Crónica de una reina anunciada
La Sala Zitarrosa repleta de público ofició de marco, poco usual, para este tipo de espectáculos, que debió prescindir del Teatro de Verano debido a los altos costos que tiene la utilización del tradicional escenario.
La escena montada por Nelson Mancebo para el espectáculo constó de dos tarimas ubicadas a ambos lados del escenario y una gran puerta al centro con sendos decorados carnavaleros. El resto fue humo, luces y las postulantes que dieron color a la noche.
Gloria Levi fue la encargada de dar inicio a la velada y poner los créditos a una noche sin desperdicios.
Llamadas
La primera parte del concurso se dedicó a la presentación de las 16 postulantes a Reina de las Llamadas. El portal, estratégicamente ubicado en la escena, se abrió por primera vez para dar paso a las chicas que ingresaron envueltas en nube de humo y perseguidas por un concierto de luces, que en ese entonces se había desatado en el escenario. La Sinfonía del tambor de Eduardo Da Luz, así como algún toque de murga interpretado por los 8 de Momo, fueron los elegidos por Mancebo para acompanar las dos pasadas de las aspirantes por el escenario. La primera con polleras cortas y tops color blanco, mientras que la segunda incursión fue en trajes de noche realizados en finísimas telas color morado.
También estuvieron presente las danzas africanas, con la Ceremonia de Coronación de los Reyes Congo, interpretada magistralmente en la voz de Eduardo Da Luz y en el baile de Loreley «Lola» Acosta. El final de esta parte, como no podía ser de otra manera, lo marcó una cuerda compuesta por seis tambores que pasaron a través del público, que se mostró muy conforme.
Reinas
Un murguista solitario apareció bailando marcha camión en escena para dar inicio a la segunda parte del concurso. Posteriormente Mancebo decidió ambientar la primera pasada de las aspirantes a Reina del Carnaval con el último grito de la moda musical en esta región: salsa y pop latino: Ricky Martin, Chayanne, Celia Cruz.
Luego, siempre entre humo y luces, Mancebo recurrió a un nuevo estilo musical cuando a toda lata apareció en escena la Tribu Mandril. Ritmo de murga y candombe, pero esta vez interpretado con bidones, latas y mediotanques ubicados en todo el escenario. Los «Mandriles» alegraron la velada y dieron paso a la segunda incursión de las 17 postulantes. Vestidos blancos, con detalles nacarados, paraguas plateados, luces y humo simulando una tormenta, fueron el marco para la aparición de Fabián Villalba, quien ubicado en una plataforma móvil en lo alto de la Sala, interpretó una melodía de Carnaval.
La ceremonia culminó con el ingreso al escenario de todos los participantes del espectáculo que bailando al son de Celia Cruz, «La vida es un Carnaval», dieron paso a un despliegue de fuegos artificiales realizados dentro del escenario.
El gran final
Luego de un intervalo realizado para la deliberación de los jurados, Gloria Levi volvió a escena para anunciar el momento esperado: la coronación.
Las 33 postulantes aguardaron el resultado tomadas de las manos y festejaron cada elegida como si de ellas se tratara. Luego de los llantos, abrazos y fotos, se trasladaron hacia un escenario montado en la explanada de la Sala, donde pusieron fin a la noche bailando Samoa con Azabranca.
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