Aborto calienta polémica
La comercialización de la píldora abortiva en Uruguay «sería muy difícil, pues tendría que modificarse la legislación que existe sobre el aborto», indicó a LA REPUBLICA el senador del EP-FA Alberto Cid, al referirse a la normativa que desde 1938 establece la penalización del aborto, con atenuantes por condiciones económicas angustiosas y/o peligro de vida para la mujer.
El especialista en reproducción asistida Gerardo Bossano señaló que «la píldora sólo evita la implantación del embrión en el útero», pues según explicó «genera una mala receptividad para que el embrión se establezca».
A un año de la aparición en Francia de la controvertida «píldora del día después», la RU-486, finalmente fue aprobada por el gobierno de Estados Unidos. La Food and Drug Administration (FDA), que regula el comercio de los medicamentos, decidió autorizar finalmente su ingreso en el mercado.
En Estados Unidos, la venta de este anticonceptivo, difundido en Europa y en China, fue hasta ahora cuestionada seriamente por las presiones de los grupos antiaborto. La píldora, conocida también como mifepristona, puede interrumpir el embarazo sin recurrir a la cirugía antes de los 49 días desde el principio del último período menstrual.
La FDA no se limitó a autorizar a la RU-486, sino que estableció también directivas que regulan la distribución bajo estricto control de médicos, en el caso de hemorragia excesiva, para efectuar abortos quirúrgicos, si se considera necesario. La empresa Danco Laboratories producirá la píldora bajo el nombre de Mifeprex.
Consultado Bossano sobre si debería comercializarse la píldora, el profesional dijo a LA REPUBLICA: «No opinaré sobre ese aspecto. Desde el punto de vista científico, la píldora podría producir un aborto dependiendo del momento que se tome». Y añadió: «Si se ingiere el mismo día en que hubo contacto sexual, no estaría funcionando como abortiva porque con su ingesta ni siquiera se permite que el útero reciba al embrión», sin embargo, «si se toma luego de algunos días, podría generarse un microaborto».
Píldora política
La decisión de la FDA se inscribió en las últimas semanas de la campaña electoral para la Casa Blanca. El candidato republicano George W. Bush es antiabortista y su padre prohibió la RU-486. El demócrata Al Gore, en cambio, es proaborto y junto al presidente Clinton trató de mantener este derecho en la legislación norteamericana.
Los movimientos antiabortistas están enfrentados a la decisión de la FDA y uno de los más aguerridos, Operation Rescue, definió el anticonceptico como «la píldora de la muerte».
En Estados Unidos se registran anualmente un 1.300.000 abortos y en Uruguay se contabilizan –según cifras no oficiales–alrededor de 50.000 en el mismo período.
Según la información trascendida, la aprobación de la FDA podría alentar a los médicos a prescribir la píldora haciendo más fácil la interrupción del embarazo en zonas rurales y en otras donde el movimiento antiabortista es particularmente agresivo.
Los países lationamericanos y de El Caribe tienen similar postura con respecto a la interrupción voluntaria del embarazo. Las excepciones corresponden a Cuba, Barbados, Puerto Rico y Guyana, donde el aborto se encuentra permitido bajo todas las circunstancias. En el resto del continente la práctica del aborto se encuentra bajo el rótulo del crimen, aunque también en la mayoría de las naciones –incluso en Uruguay– existen paliativos tales como la salud de la mujer y la situación económica.
En Chile, Honduras, El Salvador, Colombia y República Dominicana la normativa sobre el aborto es terminante: se encuentra prohibido sin excepción.
Las Naciones Unidas debatieron durante la década de 1990 sobre la situación del aborto en distintos países. En 1994, en la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo realizada en El Cairo, el Programa de Acción reconoció el aborto inseguro como un grave problema de salud pública, documento que Uruguay suscribió. Al año siguiente, el documento firmado en la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing reafirmó el contenido de El Cairo. La recomendación agrega que los países revisen las leyes que penalizan a las mujeres cuando se someten a abortos ilegales. En 1999, en el proceso de revisión de El Cairo el texto aprobado recomienda el entrenamiento de profesionales para atender a las mujeres en los casos en que el aborto sea legal.
Compartí tu opinión con toda la comunidad