Tiene la palabra
Un pedido al intendente Mariano Arana
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Reciba mis más cálidas felicitaciones por tan prestigioso periódico.
Rogaría a Vd. si fuera tan amable le pudiera, por su intermedio, entregar esta carta al Sr. Intendente de Montevideo.
Sr. Arana: estoy atravesando una situación muy difícil.
Me he quedado sola hace 9 años con una importante operación al intestino. Tengo deuda con la Intendencia, mi hija ha ido, porque queremos pagar, pero necesitamos un plan, que podamos financiar en cuotas pequeñas, ya que debido a mi situación he hecho convenios con OSE y UTE, y la verdad me veo con bajos recursos. Aquí es un terreno con mejoras, la construcción es de bloques y chapas.
Invito al Sr. Arana qjue venga a ver qué modestamente vivo. Es más, aquí se llovía mi dormitorio, se llueve la cocina, y es muy pobre todo. Me han puesto un impuesto alto por un galpón que alquilo a un conjunto de carnaval de niños –la entradita segura que tengo– ya que soy doméstica y me cortaron días de trabajo.
Este conjunto, Escola Do Samba (La Duquesa), colabora con los niños pobres dándoles leche, etcétera. Además, hace 6 años se fue un chico de la calle, hoy adolescente, cursa en UTU Metalúrgica, por lo que Iname, me ayudó en materiales para arreglar la vivienda y con lo que percibo por el alquiler le pago a un albañil y tengo que comer con los pocos pesos que cobro como limpiadora. Esa es la razón por la que estoy tan atrasada. No puedo estar exonerada porque no soy ni jubilada ni pensionsita, ni percibo, como cuidadora porque no lo saqué del Iname, sí de la calle.
Soy tutora, pero sin entrada económica.
Sr. Arana, por favor, contemple mi situación. Hay gante exonerada y vive decorosamente, y yo muy pobremente, hasta he pensado tomar una determinación, para no sufrir más. Aquí tuvimos un club del Frente Amplio 1001 y yo no soy contemplada.
Bueno, perdón y gracias por todo. Espero comprenda.
Muchas gracias, lo saluda muy atte.:
María del Carmen Bustos
Presupuesto para educación y una obcecada lucha intergeneracional
Sr. Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
De mi consideración:
Gran parte de este mes lo hemos vivido ante la constante y consecuente protesta de los estudiantes, primero de Secundaria, luego de las escuelas técnicas de UTU, recientemente los de nivel universitario. Las crónicas periodísticas han abierto su más amplio abanico de opiniones dando espacio desequilibrado a las partes para que se expresen, y todos nos hemos visto escuchando, leyendo o mirando por TV a las autoridades de la enseñanza, representada, preferencialmente por la figura del profesor Carbonell. Mientras que las voces estudiantiles aparecen como titulares, sólo o en las mayorías de los casos, cuando protagonizan incidentes que sólo molestan con su insolencia a las anquilosadas generaciones de adultos.
El tema es uno, y por cierto que no goza de protagonismo innovador, yo diría que es ya la reiterada protesta que venimos escuchando desde hace décadas con las consabidas actitudes estatales que esquivan la responsabilidad de hacerse cargo, como es debido y a su vez como lo prometieron recientemente en la campaña electoral: presupuesto justo para la enseñanza, lo que se traduce en un 4,5% del PBI. Pero las/os muchachas/os protestan, también, por las actas 14 y una serie de las mismas que limitan el ejercicio democrático en los centros de estudios, sumado a una reforma que desde su misma gestación ha sido resistida, ya no sólo por los estudiantes sino que también por las asociaciones de docentes y por gran parte de la sociedad toda.
