Para Noachas es básico el aporte universitario
El presidente del BHU sentenció que a pesar de encontrarse Uruguay en una situación de privilegio en la región, en los últimos dos años se generaron nuevos problemas y se agravaron los existentes en materia de vivienda.
Invitado por el Centro de Investigación de la Ingeniería Urbana y la Vivienda de la Universidad de Buenos Aires y en el marco del Simposio Internacional sobre Vivienda Social, el presidente del BHU expuso recientemente en el Aula Magna de dicha casa de estudios sobre los nuevos instrumentos de financiación de la vivienda, perfil de los déficit cualitativos en América Latina, renovación urbana y los logros de Uruguay en política de vivienda.
Salomón Noachas presentó una serie de datos sobre la economía de nuestro país y estimó en un 76% el número de familias uruguayas que son propietarias de la vivienda que habitan. Este dato es relevante a la hora de definir políticas de viviendas –explicó el jerarca– al destacar lo que considera una posición de privilegio en términos comparativos con el resto de América Latina. «No obstante, la situación económica de la región durante los dos últimos años ha generado nuevos problemas y agravado los existentes en materia de vivienda», señaló.
Noachas reconoció que de la experiencia adquirida se recogieron resultados «positivos y también fracasos», que llevaron a reformular las políticas y a crear nuevas vías de acceso a la vivienda.
Ante la presencia del intendente de Buenos Aires, Aníbal Ibarra y del rector de la Universidad bonaerense, Oscar Shuberoff, el presidente del BHU enunció lo que a su entender son las bases para una política de vivienda exitosa.
Entre los pilares mencionados incluyó a la investigación universitaria, el subsidio explícito directo y de cobro seguro, su continuidad en el tiempo, y el aporte del cooperativismo y de las organizaciones no gubernamentales. Indicó que estas orientaciones deben dirigirse principalmente a los núcleos familiares de bajos recursos, concretamente para los planes de vivienda social, cuyos destinatarios pueden pagar una mínima cuota.
Enfatizó en la necesidad de aplicar un subsidio explícito y directo, donde a su vez, se asegure su cobro.
Aclaró que la política definida deberá tener apoyo consensuado de las autoridades de gobierno, más allá de la temporalidad de sus mandatos, afianzando su solidez.
Noachas consideró trascendente para la obtención de logros, el aporte de la Universidad, «para lograr mejores soluciones, con el aporte interdisciplinario de una comunidad académica integrada y compenetrada de los problemas de la sociedad en que está inserta.» Según destacó el presidente del BHU, la Universidad podrá aportar nuevas tecnologías y procedimientos, aplicando la creatividad innovadora que le es propia.»
Destacó el aporte de las cooperativas de viviendas, que a partir de la promulgación de la Ley de Vivienda de 1968 otorgaron «una extensa y rica experiencia a nuestro país».
Sin embargo, este organismo estatal se enfrenta a una serie de dificultades surgidos en los últimos años que plantea nuevos desafíos a las políticas de vivienda.
En la Facultad de Ingeniería de Buenos Aires, Noachas manifestó su preocupación por el explosivo crecimiento de los asentamientos irregulares, donde en Uruguay actualmente el 5% de la población reside en ellos, al igual que la creciente migración del campo a la ciudad.
Se estima que en los próximos cinco años, 322.000 uruguayos residirán en asentamientos precarios en todo el país. Los informes oficiales sitúan ese guarismo en 155.000 habitantes, según el último relevamiento realizado por Presidencia de la República, pero en realidad esta cifra sería superior.
Estimó como una posición «claroscura» el desarrollo de grandes espacios comerciales, «el que va en detrimento de los barrios, que los destruye, y como contrapartida, concentra los servicios en determinadas zonas». Explicó que estos complejos comerciales provocan una caída de las áreas céntricas, «que con todos los servicios, permanecen deprimidas y despobladas». Consideró negativa la creación de barrios cerrados que forman personas dependientes sin la posibilidad de tener otras alternativas de vida, como en el ámbito educativo. Sobre la opción que tomó el BHU, de cobrar en dólares el pago de los créditos bancarios, Noachas manifestó en Buenos Aires su preocupación por cuáles serían los casos más convenientes para aplicar la indexación en unidades reajustables o en dólares.
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