Tienen la Palabra
¿Y los bandoneonistas uruguayos?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Mi nombre es Víctor Avero y resido en Australia desde los oscuros años setenta. Aquí produzco y conduzco dos programas de tango que se emiten por Radio Sydney; leo LA REPUBLICA por internet y siento afinidad ideológica con su periódico.
El 28 de agosto apareció una nota sin firmar recordando el aniversario del gran bandoneonista argentino Pedro Maffia, homenaje muy merecido, donde se menciona a otros grandes y muy antiguos pioneros del ‘fuelle’. Lo que me llamó la atención es que entre ellos –entre los que se incluye a un brasileño y hasta un inglés– no aparece ningún oriental, cuando los hubo y muy buenos.
Me pregunto (y le pregunto a usted) si acaso la nota vino de Argentina, donde –salvo excepciones– se pretende ignorar el aporte de los uruguayos en forma permanente. Si fue un olvido (cosa que dudo), lo disculpamos; si fue ignorancia (cosa que también dudo), no lo justificamos; y si fue intencional, censuramos al autor de la nota, y le recordamos a algunos ilustres bandoneonistas compatriotas.
Antonio Chiape (1867-1943) fue uno de los más grandes, reconocido por José Gobelo, autoridad indiscutida en la materia. Enrique Di Cico (Minoto) (1898-1979) participó en la primera grabación de La Cumparsita en 1917; buscó perfeccionamientos técnicos para el instrumento (agregado de teclas y amplificación eléctrica) e integró la orquesta de Francisco Canaro. Federico Scorticati (1912-1998), de depurada digitación, pasó por las orquestas de Firpo, Pugliese, Canaro, La Típica Porteña y la Típica Víctor (que dirigió en varias oportuniddes), Fresedo, Di Sarli; le pertenecen «Alma» y «Alma de bandoneón», entre otras.
Pienso que es hora de que la historia del tango deje de ser contada en forma parcial y tendenciosa, particularmente cuando se expresa públicamente, pues todavía quedamos algunos que sabemos leer más allá de lo que está escrito y podemos detectar la subjetividad y los ocultamientos malintencionados.
Saluda a usted muy atentamente.
Víctor Avero
<avero arroba one.net.au>
Representante en Australia de la Academia Nacional del Tango del Uruguay
El abogado Daniel Parrilla le responde a Claudia Ferrari
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
En primer lugar, corresponde recapitular, en síntesis, las razones que motivan la presente nota.
Como bien es sabido, el jueves 21 del corriente, LA REPUBLICA informó que funcionarios del Sodre presentaron el martes 29 una denuncia administrativa ante el MEC, por irregularidades ocurridas en dicho ámbito, las que involucraban a la Sra. Claudia Ferrari.
En aquella ocasión, el columnista de este matutino procedió a transcribir algunos pasajes del documento de denuncia, el cual había suscrito en mi carácter de letrado patrocinante del Sindicato de Funcionarios del Sodre y en el marco de las responsabilidades que en tal sentido me corresponden.
Cabe señalar que, transcurridos algunos días, aún no había tomado conocimiento de que la referida denuncia había trascendido por dicho medio a la opinión pública, cuando soy sorprendido por una agraviante carta, que además de pretender descalificarme, desvirtúa tendenciosamente la realidad, seguramente en la intención de encubrir la responsabilidad que en todo esto le corresponde a la Sra. Claudia Ferrari.
En su nota, la mencionada me atribuye una entrevista con el periodista de LA REPUBLICA que jamás tuve, ya que en esos días me encontraba atendiendo una impostergable situación familiar en un sanatorio de nuestra ciudad. Por otra parte, las responsabilidades del suscrito son de estricto carácter profesional, lo que me impide declaraciones que involucren aspectos gremiales. O la Sra. Ferrari no leyó correctamente el artículo del día 21, o el estado actual de sus intereses le obliga a implementar estrategias periodísticas descalificantes, con el ánimo, como lo decíamos anteriormente, de soslayar la situación de privilegio que le ha creado la resolución del Consejo del Sodre de fecha 16 de agosto de 2000, mediante la concesión de diversos proventos por un extenso período (dos años y medio) en el que no figuran registros de asistencia al organismo.
la Sra. Ferrari arremete contra el abogado que firmó los papeles, cuando en realidad debiera mirarse a la cara con los cientos de funcionarios del Sodre que fueron discriminados a favor de sus beneficios personales. Es que, como dice la propia Sra. ferrari, es sabido que el provecho de otro es el perjuicio de otros.
Por otra parte, la mencionada funcionaria, hija del director Hugo Ferrari, acusa al suscrito de haber mantenido con ella una entrevista de carácter profesional en el local de COFE, en la que supuestamente le expresé un derecho que hoy ha determinado la presentación de la denuncia administrativa e incluso sostiene que este letrado se ofreció a ser su representante jurídico si se afiliaba al sindicato.
Aclaremos las cosas: He tomado muy en serio la sugerencia de la Sra. Ferrari, en cuanto a la posibilidad de padecer un «episodio de olvido focalizado», por lo que he realizado un enorme esfuerzo intelectual para reconstruir lo que fuera aquella entrevista sostenida hace un par de años atrás y en la que la señora Ferrari se presentó a una reunión en la que se encontraban algunos dirigentes. Francamente, no recuerdo que en algún momento Sra. Ferrari hubiera expresado que durante un período de dos años y medio, no registraba asistencia al organismo.
Es más, en ningún momento lo expresó, por lo que en mi calidad de profesional, opiné sobre un planteo de una funcionaria que supuestamente pretendía un determinado derecho, cuando en realidad lo que pretendía era percibir un determinado beneficio por un período que, según los registros existentes en el Sodre, no tenía asiduidad en su lugar de trabajo (lo cual consta en el expediente administrativo). Recuérdese que esa circunstancia fue la que determinó la presentación de la denuncia administrativa ante el MEC. Por lo tanto, es la Sra. Ferrari quien faltó a la ética, por aquello que «la verdad a medias es peor que las mentiras».
Finalmente, cabe consignar que en cuanto al requerimiento de su afiliación al Sindicato, este profesional como todos quienes nos desempeñamos al servicio del movimiento obrero, brindamos asesoramiento jurídico obviamente a quienes se encuentran afiliados, circunstancia ésta que le fue explicada a la Sra. Ferrari en su momento.
Por último y habiendo puesto las cosas en orden, corresponde expresar enfáticamente mi más absoluta convicción de que el beneficio que le ha sido concedido a la Sra. Ferrari a través de la resolución de fecha 22 de agosto de 2000, por un período en el cual no aparece prestando servicios en el Organismo según los registros pertinentes, constituye un acto gravemente irregular, que además de violentar las propias normas del Sodre, dispensa un trato desigual a los funcionarios, privilegiando a uno sobre otro por motivos que cada cual sabrá interpretar según su justo y leal entender.
La carta de la Sra. Claudia Ferrari publicada en este matutino el día miércoles 27 del corriente no podrá, ni por asomo, hacer mella en mi indeclinable propósito de denunciar, cuando lo requieran los trabajadores, todos aquellos favoritismos y privilegios a determinadas personas, cuando se niega al conjunto de los trabajadores del país un salario acorde a la más elemental dignidad humana.
Dr. Daniel Parrilla – CI. 3.488.076-3
Carlos
Julio Pereyra rechaza comentarios de Wilmer Trivel
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
De mi mayor consideración:
En la edición de hoy de ese diario, se transcriben declaraciones del Representante Nacional por el Departamento de Artigas Wilmer Trivel, formuladas en un programa de esa emisora, del siguiente tenor: «Hay un Senador blanco (se refiere al suscrito) que (el subrayado es mío) por su interés de colocar más gente». El comentario, además de agraviante y falso, demuestra la grave ignorancia del legislador artiguense puesto que –como casi todo el mundo sabe– las venias no las firma ningún senador, sino el Poder Ejecutivo en uso de su exclusivo derecho el que hasta ahora –puesto que no existe plazo constitucional– no ha considerado necesario enviar su propuesta al Senado para que éste, luego otorgue, por las venias.
El firmante de esta aclaración no ha tenido hasta ahora ninguna actuación en el tema de las propuestas para las venias de los Directores de los Entes Autónomos y Servicios Descentralizados. Opinará cuando –como Senador– le corresponda opinar.
Agradeciendo la publicación de estas líneas, lo saludo atentamente.
Carlos Julio Pereyra – Senador
«Parece que nos estamos argentinizando, al imitar las cosas de mal gusto con un humor que es agresivo»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
La presente carta es para hacer manifiesta mi reprobación ante un hecho sucedido en el programa Decalegrón, en este programa donde hacen entrevistas en la calle haciendo preguntas inentendibles para que las personas respondan lo que se le cante. En estos reportajes aparece una chica de origen oriental donde se le hace una de estas preguntas, como es lógico ella responde que no le entiende (se ve que habla castellano pero no domina este tipo de estupideces). Cada vez que veo esta propaganda no dejo de pensar en cómo se sentirá esta joven extranjera, la que pareciera que fuese ridícula la respuesta que dio según Decalegrón. Esta chica se encuentra lejos de su tierra y no creo que se sienta muy bien apareciendo a cada rato como dejándola en ridículo, quizás nos falta un poco de humanidad o de tacto para ver qué cosas se pueden poner y cuáles no, pareciera que no nos damos cuenta lo dañino que pueden llegar a ser estas cosas, yo no conozco a esta chica pero sí me pongo en su lugar y creo que no se debe de sentir nada bien.
Pareciera que tendemos a imitar las cosas de mal gusto como lo hacen los argentinos, nos estamos argentinizando imitando lo malo, nosotros estamos orgullosos de nuestra sociedad de nuestra cultura, pero lamentablemente estamos perdiendo nuestros valores.
Este humor es agresivo y se convierte en agresivo cuando no tenemos la delicadeza de diferenciar entre lo que es gracioso y lo que no lo es, no me parece que sea gracioso el tratar de esta manera a un extranjero cuando tenemos a un país que pretende apostar al turismo. Los medios de comunicación son muy buenos, pero no cometamos estos errores que lo que hacen es insensibilizar y deshumanizar a las personas alejándolos de sus verdaderas esencias, realmente me siento avergonzado como Uruguayo que hechos como este sucedan.
Se puede hacer humor, se pueden expresar ideas y reivindicarlas, se puede tener una creencia y compartirla e imponer nuestros pensamientos, hacer política, discutir y plantear nuestras diferencias pero siempre con respeto y delicadeza hacia los demás.
Pido disculpas si esta carta es un tanto dura o exagerada pero no dejo de pensar en cómo esta joven se ve día a día ridiculizada de una manera totalmente ingenua, encima alguien tuvo la brillante idea de ponerla tres veces en el reclame, esto fue muy intencionado y de muy mal gusto; por otra parte dejó de ser gracioso desde el momento que decidieron repetir en el programa cuando salió por primera vez su parte una y otra vez.
Sin más que agregar le saludo,
Claudio Daniel Quiroga García
Contra dichos de Ruth Richardson
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Una ex Ministra de Finanzas de Nueva Zelanda anduvo hace pocos días por Montevideo. Y muy suelta de cuerpo (y de lengua) afirmó que la Torre de Antel «es un monumento a la estupidez». Lo que a nuestro juicio, debió haber motivado una réplica urgente del Directorio del Ente de las Comunicaciones, a través de un comunicado en los medios de Prensa.
Pensamos también que la Facultad de Arquitectura, a través de su Consejo Superior, debió salir en defensa ante el agravio gratuito para su ex alumno Carlos Ott, hoy día un profesional de renombre mundial, quien fue precisamente quien diseñó la flamante sede de Antel, como antes lo hizo con importantísimos complejos edilicios en capitales del Viejo Mundo, con sigular suceso.
Luego de dar más «consejos» sobre monopolios, regulaciones y protecciones, la visitante dejó el país y se fue orgullosa de sus dichos, en tanto por aquí algún conspicuo «divertido» lo festejaba.
Ruth Richardson, que así se llama la ex funcionaria gubernamental neocelandesa, dejó caliente a medio mundo en el Uruguay. Pero el Poder Ejecutivo no dijo esta boca es mía, lo mismo que el Legislativo, salvo la crítica aislada de uno que otro parlamentario.
Todo es muy triste. Todo esto de que cualquiera venga, ponga por el suelo nuestra manera de ser, nos dé consejos sin siquiera conocer nuestra historia y nuestra idiosincrasia, atacando de paso la profesionalidad de nuestros mejores hijos universitarios, realmente motiva una bronca mayúscula. Mientras tanto nuestro Presidente trata de vender dulce de leche en Carolina del Norte, le dice al Presidente de Brasil que los uruguayos somos perezosos y al de Venezuela cómo su Pueblo vive tan mal teniendo tanto petróleo. Su amigo y compinche de coalición en tanto, el doctor Lacalle, quiere vender Ancel, que nos deja por semestre una fabulosa ganancia. Preguntamos sencillamente: ¿podemos seguir así?
Jorge Marcora Ipar
Estudiantes del IPA rechazan al Prof. Torres Mega
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Ante los dichos publicados en diferentes medios de prensa por el profesor Alexander Torres Mega, la agrupación gremial «Llamarada Estudiantil» (Ipa) manifiesta su total rechazo a tales declaraciones, dejando claro frente a la opinión pública que dicha persona no recibió ninguna amenaza de parte de los estudiantes de nuestro centro de estudios. Declaramos además persona no grata al antes mencionado prof. Torres Mega, exigiendo a las autoridades pertinentes su inmediata destitución.
Estudiantes del Ipa <[email protected]>, <[email protected]>
«Resolución del Sodre sobre Claudia Ferrari está viciada de nulidad»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El solo hecho de haber sido mencionados en las declaraciones que la Sra. C. Ferrari hace a ese diario nos da derecho a réplica, tanto a mí como al Dr. Daniel Parrilla. Puntualizaciones referidas al artículo publicado el día miércoles:
1º) No es Claudia Ferrari la única funcionaria redistribuida al SODRE desde otros organismos estatales, por distintas causas. Es más, no es la única redistribuida de PLUNA. Sí es la única que reclama el cobro de proventos por un período en el cual no firmó entrada y salida nunca, sin cumplir un horario estricto, como lo exige la reglamentación para el pago de proventos (prima por presentismo que se financia a través de rubros extrapresupuestales). Lo que es peor, sólo su condición de hija de
uno de los consejeros del SODRE podría explicar que durante tanto tiempo haya trabajado sin registrar asistencia y haya sido destinada a trabajar como secretaria en el ámbito del Consejo Directivo, y no cualquier otro de los funcionarios redistribuidos.
2º) En la entrevista que sostuvo con el asesor jurídico de AFUSODRE, donde también estuve presente, ya que en ese momento era Presidente del sindicato, y me consta que
a) ella jamás manifestó que no registraba asistencia a través de registro de entrada y salida, lo que nos habría permitido establecer «la razón de ese acto discriminatorio» y
b) en ningún momento el Dr. Parrilla dio opinión jurídica sobre el reclamo de proventos que la Sra. Ferrari quería promover, apenas le manifestó que él estaría de acuerdo en tomar el caso bajo la condición de que ella estuviera afiliada a AFUSODRE y luego de discutir el tema con quienes en ese momento integrábamos la Mesa Ejecutiva.
Yo personalmente le manifesté que en su condición era difícil resolverlo, no sólo por su filiación con uno de los consejeros, lo que la comprometía con el Gobierno del Organismo, sino porque una vez afiliada al gremio debería acatar todas las medidas que este adoptara (paros, movilizaciones, reclamos colectivos de cualquier tipo, etc.) a lo que ella respondió que no estaba en condiciones de hacerlo, dando esto por el suelo.
Su afirmación de seguir trabajando (como lo viene haciendo desde siempre) «independientemente» del cargo que ocupe su padre. A esto debemos agregar que tiene todo el derecho del universo a no pertenecer al gremio de los funcionarios del SODRE, pero entonces, ¿a qué gremio pertenece?, y si ninguno le sirve ¿por qué intentó apoyarse en el gremio y en el consejero legal de éste?, si como bien dice «el provecho de uno es el bien del otro» no estando con los trabajadores, cuando estos ganen ella perderá y viceversa.
3º) La responsabilidad del cargo de la Sra. Ferrari si bien no la obligan a convertirse en «docta en leyes» sí le reclama tener una buena idea de definición de «Resolución del Consejo Directivo del SODRE» (acto administrativo), y del derecho y obligación de los presuntos afectados a promover «Recurso de Revocación y Jerárquico». Esto es simple: El Consejo Directivo del SODRE (Cuerpo que su padre integra) resuelve a su favor desconociendo que su situación no se ajusta con lo establecido en la reglamentación de proventos que rige a sus pares, los demás funcionarios, y éstos promueven un recurso contra la resolucion del consejo directivo, mal entonces el Dr. Parrilla está de esta manera ensañándose abruptamente contra ella ni violando su privacidad de ciudadana, aunque sí está reiterando en este acto, una vez más, su profundo compromiso con la Justicia y con los trabajadores, vocación que lo ennoblece y mucho más si tenemos en cuenta que lo hace teniendo en cuenta el colectivo de estos y no los casos individuales exclusivamente. ¿Está claro entonces, que en el caso de este trabajador de las leyes, no hay cambio de vereda?, si no es así, hay un gran número de trabajadores, no sólo del SODRE, que podemos dar fe de ello basándonos en la continua y esmerada labor del Dr. Parrilla.
4º) La resolución del Consejo Directivo del SODRE está viciada de nulidad, sin más, y la Sra. Ferrari no es rehén, en este caso es cómplice, favoreciéndose, una vez más, de su situación de «confianza».
Javier Bentos
Carta abierta a Jorge Batlle: «Me voy»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Estimado señor Presidente:
Me dirijo a usted para saludarlo y desearle el mejor de los éxitos en su gestión.
Sinceramente, se lo deseo a Ud. y a través de usted, a todos los uruguayos.
Hoy mi «matrimonio» llegó a su fin; me di cuenta que era algo ficticio, sin vida propia, monótono, hasta agotador.
Mis hijos sufren esta situación, la padecen casi todos los días, y no es justo que por mi causa ellos padezcan tales males.
Le agradezco a mi «esposa» los años y las cosas que me brindó.
Los primeros 10 años fueron casi perfectos, diría que fueron como esas infancias felices en hogar de clase media alta.
Los siguientes 16 años fueron difíciles, duros, pero con mi «esposa» luchábamos juntos pensando en que la tormenta pasaría, nos dábamos tiempo en forma mutua, nos peleamos y nos reconciliamos muchas veces en ese período, lo recuerdo casi como a la adolescencia, que sobreviene a esa infancia feliz que me refería antes.
Los últimos 16 años fueron peores aún, las discusiones fueron muchas y toda ellas frente a los «chicos», la situación era catastrófica, pero lo peor fue darse cuenta, hace poco, que nos estábamos acostumbrando a las peleas, y nos estábamos dañando en forma innecesaria,
Por eso decidí irme de mi casa.
No fue fácil decidirlo y el proceso estuvo plagado de lágrimas de impotencia, pero no hay otro camino.
Le he buscado la vuelta de todas las formas en que Ud. se pueda imaginar, pero hoy ya no hay reconciliación a la vista, y no deseo seguir lastimando a mis hijos de esta manera.
Se lo repito, me ha costado muchas noches de insomnio, y de lágrimas incontenibles.
Pero me voy a ir con mi mujer y con mis hijos.
Me separo de mi «esposa Uruguay».
Aún no hemos decidido a dónde iremos, pero sí hemos decidido que iremos, con nuestros hijos y con nuestras 2 perras.