Las/os estudiantes de Secundaria, son adolescentes, es verdad, y por tanto tiene su estilo de comunicar las cosas poco convencional en ocasiones, también es verdad… Pero no las/os subestimemos, porque por sobre todo tienen su verdad de las cosas, y tienen derecho no sólo a ser oídos, (como ha sucedido con el profesor Carbonell que ha ido a los locales ocupados e incluso han tenido largas conversaciones), por sobre todo tienen derecho, y ese es el deber de las autoridades docentes, a ser escuchados y de entablar diálogo. Y cuando digo diálogo me refiero al respeto mínimo que exige reconocer esas verdades y los errores. Dialogar no sólo es escuchar, sino y por sobre todo, es estar dispuesto a reconocer las verdades y aceptar los cambios. Pero de lo que hemos sido testigos es de una obsecada y caprichosa actitud intransigente de los adultos, lo que denota su inmadurez para el diálogo, que ha llevado a las partes a una incomunicación la que es obsoleta.
Si las/os muchachas/os piden mesa de negociaciones con las autoridades del Codicen, luego de infatigables instancias de diálogo con las autoridades inmediatas y con el mencionado profesor Carbonell, debe ser porque ese diálogo no ha prosperado. La pregunta acecha: ¿por qué no prospera el diálogo? ¿es reponsabilidad exclusiva de los estudiantes? ¡Obvio que no!
Pero la ridiculez llegó a su zenit, en la jornada de ayer, cuando la noticia, de la cual era su vocero el jefe de Policía, rondaba en torno a una supuesta carta de solidaridad con el movimiento estudiantil firmada por el sub comandante Marcos, de la revolución zapatista. ¿Qué nos quieren hacer creer? ¿acaso pretender asustarnos con los caricaturizados miedos del pasado? ¡Por favor!
Creo que es hora de que los adultos reflexionen y consideren que la democracia es cosa de todas/os las/os ciudadanos de este país, no es una exclusividad reservada a determinadas franjas etarias.
Creo, que el problema es otro, es la tremenda distancia generacional que concibe un puesto de privilegio para la autoridad de los adultos, la que parece termina siendo un autoritarismo irracional, en detrimento de las minorías jóvenes y adolescentes, quienes tienen mucho para enseñarnos si estamos dispuestos a un diálogo sincero y abierto.
¡Autoridades, por favor, bájense un poquito del caballo!
Fernando Frontán
Califican la barrera sanitaria como «un acto de barbarie»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
«Derecho a la vida, Institución de Protección Animal, consideramos como acción de «barbarie y atrasada» la barrera veterinaria que se está realizando para evitar la introducción de aftosa.
1- No comprendemos que se hubiesen incinerado vivos más de trecientos mil pollitos, que al parecer no portaban ninguna enfermedad y menos por supuesto aftosa.
2- Nos llama poderosamente la atención ¿por qué no se incineran los comestibles (mayonesa, huevos, etc.) las cocacolas, bebidas de alcohol, electrodomésticos, ropa, etcétera, que también entre de forma ilegal, ¿acaso este contrabando no afecta los comercios uruguayos?
3- Ya nada nos extraña, puesto que cuando apareció salmonella –enfermedad trasmitida por las aves: patos, gallinas y sus derivados… un veterinario dijo ante cámaras de TV que realizaría un experimento en el animal de la especie felina: el gato, a lo que esta institución que posee un profundo estudio de zoonosis, debimos preguntarle si «los gatos» ponían huevos…(?).
4- Siglo XXI: nos recuerda a la Edad Media, cuando se ajusticiaban a los animales «según los delitos que estos cometieren».
5- Como protectores de animales, y contribuyentes uruguayos, hubiésemos deseado, de pronto, que estos animales, en vez de ser incinerados vivos (mentes irracionales), se hubiesen por lo menos llevado a los controles sanitarios para que fuesen por lo menos llevado a los
controles sanitarios y derivados a los centros avícolas, ya que existen muchas personas (también niños) que necesitan de alimento. Por lo menos que se hubiera aprovechado para la cadena alimenticia, y si no eran portadores de salmonellas, hubiesen servido para la alimentación de aquellos que realmente lo precisan.
