Los cybercafés ganan terreno en Montevideo
Nelson Díaz
Básicamente, los cybercafés, que deben su nombre a la sumatoria de Café + Internet, disponen de todo el software y el hardware necesario para una navegación a través de Internet y de todos los servicios asociados a la red. Los servicios habituales que pueden ofrecer son, al menos en Montevideo, navegar por Internet; búsqueda de información, a través de los millones de páginas que existen en la red; el «chateo» y el envío de mensajes particulares, comerciales o de contacto, denominado correo electrónico (e mail).
Los precios oscilan entre 50 y 60 pesos por hora de conexión.
El cybercafé @ del Sur, ubicado en Guayabo 1858, abrió sus puertas en junio de este año. El local cuenta con seis computadoras, scanners e impresoras color, servicio de fax y funciona de 10 a 23 horas de lunes a sábado. El costo es de un peso por minuto, con una fracción mínima de 10 minutos. A su vez el usuario puede disfrutar de un café sin costo alguno. Los sábados existe una promoción de 40 pesos la hora.
Tania Aguerrebere, encargada del local, dijo a LA REPUBLICA que la idea es brindar un servicio y «no un producto». En la búsqueda de un perfil propio, que lo diferencie de la oferta existente en el mercado, @ del Sur ofrece un espacio abierto para muestras de poesía, fotografías y comics.
En materia de preferencias, y contrariamente a lo que puede pensarse, «navegar» por Internet en busca de información o por simple curiosidad no ocupa el primer lugar. Los servicios más utilizados son el correo electrónico y el Chat. La lectura de diarios y revistas «on line» tampoco ocupa un sitial de preferencia en la demanda. Al menos por ahora.
«Generalmente las personas vienen a comunicarse con un familiar o amigo que se encuentra en el exterior. También vienen turistas o estudiantes extranjeros que se comunican con su país de origen. O el caso de personas que llegan con una carta escrita en papel y aquí la pasan a la pantalla. La búsqueda de material en Internet aún no está en auge. Principalmente se utiliza para comunicarse», afirmó Aguerrebere.
Oferta y demanda
Uruway, ubicado en Colonia 1955, es el primer cybercafé uruguayo aprobado por el Instituto Nacional del Menor (Iname). Inaugurado el 20 de setiembre de este año, el amplio local de 110 metros cuadrados incluye una barra de cinco metros, seis computadoras, webcam (cámara que permite realizar video conferencias con cualquier parte del mundo), scanners, impresoras color y copias de archivos en disquetes y CD´s.
La hora de conexión a Internet tiene un costo de U$S 5 y un mínimo de 10 minutos a un dólar. El copiado de archivos varía según el método utilizado: en CD, con el disco incluido, tiene un costo de 50 pesos y la copia en disquetes 10 pesos. Además, por 15 pesos se pueden obtener copias color. Los servicios de Uruway incluyen un pub, tragos, picadas y música en vivo viernes y sábados.
La idea de este cybercafé nació debido a la necesidad y experiencia propia, señala Juan Azambuya, uno de los responsables del local: «Estábamos en San Pablo y queríamos conectarnos con familiares aquí y nos era prácticamente imposible. Finalmente pudimos hacerlo a través de un cybercafé. A partir de ese momento comenzamos a pensar que sería bueno poner uno en Montevideo».
Los servicios más utilizados por los usuarios no difieren de sus pares. El correo electrónico y el chat se llevan el sitial de preferencia, seguido por las consultas a lugares turísticos.
«Pese a que es un fenómeno relativamente nuevo, la gente ha comenzado a descubrir las posibilidades del correo electrónico. No sólo pueden enviar cartas, sino que pueden adjuntar fotos y documentos de todo tipo, incluso audio. Tenemos el caso de una persona que iba a viajar a Las Antillas y no encontraba información turística en ningún lado. Vino a nuestro local, nos explicó lo que buscaba, lo asesoramos y se llevó impresa una lista de sitios, hoteles y restaurantes», señala Azambuya.
El material pornográfico, presente en miles de páginas web, fue uno de los obstáculos que debieron superar. La estrategia de los responsables de Uruway fue la de «encriptar» el servidor entre las 9 y 21 horas, evitando el acceso a ese material.
«Es la mejor forma que encontramos para que los menores no accedan a esos sitios y a la vez que los padres puedan estar tranquilos. Los viernes y los sábados, después de las 21 horas, se puede acceder a sitios porno porque el público que acude es mayor de 18 años. De todas formas, no existe mucha demanda ya que los usuarios comparten el mismo espacio que la gente que viene a tomar un trago y escuchar música», expresó. Desde el comienzo, el objetivo de Uruway fue el de alejarse del concepto de cybercafé como un lugar frío y distante: «La mayoría de estos locales da la sensación de oficina pública. Nosotros apostamos al interrelacionamiento entre este servicio y el del pub. Alejar esa idea de que la persona que utiliza un ordenador es una ermitaña, encerrada en sí misma», afirmó Azambuya.
Más comunicación, menos tiempo
En la terminal Tres Cruces se encuentra, desde hace 18 meses, Cyberplay.
Los precios van desde un peso el minuto –con un mínimo de 10 minutos–, a 50 pesos la hora de conexión y cinco pesos la copia color o blanco y negro. La utilización del scanner tiene un costo de 20 pesos. Cyberplay, que funciona entre las 10 y 0 horas, cuenta además con un servicio telefónico que permite, desde cualquiera de las siete computadoras instaladas, comunicarse con una terminal telefónica en diferentes sitios del mundo. El costo de este servicio es de dos pesos el minuto.
El servicio más usado es el correo electrónico y la búsqueda de información turística, debido a la alta afluencia de turistas que concurren diariamente a la terminal.
Carlos Garateguy, uno de los encargados del local, sostuvo que no existe una franja determinada de edad en los usuarios.
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