La otra medicina
Después de varios años de estudios sobre plantas cancerosas, en especial cactáceas, el biólogo y fitólogo argentino Juan Hirschmann descubrió una terapia a través de la cual se lograba disminuir y en muchos casos desaparecer esas tumoraciones que padecían las plantas. Luego de experimentaciones a nivel vegetal y animal, desde el año 1990 esta terapia se está aplicando en humanos.
Hansi tiene su sede en Buenos Aires presidida por el profesor Hirschmann, y once subsedes en el resto de Argentina.
El doctor Hirschmann, explicó a LA REPUBLICA que «Hansi es una combinación de elementos vegetales y minerales. Es muy importante tanto la planta como el suelo, ya que la planta se nutre, y al nutrirse multiplica los efectos de los oligoelementos de los minerales que absorbe».
«En Florencio Varela, provincia de Buenos Aires, tenemos viveros donde cultivamos cactus para luego realizar experiencias en un laboratorio. Se extrae una sustancia de la planta para realizar tinturas madre, es decir tinturas que provienen de un patrón común de donde salen otras tinturas, y con éstas se produce Hansi a través de diluciones», explicó.
En cuanto a la respuesta que produce esta terapia en el ser humano, Hirschmann dijo que es un método que carece de efectos tóxicos, e incluso los secundarios que se ponen de manifiesto al aplicar la quimio o la radioterapia, como náuseas, anemia, o caída del cabello, con Hansi se ven disminuidos porque aumentan las defensas del organismo, debido a que actúa como inmunoestimulante.
«Durante estos diez años de experiencia se han tratado más de cien mil pacientes en Argentina, y esto ha demostrado que Hansi funciona, permitiéndonos salir hacia otros países. Hoy en día también se aplica en Chile, Estados Unidos, Hungría, España, Alemania, Pakistán, Irán, y próximamente se aplicará en Brasil».
El método en Uruguay
En nuestro país se está aplicando desde hace tres años en la clínica del doctor Jesús Costa Germán, ubicada en Joaquín Requena 1384, quien afirmó que «en un principio se pensaba que Hansi servía solamente para enfermedades oncológicas, pero luego la experiencia fue demostrando que servía para otras enfermedades, porque actúa a nivel del sistema inmunológico, y al mejorar y equilibrar este sistema, también sirve para patologías como el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida), el Síndrome de Fatiga Crónica, o alergias, que hasta ahora no tenían solución».
La materia prima se trae de Argentina, y los medicamentos se fabrican en la farmacia Olivencia, de Ejido y Maldonado.
«Lamentablemente, agregó Costa, el mayor número de pacientes que asistimos, todavía viene en etapas muy avanzadas de la enfermedad, porque luego de que han fracasado los tratamientos habituales y se les dice que por allí ya no hay más nada para hacer, es que acuden a buscar otras cosas».
«No obstante eso, hemos logrado modificar la evolución de esas enfermedades y lo pronosticado, según la estadística, porque aún en una situación clínica de pacientes que están en estadio 3 o 4, que es el máximo de una enfermedad oncológica, muchas de esas enfermedades, entre un 10 y un 15 % se han revertido y llegan a estar estables, cuando sólo tenían un pronóstico de 3 a 4 meses de vida. En aquellos pacientes en los cuales no podemos revertir la enfermedad, le brindamos la posibilidad de que vivan 2 a 3 meses más de lo esperado, o sea que les brindamos calidad de vida, y de esa forma, el paciente culmina su enfermedad en forma muy digna. Por supuesto que es importante que el paciente acuda a esta terapia en una etapa precoz, donde indudablemente se van a ver los resultados más satisfactorios».
«Además, hacer Hansi no significa que el paciente abandone los tratamientos convencionales, sino que se pueden hacer en conjunto desde el inicio del tratamiento».
Por otra parte, para que este tratamiento dé sus mejores resultados, Jesús Costa recomienda a sus pacientes no consumir alimentos con contenido graso como las carnes rojas, o aquellos alimentos que contienen colorantes o conservantes. Se deben seguir dietas con bajo contenido graso, en base a cereales, frutas, y verduras, porque éstas tienen la capacidad de eliminar los radicales libres, o sea sustancias que forma el mismo cuerpo humano y son potencialmente oncogénicas.
En cuanto al costo del tratamiento, éste puede llegar a un precio de U$S 200 mensuales y depende de la dosis que el paciente reciba. Una vez que el paciente está estable, se disminuye la dosis, y eso también disminuye los costos.
Actualmente en Uruguay existen entre 100 y 120 pacientes tratándose con el método Hansi.
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