Tiene la Palabra

 

Denuncian que en Canelones exterminan perros

Senor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El día 27 de enero presencié con estupor cómo un camión enviado por la Comisión Honoraria de Lucha Contra la Hidatidosis, apoyado por personal de la Prefectura Nacional Naval, se apoderaba de animales en la playa.

Entre ellos la mascota del campamento «El Reposo»de los ninos del Iname y un perro de un vecino querido por todo el barrio que no podía lamentablemente afrontar el costo de recuperar su mascota.

Decido entonces concurrir a la ciudad de Canelones, a donde habían sido transportados los animales, y me enfrento a un campo de exterminio donde el ser humano es capaz de realizar actos aborrecibles, espantosos, de la más absoluta insensibilidad.

Sabe la población de este país que esto sucede organizado con los dineros que recauda la Comisión Honoraria de Lucha Contra la Hidatidosis en la ciudad de Canelones. Allí, perros que son levantados de la playa y la vía pública en cualquier lugar de la Costa de Oro son retenidos por 48 horas. Si el propietario o algún alma piadosa no los retira previo pago de multa son exterminados.

Presencie, vi con dolor, estupor e indignación la forma en que son retenidos dichos animales en un lugar pequeno, sucio, carente de las mínimas normas de higiene, hacinados, entre heces, lastimados, sangrando, aullando de dolor con ladridos que penetran el corazón.

A qué género pertenece el individuo que somete un animal a esas condiciones, qué profesional se presta a sacrificarlos. Lo vi con horror, no me lo contaron.

Se supone que los animales sin patente son capturados por Comisión Honoraria de Lucha Contra la Hidatidosis para mejorar el nivel sanitario. Pero dicha Comisión ha adoptado otro método, matar los perros, y a los perros reclamados entregarlos sin interesarse de su condición, simplemente recabar dinero por «entregar un perro por captura».

En definitiva todo parece indicar que no le interesa mejorar el nivel sanitario de los animales sino matarlos o lucrar con ellos. Previo hacerlos sufrir un calvario de 48 horas en condiciones de un horror indescriptible, sometidos a todo tipo de malos tratos.

Me preocupa que no pueden administrarse los dineros públicos de una forma más humana, ayudando a las sociedades protectoras de animales para castrar a aquellos que están abandonados, a desparasitarlos, ubicarles un lugar donde estar, permitiéndoles vivir y no sacrificándolos como se está haciendo actualmente.

Como contribuyente, me pregunto: quien dirige esta institución administrando los dineros públicos, mantiene los animales en condiciones vergonzantes y ordena ejecutarlos, considera que cuenta con el apoyo de la población. Si existe una ley que proteja los animales, lo que allí sucede es, además de inmoral, ilegal.

Senores de la Comisión Honoraria de Lucha Contra la Hidatidosis, quiero suponer que ustedes no saben lo que pasa en las dependencias que administran, pero también quiero advertirles que son legal y moralmente responsables.

Silvia Argenzio

 

Sanguinetti se va con pena y sin gloria

Senor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El fin de la carrera en este mandato no le ha sido propicia al doctor Sanguinetti. Termina su gestión sin brillo, opacando actuaciones deslucidas de variable significación, la principal de las cuales difícilmente podrá sobrellevar autojustificando su conducta o logrando el olvido: la inoperancia en dar siquiera una mínima respuesta alentadora a los familiares de detenidos desaparecidos y al clamor mundial de intelectuales y personalidades de la cultura que lo han sitiado, como comandante supremo, con la exigencia de ordenar el hallazgo de un nino secuestrado, hoy adolescente seguramente vivo, nieto de un poeta formidable, Juan Gelman.