6- Al enterarnos de que esta barbarie sucedió en el Chuy, nos preguntamos ¿se realizan controles sanitarios humanos y veterinarios de las personas que sólo cruzan la frontera y se alimentan de dichos animales en Brasil?
La verdad, que cada vez más nos damos cuenta del atraso en que vivimos.
Nada adelante. Informamos que para erradicar la aftosa, se tuvo que discutir bastante sobre el tema, ya que a «muchos» no les convenía que se realizara la vacunación. La prevención mediante la vacunación es y fue la razón por la cual se combatió la fiebre aftosa en Uruguay.
Saludamos atentamente. por «Derecho a la Vida» :
Señora Eva Barceló – Ivone Royón
«Señor Presidente: al reducir los gastos usted genera desocupación»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Creo que usted tiene buenas intenciones pero le está errando feo. Ya sé que quiere bajar los gastos del Estado pero no es a costa de los becarios y de los funcionarios contratados, porque la crisis no está en el sector público sino en el privado.
Al reducir los gastos, usted está generando más desocupación.
Usted dijo que para que el país crezca, hay que producir para exportar. Entonces, doctor Batlle, elimine las trabas que hay para exportar y también elimine los impuestos a las exportaciones. Y le doy una solución inmediata: bajar el IVA al 15% (porque algo hay que recaudar) así todos los bienes bajan de precio; y eliminar el IRP, así la gente tiene más para gastar, de modo de reactivar el mercado; y subir el salario mínimo nacional a tres mil pesos.
Y para paliar la baja recaudación, se aplica otro shock: imprimir dinero en la cantidad necesaria.
Algunos me dicen que eso genera inflación. Si la inflación es suba de precios, entonces congélelos, como ya se hizo alguna vez. Ya sé que me va a decir que eso no se puede hacer porque el FMI no lo permite. y yo le digo: ¿Por qué tiene que pedir permiso para las grandes decisiones? Sepa que su tío abuelo tomaba las decisiones y no le pedía permiso ni a los yanquis ni a nadie (él los tenía bien puestos).
Además, todos están con eso de pedir permiso a EEUU cada vez que se va a hacer algo. Yo quisiera saber si Clinton le pidió permiso a Hillary para ‘hacer ciertas cosas’ con la Lewinsky.
El gobierno no quiere que haya inflación porque los más perjudicados son los que menos tienen, y es verdad. Pero sin inflación los más perjudicados son los mismos. Porque el dólar sigue subiendo y los artículos importados también suben. Y como supuestamente no hay inflación, el gobierno no decreta aumentos de sueldos y el pueblo pierde poder adquisitivo.
En cuanto a que no hay inflación, eso es un verso del gobierno, porque desde noviembre pasado los combustibles subieron dos veces (obra del Partido Colorado) y eso hizo subir el precio de varios artículos.
A usted le encanta privatizar, pero como aquí no hay tanto dinero para comprar las empresas del Estado, éstas serán ofrecidas a capitales extranjeros. Entonces me pregunto si hay algún extranjero interesado en invertir en Uruguay.
Yo no estoy en contra de los capitales extranjeros, pero no para comprar las empresas públicas sino para abrir fábricas que den trabajo a los uruguayos.
Su tío abuelo, don José Batlle y Ordóñez, fue tal vez el mejor presidente que tuvimos; su padre, don Luis, también fue bueno. Me imagino, doctor Jorge Batlle, que usted no querrá ser la oveja negra de la familia.
Si usted siempre cantó la justa y le encanta la política de shock, aplique algo de lo que le sugiero. Si no lo hace, significa que es usted un gradualista o, lo que es peor, un conservador y por tanto, es un mentiroso.
