En Montevideo circulan entre 800 mil y un millón de garrafas de 3 kilos

Se recarga gas en 136 lugares con "cierto peligro"

A diferencia de las garrafas de 13 y 45 kilos, cuyo envase es cambiado para que sea recargado en plantas suburbanas, las garrafas chicas en nuestro país se recargan en el comercio del barrio y el consumidor siempre tiene el mismo envase.

Ello tiene su peligro, porque recargar una garrafa no es algo sencillo. Las garrafas se pueden recargar por dos sistemas: gravedad o mecánico.

Lazo señaló que existen 140 locales que brindan este servicio en Montevideo, de los cuales «136 utilizan la recarga por gravedad» y apenas «4 lo hacen de forma mecánica». El jerarca comunal señaló que existe un «cierto pelirgo» en los 136 locales que expenden el gas por el sistema de gravedad, ya que están ubicados en cualquier parte de la ciudad, aunque «tienen un estricto control por parte de la Intendencia».

En el caso de la recarga por gravedad, se toma un cilindro de 45 kilos, se pone boca abajo, se le tornilla la garrafita vacía y por un proceso natural de gas y líquido, el recipiente queda lleno de líquido. El otro método alternativo es el mecánico y se realiza a través de un pistonazo de gas. Este sistema es más controlado, porque se realiza en las plantas ubicadas en la avenida Millán y Camino Lecoq, cerca de La Tablada.

Lazo estimó que en Montevideo circulan entre 800.000 y 1.000.000 de garrafas de 3 kilogramos. Si bien dijo que «son muy pocas las garrafas chicas que hay vencidas en circulación», admitió que estas son la principal causa de los accidentes.

Un informe de la Dirección Nacional de Bomberos señala que en el período que va desde el 1 de enero del 98 hasta el 31 de octubre del presente año, se registraron 81 accidentes con garrafas de 3 kilogramos en Montevideo. El informe agrega que hubo 5 muertos y 12 heridos, pero no especifica si es con garrafas chicas, grandes o por cañería.

Lazo dijo que este año la comuna ha «reciclado cerca de 25.000 garrafas chicas y que en los últimos años se han desechado cerca de 60.000 de ese tipo.

El tiempo de vida útil de las garrafas es de 10 años. La Intendencia lleva un control de los distribuidores de garrafas –donde se establece un límite en la cantidad de supergás que se puede tener por local– y cada dos años se supervisan si los recipientes siguen habilitados.

Cuestión de precios

El precio del supergás no es ajeno a los problemas de la frontera. Mientras al norte de la frontera con Brasil cuesta hasta 90 pesos, al sur su precio oscila los 170 pesos. El tema está en la agenda de reclamos que el intendente de Artigas, Carlos Signorelli, tiene para presentarle al presidente Jorge Batlle.

En tanto, el precio de una garrafa de 13 kilos en Montevideo es de 159 pesos, es decir 12,23 pesos el kilo, el gas en garrafa chica es más caro. Recambiar una garrafa de 3 kilos en Montevideo cuesta 69 pesos, o sea 23 pesos el kilo.

«A esto debemos sumarle el riesgo de que en algunos casos, los pequeños comerciantes roben en el peso que venden, porque en los barrios humildes hay gente que recarga de a uno o dos kilos», señaló una fuente de Ancap, ente encargado del control de las garrafas junto a la IMM.

Un poco de historia

Hasta no hace mucho tiempo, el combustible del hogar en nuestro país era el kerosene. Hace menos de 40 años, cuando llegó el supergas al Uruguay, muchos de los distribuidores de Kerosene armaron sus empresas para controlar el negocio del gas. Allí surgieron las empresas Akodike y Riogás y decenas de pequeños distribuidores, quienes han tenido varios tires y aflojes en el reparto del mercado local.

En los próximos años otro gran competidor se apronta para irrumpir en el mercado, el gas por cañería (que ya existe) que vendrá a través del gasoducto y tendrá un costo sensiblemente menor al supergás.

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