Nada como esto para irse con pena y sin gloria. Pero se lleva otros dolores de etiología reciente. Es difícil que pueda asumir la realidad política de hoy: el crecimiento de la izquierda nacional, el sesgo antineoliberal implícito en el resultado de octubre, su derrota electoral frente al adversario interno, el nuevo «bipartidismo», la alianza (?) de su partido con Lacalle, quien le negó apoyó a su administración y la alta probabilidad de que el Encuentro obtenga gobiernos departamentales. Esto le debe de resultar terrible a un político que manejó, sobre todo en alocuciones en el exterior, con ingenua desubicación temporal, el «cuco» marxista. O su mentada inteligencia es un error de apreciación conceptual o actuó con una falta de seriedad indigna de un primer mandatario uruguayo.

Nos deja también (hablamos de este último tramo de su historia) una penosa situación del agro. Si alguien se sorprendiera por esta adjudicación de responsabilidad, habría que recordarle que la crisis de este sector hace meses que se agita en los ámbitos gremiales específicos y en cuestión política de conversación, como problema de gobierno, hace bastante tiempo.

La participación presidencial consistió en el cambio sucesivo del ministro de Ganadería (a cual de ellos más inepto en la materia) que han seguido en el estudio de la cuestión. Las medidas adoptadas han sido, exclusivamente, de orden económico-financiero, ninguna de carácter técnico; por que las desconocen, obviamente; y parece que abundan. Se ha dicho que el agua subterránea de nuestro país es de tal cuantía que cubre varias veces su superficie; claro, hay que saber sacarla del subsuelo.

La demostración más notoria de esta ignorancia la dio Luis Brezzo, ministro de turno y figura destacada de la élite dirigente. En respuesta a un justificado pedido de sustitución ministerial, originado en diversos ámbitos, Brezzo «soltó» afirmaciones de antología como «no se puede contra la naturaleza» o ésta, menos filosófica pero más popular: «Batlle no puede hacer llover». En medio de estas reflexiones divertidas, no resistió el impulso de su soberbia e injurió al presidente de la intergremial de productores de carne y lana insinuando una condición de incapacidad letrada; pidió que se le consiguiera alguien para que le lea la Constitución. Sanguinetti no dijo «ni pío».

La intención del suscrito está lejos de pretender, por impertinente, emitir un juicio sobre la administración que finaliza. Como siempre eso será un producto de la decantación de los anos y obligación de los historiadores. Se ha querido, simplemente, senalar hechos postreros de la gestión de uno de los «políticos de raza» que no requieren de interpretaciones especializadas para ser calificados de lamentables.

Tal vez por eso abandona, por lo menos temporariamente, el ejercicio de la política para dedicarse, según sus declaraciones, a dictar conferencias en el extranjero.

Es de esperar que el enfoque de sus disertaciones sea exclusivamente teórico.

Carlos W. Pommerenck

 

Carta abierta de un artesano a la población del Chuy

Senor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Es con profundo dolor que me dirijo a la población del Chuy: de esta he recibido acogida y respaldo, pero no así de algunos «responsables» de la Junta Local.

Mi nombre es Andrés Coronel, DNI 14796618, de nacionalidad argentina.

En mi categoría de «artesano» en alambre, piedras y pasta siempre trabajé con mis manos para asegurarme, en medio de las dificultades, una existencia conforme a la dignidad humana.

En lugar de encontrar una «protección social» que podía favorecer mi trabajo en relación al art. 23 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: «Toda persona tiene derecho al trabajo y a la protección contr
a el desempleo», a pesar de haber realizado los trámites correspondientes, he encontrado autoridades que, además de cerrar puertas, cerraron su corazón.

No obstante, reafirmando mi derecho al trabajo, quiero ser propositivo:

–Invito a las autoridades a respetar el trabajo de cada categoría sin distinción de personas y a no amparar sólo a quien tiene más.

–En particular pido a las autoridades que tomen en cuenta el trabajo del «artesano», que es fruto de su creatividad y de su capacidad; verdadera expresión cultural.

–El artesano, encontrándose en la «calle», conoce todo lo bueno y lo malo que esta realidad tiene y merece el respeto, no siendo mejor ni peor que otra persona.