Víctor Molina
La emigración de los jóvenes y el derrotismo
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
En el diario El País, un señor Juan E. Azzini –apellido muy relacionado con las altas finanzas de nuestro país– reacciona ante un mensaje enviado por un joven desde Nueva York quien afirma haber emigrado para «esconder su amargura», y que tenía que comprar un kilo de arroz con tarjeta de crédito cuando decidió marcharse. Es un indocumentado que no habla inglés y que tiene miedo de que al volver al país, éste ya no exista.
Comenta Azzini que ese joven dominado por el pesimismo no oyó hablar de las crisis de 1890, de 1931-32, la de 1957-58 y la de 1982-83. Recesiones como la actual ha habido muchas «y de ellas salimos adelante con el esfuerzo de todos nosotros. Hay decenas de miles de personas que pudieron superar sus problemas capacitándose, estudiando inglés, computación, oficios, servicios personales y otras muchas maneras de vivir sin quejas y sin renegar de este bendito país. (…) Y le aseguro que si algún volviera al país, lo encontrará sano y pujante, porque a pesar de los derrotistas, siempre se superan los malos momentos, gracias a los que tenemos fe, que somos muchos. La patria no quiere quejas ni pesimismo. Se construye día a día, como fue en los momentos más difíciles de su historia. Como nos enseñó Artigas cuando sólo quedaba su pueblo». ¡Bien por Azzini! ¡Qué soplo de aire fresco y buena onda, estas palabras en momentos de tanto derrotismo como él dice!
Porque este muchacho es de los tantos que se quejan de llenos: él tenía por lo menos tarjeta para comprar arroz y dólares para el pasaje de ida a EEUU.
Hay otros miles de uruguayos que cuando no tienen dinero para comprar comida, tampoco cuentan con tarjeta de crédito y tienen que salir a pedir o a robar. Para éstos, Azzini les da la fórmula de superación: capacitarse, estudiar inglés, computación, oficios, servicios personales. Buena idea. Esos padres que no tienen trabajo ni qué dar de comer a sus hijos pueden en cambio mandarlos a una buena academia privada donde aprendan a reparar electrodomésticos, ahora que cuando la radio se rompe, se tira… O para ser carpintero, ahora que los muebles se traen hechos de Brasil… O para ser camarero, recepcionista o cocinero, ahora que los hoteles viven un momento de esplendor gracias al turismo… O, si es una joven, puede aprender servicios de compañía en hoteles de lujo…
Azzini piensa que el pesimismo no viene de salir a buscar trabajo y no encontrarlo; de trabajar como un burro y que el sueldo no alcance; de no poder pagar la mutualista y tener que ir al hospital donde no hay medicamentos.
No creo que Azzini sea una mala persona. Hay mucha gente bien intencionada que piensa con sinceridad que es mentira que en Uruguay haya gente que se muere de hambre porque no lo ve en los informativos; porque los desnutridos no andan por Pocitos sino en los barrios apartados donde el señor Azzini no pisa ni con botas de amianto… y si pisa algún día, con seguridad le robarán el Rolex, el sobretodo de piel de camello y los zapatos italianos, y le aplastarán el celular por las dudas.
Sepa el señor Azzini que una recesión como esta jamás ha sufrido el país. No lo dicen los comunistas, los tupamaros, los pesimistas de siempre. Lo dijo hace pocos días el intendente Carlos Moreira, nacionalista de toda la vida, hombre acostumbrado al éxito en todos los ámbitos: «En mis 54 años de edad, jamás vi una crisis como ésta». Y contrariamente a lo ocurrido en el 57 o en el 82, ahora no hay sec
tores en crisis: están todos los sectores en crisis.
No nos explicamos de dónde viene el optimismo de Azzini. ¿Quizás de alguno de esos ‘contratos de obra’ como los más de 1.600 denunciados en el gobierno anterior, en los que se beca con varios miles de dólares mensuales a ‘asesores’ por tareas no muy claras?
