Canelones se rebela
Canelones
La capital departamental, ubicada a aproximadamente 45 kilómetros de Montevideo, tuvo su época de auge. Allí hubo una planta de la empresa multinacional Coca-Cola, la industria lechera «Inlaca» y varias pujantes agroindustrias que hoy están transformadas en galpones vacíos.
El transcurso de los años derivó en que sus principales «fuentes de trabajo» sean la Intendencia Municipal de Canelones (IMC) y la Jefatura de Policía. Los habitantes de la ciudad canaria suelen decir que funcionarios municipales y efectivos policiales son los componentes fundamentales del «motor» que aún no se ha apagado en su totalidad.
La mayoría de los jóvenes opta por trasladarse a Montevideo, para continuar sus estudios.
Fieles testigos de esa realidad son los ómnibus repletos que, de lunes y viernes y cada una hora, parten desde la terminal de la calle Río Branco hacia Canelones, ciudad que hoy sólo ofrece la posibilidad de estudiar magisterio.
Movimiento alternativo
La profundización de la crisis socioeconómica en esa zona del departamento y la histórica pasividad de los involucrados determinó que, a pesar de la existencia de un «centro comercial», los actores de las distintas actividades golpeadas por la actual situación formaran una «asociación comercial e industrial».
De esa manera, comerciantes e industriales de la capital iniciaron una serie de contactos con sus colegas del resto de Canelones, a los efectos de crear un ámbito gremial que impulsara reclamos y la búsqueda de soluciones.
A partir de junio pasado hubo varias reuniones, en algunas de las cuales participaron distintos legisladores electos por este departamento.
Noventa y ocho empresarios de distintos ramos de actividad formaron parte del primer encuentro. Desde el propietario de «Canuto» –única discoteca que ofrece la noche canaria– hasta los responsables del diario «Hoy Canelones» y la «Radio Canelones» entendieron necesaria la existencia de un gremio, lo cual marcó un cambio respecto la actitud mantenida durante años por los comerciantes locales.
En el editorial del primer número del boletín de la Asociación Comercial e Industrial, el presidente Miguel Hernández García y el secretario Raúl Giménez Tierno denuncian que en esa zona, «además de los problemas de índole económica y financiera, estamos viviendo también una gravísima situación a nivel social, donde ya muchos valores se han perdido, los principios éticos y morales muchas veces quedan por el camino ante la urgencia de solucionar nuestros propios problemas».
«La triste realidad nos muestra nuevamente cómo un vecino, un amigo, un pariente, y quizás hasta nuestros propios hijos, han tomado la decisión de abandonar el país en busca de oportunidades de trabajo, asestando otro duro golpe a la base de nuestra sociedad: la familia.
Todo este panorama nos plantea la necesidad de asumir un compromiso y ser nosotros mismos los protagonistas del cambio», destacan.
«Surge la imperiosa necesidad de trabajar todos juntos a nivel local, departamental y, por qué no, plantear una instancia a nivel nacional. Los necesitamos, o mejor dicho todos nos necesitamos porque los problemas aquí planteados afectan al conjunto de la sociedad, no importa de qué departamento o de qué color político sea», concluyen.
Sensibilizar al gobierno
Las sucesivas reuniones entre el movimiento surgido en Canelones y los demás centros comerciales del departamento permitieron establecer un cronograma de actividades «tendientes a sensibilizar a las autoridades departamentales y nacionales respecto a una situación que se agrava día a día», según señala una proclama emitida en las últimas horas por la asociación canaria.
Asimismo, los participantes identificaron siete puntos «a encarar de forma inmediata»: «falta de fuentes de trabajo»; «control de la informalidad»; «control del contrabando»; «reducción de multas y recargos en Banco de Previsión Social, Dirección General de Impositiva y Banco de Seguros del Estado»; «reducción de las tarifas públicas (UTE, OSE y Antel); «flexibilización de la banca para poder reperfilar el pesado endeudamiento que tiene todo el sector productivo»; «necesidad de regular las grandes superficies comerciales». «Bajo la consigna ‘Canelones, por un país productivo’, en los próximos días nos volveremos a encontrar con colegas de todo el departamento para definir la fecha en que se realizará una concentración a nivel departamental, donde se plantearán posibles soluciones que entendemos viables en un contexto muy complejo, pero que nos lleva a asumir compromisos concretos y exigir a las autoridades departamentales y nacionales más que palabras hechos, actitudes y coherencia con todo lo que hablaron y prometieron en dos años y medio de campaña electoral», revela la Asociación Comercial e Industrial.
«No estamos dispuestos a que nuestras familias sufran un nuevo embate de la emigración, cuando vivimos en un departamento rico por sus condiciones naturales para el turismo, rico por la generosidad de su tierra, la capacidad y talento de su gente.
No nos engañamos, sabemos que lo que estamos viviendo no es una coyuntura, que la vuelta que hace varias décadas esperamos no va a llegar si no procesamos un cambio de mentalidad a todos los niveles y un reperfilamiento de todo lo que hacemos, teniendo claro que hemos perdido mucho tiempo en quejarnos, esperando que otros hagan cuando nadie hará lo que nosotros mismos no hagamos», advierten.
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