La pobreza de la ciudad
Un millón 684 mil personas viven en la llamada área metropolitana conformada por los departamentos de Montevideo, parte de Canelones y las zonas más cercanas a la capital en el departamento de San José. En Montevideo de 12 a 14 mil personas viven en pensiones o tugurios y entre el 6 y el 8 % del stock habitacional capitalino está vaciado como consecuencia de falta de una política de alquileres. En la zona de la Ciudad de la Costa, comprendida entre San José de Carrasco y El Pinar, el 5% de la población utiliza los servicios de las barométricas y el 95% restante, que también carece de saneamiento, no lo hace.
La Comisión Especial con fines de Diagnóstico sobre las situaciones de pobreza recibió el lunes 25 de setiembre al arquitecto Edgardo Martínez Camarotte, del Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura.
El planteo se centró en los índices de pobreza no «en» la ciudad, sino «de» la ciudad.
«Hay una larga historia de mirar los aspectos de la pobreza como problemas económicos o de ingresos, de si se cubre o no con la canasta familiar. Hoy yo me centré en la población que está asentada en un lugar de la ciudad en la que no están los servicios completos urbanos. Eso crea una condición de pobreza. Si el agua que yo bebo no es la potable, si el saneamiento con el que yo cuento está afectando las napas, si no hay pavimento o no hay iluminación pública y además me tengo que colgar de la electricidad, ahí se están dando condiciones de pobreza «de» la ciudad, destacó el investigador.
Martínez Camarotte señaló que el programa que se viene encarando en materia del llamado «Plan Montevideo» basado en el plan de ordenamiento territorial es considerado un avance en tratar de entender la variedad y la compleja realidad urbana. No obstante, en base a los estudios poblacionales se entiende que el plan de ordenamiento debe encararse más allá de los límites departamentales de Montevideo.
Los servicios y programas que se apliquen en la zona de Rincón de la Bolsa en el departamento de San José, o en Las Piedras y La Paz o la Ciudad de la Costa en Canelones, «tienen que tener un grado de continuidad para asegurar niveles parejos de confort».
El área metropolitana comienza a tener una relevancia fundamental para que las tres intendencias que están en juego (Montevideo, Canelones y San José) articulen iniciativas comunes
Montevideo: un agujero
La densidad poblacional del departamento está cambiando a pasos agigantados. Contrariamente a lo que ocurre en el resto de las ciudades del mundo, las zonas donde se concentra la mayor cantidad de servicios públicos se está vaciando. Así, barrios como el Centro, Punta Carretas, Pocitos, Malvín, Punta Gorda y Carrasco están perdiendo sus habitantes. Los vecinos emigran a zonas con menos o casi nulos servicios que cubran sus necesidades básicas como ser el transporte, pavimentación, saneamiento y agua potable. Las áreas del Noroeste y Noreste de Montevideo son las que paulatinamente van acaparando nuevos barrios y asentamientos.
Es plenamente constatable el crecimiento de los llamados «pobres recientes» (población que pierde el empleo o logra sobrevivir con empleo precario), que se corresponde a un perfil socio-cultural de clase media con voluntad de reinserción laboral y por mantener su estatus social.
La emergente población de «pobres recientes» «en» la ciudad es la que predominantemente registra el trasiego hacia el cuadrante de los pobres crónicos; ya que debido al desempleo y a la caída de salarios junto a la disminución del poder adquisitivo, este sector tiene severamente restringida la capacidad de pago de alquileres, por lo que se ven obligados a reubicarse en lugares sin o con servicios básicos precarios, lo que los investigadores urbanísticos catalogan como pobreza «de» la ciudad.
Para los integrantes del Instituto de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura el apoyo a la capacidad autogestionaria tanto colectiva como individual de los pobladores de cantegriles y asentamientos irregulares debe contemplarse a través de un ajuste de criterios en el Plan de Ordenamiento Territorial referenciado al área metropolitana, donde se establezcan los criterios para una ponderación de cada localización.
El corrimiento de la pobreza
Cada familia que debe «emigrar» dentro de la llamada área metropolitana, lleva consigo los problemas económicos.
El informe presentado en la comisión de Diputados señala que la particularidad del área metropolitana de Montevideo en lo que al borde costero se refiere, presenta la gradual transformación de uso y densificación del parque habitacional inicialmente construido como segunda vivienda para fines de semana que, para los nuevos usuarios, se destina como residencia permanente.
Sobre la faja costera Este de Canelones comienzan a predominar condominios habitacionales con atractivos visibles de calidad exclusivamente para sectores pudientes. Mientras, para el área Oeste que comprende las zonas de San José cercanas al límite de Montevideo, se asientan familias con menores ingresos en condiciones similares a las ubicadas al norte de la ruta interbalnearia y en el corredor de las ciudades de La Paz, Las Piedras y Progreso, Pando y Toledo.
En cuanto al crecimiento poblacional, el área metropolitana cuenta con un millón 684 mil habitantes. Contrariamente a lo que se piensa, no fue la Costa de Oro de Canelones la que mayor crecimiento ha experimentado desde 1963 a 1996, último año censado.
El llamado «corredor» de la ruta 5 que atraviesa las ciudades de La Paz, Las Piedras y Progreso fue el área de mayor densidad poblacional en los últimos 34 años.
Según el censo de 1996, allí viven 143.874 habitantes. En la Costa de Oro, 103.511.
Le siguen en densidad los que se ubican en el «corredor» de la ruta 8, con 65.944 habitantes, luego la zona de Toledo con 33.509 y los que se afincaron en Rincón de la Bolsa y Libertad («corredor» de la ruta 1) con 29.721 habitantes.
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