palabras: «Digan a vuestro alcalde que tiene una ciudad muy sucia, que deben presentarla mejor, porque es muy bonita, es una pena», lo que no sabe un turista que llega a esta ciudad, es que los deshonrosos somos los propios habitantes, que nos hemos acostumbrado a vivir entre la mugre, haciendo de las calles el basurero cotidiano, y no debe haber intendencia en el mundo que pueda con esa mentalidad medieval en el tema de la gente y su basura.
Es un tema que en lo particular me tiene muy disgustado, ya he tenido varias rencillas por fustigar a los que veo maltratando nuestra ciudad, pero debemos llevar a cabo (pienso humildemente), una campaña departamental para imbuir en la gente, que se debe vivir de otra manera, como frentista creo, debemos dar el ejemplo a nuestro interior, porque si no, lo del principio, estamos acostumbrándonos a cohabitar con la basura, ruedo a usted señor Fasano que desde nuestro único diario plural, ayude a cambiar la mentalidad de este pueblo que en general y en este tema, la colaboración es casi nula, pues si no, en un tiempo no muy lejano (y tal vez no sea una ironía), podremos cambiarle el nombre a la ciudad y por antonomasia llamarla Escoria.
Sin otro particular y felicitándolo por su estilo periodístico le saluda muy atentamente
Juan José Olivera
Escuela Nacional de Enfermería: entre la educación y el clientelismo político
Señor. Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Mi nombre es Julio Pereira, soy un lector permanente de LA REPUBLICA y quiero felicitarlo como siempre y plantearle una duda.
¿La Escuela Nacional de Enfermería es un centro político del clientelismo de los partidos tradicionales?
Tengo dos familiares directos que pasaron por sus aulas (una egresada) otra cursa actualmente.
La Escuela Nacional de Enfermería es privada y su costo económico es sumamente alto (su cuota) en comparación con el resto del mercado es muy elevada, debo decir que la calidad de su enseñanza es por cierto muy buena y sus docentes muy reconocidos, pero mire dónde va mi duda:
Cuando usted ingresa en la administración de la escuela calle Vázquez 1465 y Colonia encuentran fotos en las carteleras de todos los políticos de la coalición (blanqui-colorada) y ninguna foto del señor intendente u otra autoridad de izquierda.
En todos los grupos hay alumnos becados y medios becados, pero todos son enviados por autoridades gubernamentales en ejercicio, figuras políticas de los partidos tradicionales, ministros, etc. ¿Cómo se seleccionan los becarios? ¿por partido político? ¿Por el viejo y querido clientelismo?
Habiendo tan importante crisis laboral en nuestro país, a mí me consta, (tal vez esté mordiendo la mano de quienes me dan de comer, pero yo soy primero que nada justo aunque me perjudique) que la totalidad de los alumnos del grupo de mi sobrina (egresada) ingresaron a cargos al igual que ella, con muy buen sueldo, recomendados por la gente de la escuela, y pensar que esos cargos eran por concurso.
No es creíble que por más buena que sea la capacitación que brindó la escuela todos, me entiende: todos sus alumnos estén primero que el resto de los uruguayos a la hora de obtener un empleo (aún de los capacitados por la escuela pública de sanidad del mismo Ministerio de Salud Pública) …esto me parece total acomodo…
Le consulté a una vieja nurse (vecina de mi casa) que es directora de enfermería de una mutualista y me manifestó que la orden es primero ver el sello de atrás (donde figura el nombre de la escuela donde se cursó) y luego las condiciones del postulante (en segundo plano).
Fasano yo me pregunto: los que no pueden pagar esa elevada mensualidad y no tienen a un político blanquicolorado que les consiga una beca total o media beca para la prestigiosa Escuela Nacional de Enfermería, ¿serán tomados como ciudadanos de segunda clase del sector salud? Quiero saber qué opina usted y que les dé la palabra a la gente de la escuela…
Un fuerte abrazo y siempre adelante con sus principios.
Su servidor
Julio Pereira Campos – CI 1.672.427-2
Las peripecias de un ciudadano común, en una jornada de bronca y sorpresa
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Quien firma vivió dos hechos, uno con sorpresa y otro digamos que con cierta dosis de bronca.
La sorpresa me la llevé ya que en los días pasados sentí que el Ministerio del Interior retiraría la guardia policial a los inspectores de Tránsito de la IMM.
Actualmente, también veo a los inspectores de Tránsito de la Intendencia Municipal de Canelones con custodia policial. ¿Acaso los necesitan para felicitar a los conductores por su buen manejo? Esto es en Giannastasio por Lagomar, Solymar.
Lo de la bronca es porque retiré una autorización en la Asociación Española –Soymar– para realizarme una tomografía computada, concurro a la sede central en Bulevar y Palmar para coordinar dicho estudio y ahí –1er. piso– me informan que me la realizaré el día 27/11 y al preguntar si no era posible antes de esa fecha, ya que tengo consulta el 25/11, me comunican que es imposible, lo que me haría cambiar mi día de consulta, no era para hoy ni para mañana, al estar todos los turnos tomados, todo ello en forma correcta y respetuosa por parte del funcionario que atiende. Hasta ahí todo bien.
