Representación de trabajadores rechazó "afirmaciones injuriosas hacia el PIT-CNT"

Polémica por elección en BPS

«Decisión compleja fue la que adoptó el PIT-CNT respecto de la forma de designación de su representante para el Directorio del BPS, la que contempló puntos de vista, técnicos, políticos y sociales, como corresponde a todo fenómeno complejo.

Veamos. Si a usted, propietario de su casa, se le ocurre construir un parrillero o refaccionar la vereda, se le considera una empresa.

Si tiene una empleada doméstica, es una empresa.

En un mundo del trabajo donde reina la cultura del artificio y disimulo, la mercantilización, unipersonalización, individualización, flexibilidad y desregulación, ¿a cuántas decenas de miles de trabajadores uruguayos, dependientes en la realidad, se les inscribe como empresas? Eso sí, unipersonales, ¡faltaba más!

Pues bien. Todas estas empresas, algunas con papeles en regla, más la gran cantidad de fraudulentas empresas unipersonales, votarían en el orden de los empresarios o no votarían lisa y llanamente, en caso de elecciones.

Un absurdo. Consecuencia de un análisis estrictamente atado a lo formal jurídico, que nos llevaría a la desvirtuación del resultado de elecciones para la integración del Directorio del BPS.

Absurdo que se reproduce si agregamos la situación de los trabajadores de la construcción y rurales, que trabajan en una actividad que no tiene la continuidad necesaria como para cumplir con el requisito de figurar en los registros del BPS durante el período y en la forma exigida por las normas reglamentarias. Miles no votarán.

A los motivos precedentes, el PIT-CNT agregó cuando analizó el tema, el hecho de que en nuestro país hace más de 35 años que existe una central única con una representatividad indiscutida e incuestionable. Situación que no se da en los otros sectores.

El Derecho y la realidad. Volvemos al principio. Las decisiones se toman considerando multiplicidad de enfoques. No sólo los jurídicos.

¿Qué es esto?

Desde una óptica social progresista, para que el derecho cumpla una verdadera función social, exige contrastarlo sistemática y permanentemente con la realidad.

Ello permite visualizar si se corresponde o no con la vida real, analizando si cumple con la finalidad social que el derecho se propone.

Lo cual nos ayudará además, a desentrañar el verdadero papel de deformación ideológica que muchas veces el derecho cumple, transformándose en una especie de ancla o amarre ideológico, fundamentalmente en el campo de los derechos sociales.

Por ejemplo, afirmar que: las cosas deben ser como el derecho lo manda, y todos deben admitirlo así, nos lleva a tener que aceptar situaciones no éticas como la establecida en el art. 37 de la Constitución, que en forma descarnada, proclama la xenofobia, prohibiéndoles la entrada al país, a aquellos inmigrantes que tienen defectos físicos o mentales.

Otro ejemplo de la relatividad de los enfoques exclusivamente jurídico formales fue el plebiscito que se ganó en noviembre de 1994 contra la reforma Lacalle de la Seguridad Social. Apenas diez meses después, el gobierno Sanguinetti, impuso una reforma aún más restrictiva que la plebiscitada y ganada.

Contrariamente a lo que sucede en el deporte, aquí el partido se gana en la liga y se pierde en la cancha.

Desinformación.

Expresar que mientras no se realicen las elecciones el BPS «sólo puede estar integrado por los miembros designados por el Poder Ejecutivo», refleja un análisis exclusivamente técnico, alejado o ignorante de la realidad, o basado en un culto fanático de la teoría, sin contraste con la realidad social, al mejor estilo de Juan el Ermitaño, que su obcecación e intransigencia con sus iguales le llevó a morir en la más completa soledad, subido arriba de un palo muy alto.

Decir que «es necesario admitir que la reforma constitucional de 1966 ha significado un cambio sobre el papel» es ignorar la realidad. Ofensa para el PIT-CNT, ignorancia de la tarea que ha realizado el Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS y la representación de los jubilados, que precisamente no ha sido sólo en el papel.

Una vueltita no más, por el acto del 12 de octubre en el Centro de Viajantes, hubiera ayudado a no cometer tan grueso error. Trescientos fueron los concurrentes, que celebraron ¡un cambio sobre el papel! ¿No será todo un papelón más bien?

Agravios.

Todo lo anterior nos lleva a rechazar por injuriosas hacia el PIT-CNT, afirmaciones tales como que actúa con una dosis de hipocresía, o adjudicarle el carácter de grotesco a lo que ha decidido.

Resulta una afrenta decir que la central tiene una clara intención de proceder y hacer permanente esa violación constitucional. O agregar que actúa con el engaño y la mentira.

Afirmar que el PIT-CNT, por su actitud de haber resuelto el método de la designación, carecerá en el futuro del derecho a hablar y defender el texto de la Constitución, es por demás soberbio e insultante. Hace ya mucho tiempo que el Movimiento Sindical se ha ganado ese derecho y lo ha mantenido y desarrollado en innumerables oportunidades.

Basta recordar la actitud ante el golpe de estado, para desvirtuar tamaña ofensa, proveniente, quizás, de análisis realizado en la soledad del gabinete y del excesivo formalismo jurídico.

Confrontar normas con la vida real, esto es, enfoque político, social y técnico, nos permitirá realizar un balance de las conquistas y retrocesos en el campo social, evitando que el derecho sea impuesto como una especie de marco embellecedor de una sociedad salvajemente desigual».

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