No es apelando al patriotismo como vamos a retener a nuestros jóvenes. Es con cambios drásticos en nuestra política económica. Quizá devaluando, aunque los alquileres se les vengan abajo a los que viven de la renta de veinte apartamentos; y aunque se moleste el FMI o el Banco Mundial. O repartiendo campos improductivos entre gente con ganas de trabajar y brindándoles medios para hacerlo. O gravando los depósitos en efectivo e impidiendo la salida de capitales, como se hace en tantos países del mundo… Entonces sí, puede que el muchacho de Nueva York, al volver, encuentre un país «sano y pujante» como promete Azzini, gracias no sólo a los «muchos que tienen fe» sino también a los que nos quedamos porque no tenemos más remedio y subsistimos como mejor podemos.
Rodolfo Leizagoyen
«Ramón Díaz le faltó el respeto a homosexuales y heterosexuales»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Quiero referirme a dos notas aparecidas el 14 de octubre en el suplemento Fin de Semana, contratapa, de El Observador, bajo la firma de Ramón Díaz.
Ambas notas serían más respetables si realmente se ocuparan del Gran Tema que subyace bajo toda esta discusión: el Patrimonio.
Realmente, ¿a quién le importa si dos hombres o dos mujeres se casan? Lo que importa es que uno de ellos pueda acceder por derecho al patrimonio del otro. R. Díaz quiere simplificar las cosas haciendo pasar a las personas por un escribano. Eso no garantiza derechos.
No vamos a creer que un día el diputado Abdala se levantó y dijo «hay que amparar a los homosexuales». No se ampara aquello que no lo necesita. Las minorías reclaman su cuota parte de poder; no nos engañemos con eso. Y esta es una minoría particularmente peligrosa porque atenta contra la formulación del concepto patrimonial.
Los derechos no habría que pedírselos a nuestros representantes parlamentarios. Los seres humanos tenemos derechos inherentes.
Hay muchas parejas heterosexuales que no creen en la figura jurídica del matrimonio y deciden vivir en concubinato. Ellas también han luchado y aún continúan haciéndolo para que se les reconozcan sus derechos a optar por la ‘forma’ de fundar una familia. A los homosexuales se les exige el voto como a cualquier ciudadano; a su vez el Estado les exige presencia en el mercado, como a todos, pero de hecho no les reconoce la misma calidad de integrantes sociales.
R. Díaz habla de ética pero no nos queda claro el alcance de su conocimiento de ella. Etica significa, entre otras cosas, que no todo da igual: no da lo mismo tener un derecho que no tenerlo. El señor Díaz se escandaliza, deplora, ruega a los votantes, amenaza veladamente con el dedo levantado al «joven político promisorio», cita en un hilarante galimatías descontextualizado a Charles Taylor y termina ofreciendo tolerancia para los y las homosexuales de este país. Pero su discurso va más allá. En una suerte de lapsus linguae y para demostrar que no existe discriminación alguna, propone el estadio ideal: el doble discurso. Y cito: «Que si los integrantes de la pareja homosexual se casan cada uno por su lado –por supuesto con una persona del otro sexo– pueden tener acceso a todos esos derechos».
Aquí debería ir una gran pausa de silencio. ¡Dios mío, qué vergüenza!
Los vacíos legales no son la realidad, se instalan dentro de la realidad pero son precisamente eso: vacíos que tarde o temprano es necesario llenar.
Y respecto de la familia, no necesitamos recurrir a ningún sociólogo para que nos diga que el concepto de familia también ha evolucionado. El concepto de familia tiene que ver con elección, y allí es donde debería fundarse la discusión. Corresponde preguntarse si los ciudadanos de un Estado deberían esperar a que los «empleados» de la democracia les adjudiquen sus derechos como si de cargos se tratara. ¿Los derechos los otorgan los políticos? ¿Necesitamos que Ramón Díaz se escandalice y nos mande a hablar con nuestros representantes parlamentarios? ¿Lo necesitamos para que nos tutele el dicernimiento?
