Ofensiva de cirujanos
La Mesa de Sociedades Anestésico-Quirúrgicas estudia de cerca la situación del sector y su relación laboral con las instituciones de asistencia médica colectiva. Las rebajas salariales planteadas-sobre todo desde las mutualistas consideradas chicas- oscilan entre 30% y 40%. Este escenario originó acciones judiciales para procurar cobrar la deuda generada con cirujanos y anestesistas por parte de las instituciones-
Las medidas de los galenos, según fuentes médicas, plantean embargos contra bienes de las mutualistas y retención de cheques de ex-Disse.
Según fuentes consultadas por LA REPUBLICA, las que solicitaron reserva , el Poder Ejecutivo «planteó créditos para las entidades que demuestren ser viables», luego de culminadas las auditorías y presentados los proyectos de las instituciones. Según los voceros, «lo que no se dijo es de dónde provendrán estos préstamos internacionales, lo que, a esta altura, es un misterio».
Según las fuentes, Las rebajas salariales «no dejan otra opción que las acciones judiciales, pues la deuda generada con nuestro sector no la dejaremos como una donación a la entidad, a menos que nos planteen trabajar gratis. Todas las medidas a tomar serán de manera corporativa, desde la Mesa de Sociedades Anestésico Quirúrigica».
El Ministerio de Salud Pública presentó recientemente en el ámbito del Grupo de Trabajo para el fortalecimiento del mutualismo, un informe que reveló datos de 12 instituciones en un total de 18 existentes en Montevideo. Las 100 mayores remuneraciones personales del subsector mutual la encabeza un médico que percibe U$S 39.026 mensuales por concepto de sueldo y honorarios.
El 67% de las mutualistas de Montevideo presentó información a la Secretaría de Estado para la realización del diagnóstico salarial. Las retribuciones personales, según el número de cargos acumulados y por categoría laboral, es encabezada por el sector quirúrgico, profesionales que perciben, promedialmente, U$S 2800, seguidos por los gerentes y asesores (U$S1.865) y los médicos de otras especialidades (U$S 1.613). Los funcionarios no médicos y practicantes reciben U$S 896 y U$S 751, respectivamente.
Acuerdos.
El 17 de octubre pasado, el grupo de trabajo- con representantes del Poder Ejecutivo, Plenario de Instituciones de Asistencia Médica Colectiva y la Unión de la Mutualidad del Uruguay-acordó con las Sociedades Anestésico Quirúrgicas las bases fundamentales que regirán la actividad de los consejeros de salarios en noviembre próximo.
Según el documento al que accedió LA REPUBLICA, en 1996 «comenzó la tarea de protocolización (pasos a seguir por parte de los cirujanos y anestesistas en distintas circunstancias) de la atención quirúrgica. El trabajo se concentró en las dos instituciones con mayor número de afilados y médicos del medio. Como resultado, se produjeron un total de 35 protocolos quirúrgicos, que en su conjunto representan más del 60% de los egresos quirúrgicos de dichas insitituciones.
Uno de los problemas planteados en el grupo de trabajo es la inexistencia, precisamente, de «un sistema de evaluación de la actividad quirúrgica sistemáticamente desarrollado, que dé garantía de calidad en dicha actividad». Al mismo tiempo, las Sociedades Anestésico Quirúrgicas expresaron que «la realización de auditorías es una potestad de las insitituciones y que no sólo no se oponen sino que es un objetivo gremial propuesto desde 1995 en las mesas de negociación».
En relación al acuerdo con algunas categorías quirúrgicas para pagar las retribuciones con un sistema mixto, es decir, salario hora y acto médico y no exclusivamente éste último, la situación actual planteada en el grupo de trabajo establece que «hasta 1993-año que se firmó el convenio del pago por acto médico- la actividad quirúrgica se retribuía exclusivamente por medio del pago de órdenes, pero con montos muy pequeños».
«A partir de entonces, un muy importante crecimiento del valor del pago por cirugía, elevó la representación del pago por acto quirúrgico a más del 30% promedio del salario total de los cirujanos».
La Fus no cede.
El aumento de la jornada laboral acordada por el Sindicato Médico del Uruguay, que implica extender el horario actual de seis a ocho horas, fue la discrepancia principal que surgió ayer en la renión del grupo de trabajo con la Federación Uruguaya de la Salud.
El secretario general de la Federación Uruguaya de la Salud, Jorge Bermúdez, dijo a LA REPUBLICA, que «no mejorará la crisis aumentando la jornada o disminuyendo la masa salarial de los trabajadores no médicos».
Adujo, además, que «de los informes presentados en el Grupo de Trabajo se desprende que el multiempleo es poco significativo».
La Fus propuso en marzo pasado, un documento «en el que presentó soluciones», planteando la necesidad de formar otra comisión «para considerar dicho informe». Según Bermúdez, no hubo respuesta sobre este punto.
Al mismo tiempo, debido a la crisis, la el gremio solicitó una entrevista con el ministro de Trabajo, Alvaro Alonso.
Compartí tu opinión con toda la comunidad