–Faltando en el Chuy quien oriente a nivel turístico, aun en las indicaciones más elementales, por encontrarse en la calle el artesano es quien alivia las dificultades.

Seguramente se puede ampliar más, pero está tan mal conceptuado el trabajo del «artesano» por determinadas personas y autoridades del Chuy que me queda expresar sólo mi angustia.

Al mismo tiempo pido por que aquí en Chuy-Chui no impere la ley de la jungla, o sea del más fuerte, sino que se reglamenten normas que favorezcan a todos el trabajo por igual y se instaure una «feria artesanal».

Exigiendo lo más elemental y agradeciendo la solidaridad me despido.

Andrés CoronelD.N.I. 14796618

 

La ética en política y los caballos

Senor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En un apartado página 6 Diario El País del día 29 de enero de 2000 reza este título.

Muy atinada la comparación de la ética con las carreras de caballos. Lo que al articulista se le «escapa» es que cuando esos casos pueden suceder son en los Grandes Clásicos.

De lo contrario no se justificaría el $ 2.10. De aquí, que en el Gran Premio Clásico de la Etica, el Frente Amplio es Walk Over. Ergo: los demás no pueden anotarse por carecer de condiciones y haber obtenido pésimas performances.

Sin otro particular

Carlos Scarpa

 

Precisiones sobre el manejo de los felinos en zoológicos de la capital

Senor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El sábado 29 de enero en la Segunda Sección («Trabajo») de ese prestigioso matutino, bajo el título de «Contagio en el Lecocq», poco menos que se echa la culpa a la Intendencia de Montevideo de la infección (toxoplasmosis) contraída por un obrero encargado del cuidado de felinos.

Sería conveniente que el cronista se asesorara mejor a nivel médico-veterinario, sobre todo cuando habla de que los que cumplen esa tarea, tienen que tener «ropa adecuada, guantes y lavadero o tapabocas».

Todo lo que, en este tipo de enfermedades, donde inevitablemente debe mediar una mordedura o aranazo del animal, no sirve de nada.

Los felinos desarrollan el parásito de la toxoplasmosis en su organismo, en estado adulto (como el perro la tenia de la hidatidosis) sin que a ellos los afecte. El riesgo no sólo se corre con un tigre sino también con un simple gato, por lo cual el mal está al acecho en cualquier hogar donde incluso pequenos ninos los tienen como mascota. Ni que hablar de los especialistas veterinarios, que corren el riesgo todos los días, siendo más grave a nivel de la mujer, si esta se halla en estado de gestación, dado que el mal suele transmitirse al feto, pudiendo provocar la «ceguera blanca», lo que puede privar de la visión de por vida al recién nacido.

Frente al accidente ante un felino, como este del caso del zoológico municipal, no hay guante que valga (observése que ni los domadores en los circos los usan…) y es inexacto que el mal se adquiera por falta de tapabocas, dado que debe mediar el evento lesivo (aranazo o mordedura).

Los dirigentes de Adeom, que bregan por la salud de sus asociados, deben tener en cuenta estos detalles antes de opinar.

En lo que tiene que ver con la situación actual del paciente, se nos hizo saber a nivel médico que no hay incapacidad temporaria alguna resultante del accidente, pudiéndose únicamente (como en miles de situaciones parecidas) producirse una baja de las defensas en caso de gripe o estrés ocasional, lo que con simples tratamientos ambulatorios mejora en cuestión de tres o cuatro días.

Por lo tanto, vamos a dejar de echarle la culpa de todo a la Intendencia Municipal de Montevideo, como suele hacer el diario «El País» o los ediles de la minoría, y comprobar una vez más el próximo 14 de mayo, que la gente está «a muerte» con Arana y la izquierda aquí en Montevideo, donde se descuenta ganarán otra vez con más del 50% de los votos. Atte.

L.P.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje