Investigación en jaque
LA REPUBLICA dialogó con Umberto Galvisi, perteneciente al área de microbiología y Juan Andrés Abín, Aníbal Martínez y Ronald McGregor, quienes trabajan en la sección de neurociencias.
Los investigadores manifestaron su preocupación por la rigidez escalafonaria que rige en el Instituto, debido a que una vez que un investigador abandona su cargo, el Ministerio de Educación y Cultura no realiza llamado para cubrirlo y, en consecuencia, lo deja vacante. Nuestros informantes ejemplificaron que si un grado 5 abandona su puesto, un grado 4 no puede concursar para acceder al mismo.
De este modo, se genera una estructura cerrada, que no sólo afecta la interna del organismo, sino que también impide el acceso de estudiantes, ya que tampoco se realizan llamados para cargos más bajos (grado 2, becarios o ayudantes de laboratorio).
En la hipótesis de vacante, el Instituto deja de percibir los recursos destinados a ese cargo, lo que equivale virtualmente a su desaparición por la vía de los hechos.
Para atender las carencias señaladas, el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable formuló dos pedidos para ser incluidos en el presupuesto del MEC, que no fueron contemplados.
Por un lado, se solicitó el pago de salarios a los investigadores honorarios, para lo cual se proposieron dos fórmulas de financiación que no suponen erogaciones para el erario: la administración de proventos generados a partir de la venta de servicios o por convenios con las industrias, que a cambio de un proyecto de interés destinan parte de los impuestos al Instituto. Por otra parte, solicitaron sin éxito quince becas para la iniciación de nuevas investigaciones, por un monto de $ 2000 cada una. Sin embargo, en el mensaje presupuestal del Ministerio, sólo se incluyen tres becas de las que hay actualmente, con una asignación de $ 1.157 mensuales.
El Iibce pidió U$S 1.400.000 para restituir los cargos perdidos y mejorar su infraestructura. De este modo, hubiera sido posible recuperar los montos que se otorgaban en 1995. El MEC redujo el petitorio a U$S 1.000.000, para solventar únicamente los salarios de los investigadores presupuestados.
Los investigadores explicaron que de un total de 100 personas que cumplen tareas en el Instituto, 45 son jóvenes, con un promedio de edad de 26 años, que son estudiantes o egresados de distintas carreras (veterinaria, ciencias, medicina o química).
La mitad de los jóvenes trabajan en forma honoraria, dos son becados y los restantes reciben remuneraciones por convenios con la industria o la Comunidad Económica Europea. Cabe acotar que de los 86 jóvenes que ingresaron en 1995, 41 ya abandonaron el centro y la mayoría ha emigrado. Por ese motivo, el Instituto se propone recuperar siete cargos de investigador, diez de técnico y 15 becas de formación.
El Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable –donde se formaron exitosos científicos uruguayos– no sólo desarrolla ciencias básicas sino también participa en proyectos con el sector industrial.
Actualmente existen doce programas biotecnológicos, de los que se destacan las investigaciones relativas a vinos, vacunos, flora y agroquímicos. En ciencias básicas, se desarrollan veinte proyectos relativos al envejecimiento cerebral y neuronal y nuevos fármacos para el tratamiento de la depresión.
También se ofrecen diversos servicios, como la producción de sueros inmunes, autovacunas, diagnóstico de patologías humanas por microscopía electrónica, caracterización molecular de especies y cepas vegetales, clasificación celular y citometría de flujo.
Compartí tu opinión con toda la comunidad