El Sindicato Médico rechazó injerencia del gobierno

La asamblea del Sindicato Médico del Uruguay rechazó anoche, cualquier intento de injerencia del Ministerio de Salud Pública en relación a la normativa que rige la vinculación entre el Casmu y el gremio médico.

Los profesionales se reunieron en la noche de la víspera, a los efectos de tratar, como único punto del orden del día, el propósito del MSP de condicionar la asistencia financiera a dicha mutualista a su eventual disvinculación del Sindicato Médico.

En una declaración de tres puntos, los médicos decidieron declararse en estado de alerta, rechazando «la imposición de toda reglamentación que implique despojar al Sindicato Médico del Uruguay de su Centro de Asistencia». El SMU repudió todo intento que implique la aplicación del decreto ley 15.181, sancionado durante la dictadura, así como todo acto gubernamental basado en él.

Asimismo, se acordó interponer recursos jurídicos contra cualquier medida de esa naturaleza, basados en el informe del constitucionalista Horacio Cassinelli Muñoz. Finalmente se resolvió solicitar entrevistas a las comisiones de salud y constitución y códigos de ambas ramas del Parlamento.

El préstamo al Casmu «sería muy difícil de otorgar si la empresa no cuenta con personería jurídica, independizándose del Sindicato Médico del Uruguay», ratificó a LA REPUBLICA una fuente ministerial.

En su edición de ayer, LA REPUBLICA informó acerca de la situación jurídica del Centro Asistencial del Sindicato Médico del Uruguay.

«Si el Casmu continúa siendo propiedad del gremio médico (SMU), no obtendrá el préstamo indicado en el informe divulgado en julio por el MSP», advirtió a LA REPUBLICA el representante de la agrupación del SMU, Movimiento de Recuperación Sindical, Enrique Soto. Fuentes de la mayoritaria agrupación gremial Fosalba, indicaron a LA REPUBLICA que «en cuanto a la dependencia del SMU con el Casmu, todos los grupos estamos de acuerdo en que no deben independizarse».

Las fuentes ministeriales manifestaron en que no pueden conjuntarse los intereses del Sindicato Médico del Uruguay con su Centro Asistencial. «El sindicato debe defender las condiciones laborales y salariales de sus trabajadores, mientras la empresa debe tender a la racionalidad del gasto, y es natural que los roles se encuentren separados», agregaron los consultados. Añadieron, además, que «en el Casmu existen problemas de eficiencia, entre otros, porque el Casmu es propiedad del sindicato».

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