Creo que la perplejidad debe ocupar tanto a heterosexuales como a homosexuales cuando aparecen términos como asimilación o alternativas equivalentes. Si estas opciones fueran asimilables o equivalentes, no se generarían estas discusiones. Lo que sí debería ser equivalente son los derechos, porque el objeto que los suscita es el mismo: el individuo y su opción para autodeterminarse.
R. Díaz falta el respeto a homosexuales y a heterosexuales y, sobre todo, se falta el respeto a sí mismo. Nos dice que la idea de reconocer derechos para esta minoría en particular es denigratoria para la institución de la familia. Lo único que denigra a las personas son las ideas, las acciones, los principios propios y la ausencia de ética.
El señor Díaz hace alusión a la «imaginación» de los hombres públicos para sacar el país adelante. El país no es como encontrarse un número tres tirado en la calle; no es un concepto; el país somos las personas y nuestra suerte como tales.
El país es también el señor Díaz. ¿Acaso la imaginación de él nos sacará adelante? Esperemos que no.
Javier Etchemendi<[email protected]>
A todos los grupos Renacer del Uruguay sobre postergación de encuentro
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Informamos a todos los Padres de Renacer, la postergación del 6º Encuentro Latinoamericano que se realizaría en la ciudad de Piriápolis en noviembre del 2000.
Buscaremos nueva ciudad que pueda nuclear a los 650 padres de Latinoamérica y España para junto a ella, con su apoyo, con la labor de todos nosotros brindar por ese nuevo sentido de vida; el amor que la sociedad toda reclama: ese fue nuestro primer sentir de realizar el evento.
No nos arredran las indiferencias ni frases preestablecidas, somos tercos, si nuestros hijos con su partida se transformaron en Maestros de nuestras vidas para que ella sea más digna y solidaria; podrán solamente los jóvenes de nuestro Uruguay convertirse en los maestros de la nueva comunidad, aventando el flagelo hoy imperante (accidentes, suicidios, droga, alcohol, mala praxis, etc.).
Veremos en consecuencia un Uruguay humano, querido y querible, orgullosos del sendero emprendido.
El sufrimiento se trasciende no se cura.
La desidia e hipocresía se combate no se ignora.
A quienes nos han prometido su apoyo, gracias, a quienes no, gracias también, nos confirman que el sendero a seguir es el más difícil, el más justo, el esperanzado para todos nuestros hijos (milagros de la vida), ellos serán los tutores y herederos de una nueva sociedad.
¡Si decimos sí a la vida!, todos al unísono alentaremos un «vamos que podemos», «Vencer al ser humano por el ser humano».
Grupo Renacer Uruguay – Clever Morán
En Neptunia la Prefectura «está pintada»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Gracias por brindarnos este espacio. Quiero hacer pública la situación que estamos viviendo los pescadores artesanales de Neptunia que debemos soportar impotentes la piratería efectuada por los buques pesqueros B/N de media altura los que, violando el límite de cinco millas
desde la costa, realizan capturas con redes de arrastre a trescientos metros de la costa con total impunidad a cualquier hora del día. Esperamos que las autoridades de Prefectura pongan fin a esta situación que se está volviendo insostenible ya que días atrás arrastraron las artes de pesca de uno de los pescadores artesanales que están establecidos en la zona. El día lunes 2 del corriente, amparados en la niebla, destrozaron parte de mi equipo y se llevaron otro tanto, estando estos equipos armados a tan sólo trescientos y pocos metros de la costa. Hemos efectuado varias denuncias en Prefectura de Solymar y Atlántida siendo el personal de dichas reparticiones muy atento a nuestras demandas pero hasta ahora, sin soluciones, dado que la incursión de estas naves en aguas reservadas a los pescadores artesanales se sigue reiterando, generando una situación sumamente irregular para la cual las autoridades competentes no tienen solución. Invitamos a quien se interese por el tema, lo compruebe personalmente recorriendo la zona y hablando con nosotros y otros vecinos.
Juan C. Pallas / <[email protected]> C.I. 1741940-0
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