El tema es que al estar esperando para finalizar mi trámite llega una señora acompañada por una señora a coordinar un estudio similar –tomografía computada– y el funcionario le dice lo mismo que a mí a lo que la señora le dice –pero yo lo preciso para hoy– tras lo cual pasa una puerta y se dirige supongo que al lugar donde se realizan los estudios, ahí no sé qué trámite corre, vuelve y dice –voy hasta la caja y vuelvo– a lo que yo le digo al funcionario– por lo visto acá también hay que tener algún conocido, a lo que él me mira como resignado, claro él más no puede hacer, se ve que alguien la autorizó desde adentro.
Lo de la bronca es no saber que uno es socio de segunda y que hay otros de primera, a mí no me molesta ser de segunda, siempre reconocí mis limitaciones lo que sí creo es que la Asociación Española tendría el deber de comunicarle a sus asociados a qué categoría pertenecen así sabremos a qué atenernos.
Sin más lo saluda atte.
L. Rodríguez
Las conmociones del «rifle sanitario»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Durante los últimos días la población de la Colonia Rivera (Departamento de Artigas) ha solici
tado atención psicológica. La violenta matanza de animales frente a adultos y niños ha generado una situación de permanente inseguridad y miedo: los adultos por ver cómo matan el trabajo de toda una vida; y los niños, al ver a sus mascotas (terneritos y corderos guachos) muertos a tiros y al oír el ruido de los helicópteros sobre sus cabezas.
800 personas –de las cuales 200 son niños– que pueblan Colonia Rivera, próxima a la capital departamental, están totalmente aisladas. Llegaron a carecer incluso de alimentos y de atención médica.
Y nosotros nos preguntamos: ¿qué debería ser más importante: la aftosa (enfermedad animal) que afecta la producción del país y sus exportaciones o la población que debe sufrir esta situación de aislamiento en su propia casa como si fueran criminales o leprosos? Esta situación ha llevado a que la población deba vivir en un gueto rural donde muy pocos pueden ingresar y del que nadie puede salir. Ingresa el personal mínimo de salud y la maestra (previa desinfección); los jóvenes liceales no pueden salir y por tanto no concurren a clases. Y esta situación puede prolongarse por tres meses más.
Es urgente y necesario que esta población reciba atención, pero ¿podrán liberarse del efecto postraumático de esta situación vivida? Nos preguntamos qué pasa con los derechos humanos, los derechos del niño en el Uruguay de 2000. ¿Sigue imperando la ley del más fuerte, la razón económica sobre el ser humano? Es más fácil segregar y discriminar que intentar comprender dejando un pedazo del país tachado con negro como si hubiera dejado de existir.
La aftosa siempre existió y el ser humano convivió con ella. ¿Por qué esto ahora? Artigas posee frontera fluvial. ¿Qué pasa con las fronteras secas como Rivera, Cerro Largo y Rocha? Brasil prohíbe que uruguayos posean tierras sobre la frontera. ¿Por qué en Uruguay permitimos que brasileños posean tierras en la frontera?
Ivonne Dos Santos – <antarq @adinet.com.uy
Sobre los teléfonos de sordos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Soy suscriptor del diario de hace muchos años, soy jubilado mi CI es 3.369.116-3; por la presente quiero contestar a: teléfono para sordo CI 675.337-0. Les digo al matrimonio colega, pues yo también soy sordo con una discapacidad de 90 en uno y 110 del otro oído, y por esa razón los comprendo, aunque mi señora oye perfectamente y es mi bastón con el teléfono.
Les digo que es realmente una desconsideración hacia nosotros la de Antel sobre los teléfonos y considero la publicidad del ente sobre la de proporcionar computadoras, ambas una tomada de pelo a los usuarios.
Yo hace un tiempo me puse en campaña sobre el aparato telefónico para uso de nuestra discapacidad. Por amistad en el personal técnico de Antel supe que el mismo para ahorrar energía había bajado el voltaje de la electricidad que usa. Ello llevó a que el timbre de voz de teléfono bajara su volumen. También me enteré de que hay una organización, que paso a darle que es Plenadi que está en calle Michigan 1444 y su teléfono es 619 6461. Me permito aconsejarle se pongan en contacto y obtendrán un buen resultado.
En cuanto al aparato telefónico estoy en tentativa de obtener la dirección de los fabricantes y también saber si se puede importar libre de gravámenes como el caso de los autos para discapicidades motrices.
He hecho en mi casa unos arreglos que me permiten manejarme mejor en la lucha diaria que me gustaría compartir con ustedes por medio de la correspondencia.
Quedo a sus órdenes.
Carlos A. Guimaraens Alfonso
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