Le deseo que encuentre algún modelo de país, porque hoy el Uruguay que tanto amo, no lo tiene.
Le deseo que lo saque adelante, y que termine de una buena vez con esa «clase» que corta y se reparte la torta entre ellos.
Ud. ya no tiene nada que perder, no aspira a otro mandato, y tiene todo el peso de ser un Batlle, «el nieto de… y el hijo de…».
Utilice ese peso a su favor y meta el bisturí a fondo, corte a los acomodados, frene definitivamente a los grupos que quieren comprar el país por 2 pesos, y no se deje adular por los de siempre.
Usted sabe mejor que yo quién está fundiendo o fundieron este país, Ud. era joven cuando se vació el Banco Mercantil, y sus dineros salían en avioneta desde Melilla a Córdoba, y de allí hasta el Caribe.
Usted sabe quiénes son los que pedían créditos para sus campos y utilizaban esos dineros «baratos» para pasear por Europa o para cambiar de casas y autos.
Son los mismos que pidieron créditos para sus industrias y no reconvirtieron las mismas, ya que siguieron paseando.
Ud. sabe quienes siguen pidiendo préstamos al BROU para pagarle al banco los créditos que no han pagado antes.
Corte por lo sano, Jorge, así como en cada obra, si un obrero se va, hay 20 que quieren entrar, en la industria, hay muchas empresas que no acceden a esos créditos, por falta de garantías, o de trayectoria; ¡cambie Jorge, cambie!!! ¡entre en la historia! Sea el «Christian Barnard» de la política uruguaya.
Hoy, con 42 años de vida, tengo que emprender el largo y tortuoso camino del «exilio voluntario».
No lo hago pensando en mí, ni en mi mujer, lo hago pensando en mis hijos, en forjarles un futuro, en dejarles algo más que una «primaria y secundaria completa«.
No me voy a «cortar jardines a New Jersey, ni de mozo o albañil a Barcelona, Madrid o Andalucía.
Tampoco me voy de camionero a Toronto o a Oregon.
Me voy como arquitecto, con la frente alta, y con visa legal.
No podría irme sabiéndome ilegal en otro país, así jamás podría irme, sería traicionar mis principios. Me voy a ir legal, con las herramientas que el Uruguay me dio, con mi título.
Me voy a buscar la dignidad que mi
país (o quienes lo han gobernado) no me ha ofrecido.
No es lógico que seamos productores de cerebros y éstos emigren a buscar el reconocimiento a otros países, me duele escribirlo, pero es la realidad.
Hace más de 25 años muchos cerebros emigraron, y todos triunfaron, sin embargo mi país no hizo nada por recuperarlos y mucho menos por evitar que se vayan.
Reconozco mi deuda con toda la «sociedad», en especial con los más humildes, que son quienes siempre pagan los impuestos; ellos me permitieron recibirme y partir con un título, que en cualquier parte del mundo vale entre U$S 55.000 y U$S 75.000.
Por supuesto fui yo el que se compró lo libros (con dinero de mis padres), el que estudió y se quemó las pestañas, o se gastó los ojos y se tuvo que comprar lentes, pero ni yo, ni mis padres tuvimos que pagar la matrícula y las mensualidades de la Universidad mayor de la República.
A esos uruguayos, les debo mucho, y les doy las gracias, ya que no puedo devolverles nada; por ahora.
Espero en un futuro poder regresar a este, mi país para pasar los últimos años de mi vida acá, junto a mi fiel mujer, mis hermanos, mis afectos, y si Dios me bendice, hasta con mis hijos, ya que voy siendo consciente de que el futuro de ellos está afuera.
Nací en Montevideo, el 5 de mayo de 1958, pero hoy me siento como esa persona que nació en un pueblo o villa del interior, y un día tuvo que irse a la capital del departamento a terminar sus estudios y luego se vino a Montevideo, por la Universidad, y ya se quedó acá, porque en su pueblo no había futuro para él.
Pues bien, así me siento.
Un saludo a todos y el último que apague la luz…
G.S.B. – C.I: 1.582.243-9
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