"La injusticia social no tiene ideología ni partido político"
Cientos de minuanos de todas las clases sociales, colores políticos e ideologías religiosas, marcharon por las calles de Minas, hasta concentrarse en la Plaza Libertad, donde se procedió a la lectura de una proclama, donde se criticó al poder político por la falta de soluciones a la crisis.
La convocatoria de la Intersocial logró reunir a una auténtica muchedumbre, destacándose la notoria ausencia de autoridades públicas. La única presencia relevante fue la del obispo de la Diócesis de Minas, monseñor Víctor Gil Lechoza, quien participó también en el acto oficial de celebración del sesquicentenario del nacimiento de José Artigas, promovido por el Comité Patriótico de Lavalleja en el Cerro Artigas de Minas.
Desde su convocatoria, esta iniciativa se proclamaba como «una expresión de revisión del ideario artiguista y reafirmación unitaria y organizativa de la intersocial». Con este propósito y erspíritu militante se propuso, por parte de la organización, una celebración popular diferente y comunitaria en el sequiscentenario de la desaparición física del prócer.
Los manifestantes marcharon rumbo a la Plaza Libertad. Luego de pasar junto al monumento del libertador brigadier Juan Antonio Lavalleja, se reunieron el torno al estrado que presidió el acto central.
La percusión de los tambores ambientó la demostración. Tras la ejecución del himno patrio, se procedió a la lectura de las numerosas adhesiones, entre las que se destacan la Sociedad Fomento Rural Ortiz, Grupo de Mujeres Rurales de Lavalleja, Centro Comercial e Industrial, Pastoral Social Plenario Intersindical, Centro Tallerista, productores agropecuarios, profesionales universitarios y Casa de la Juventud. A continuación, el estrado fue ocupado por los jóvenes Federico Olascoaga y Estela Lujambio, encargados de leer la proclama en nombre de la Intersocial.
El mensaje intercala trece frases de Artigas, que sintetizan el sentimiento y los reclamos de los sectores movilizados.
«Los problemas derivados de la crisis y la crisis misma, no pueden ser solucionados con medidas parciales ni con una evolución circunstancial de la coyuntura económica internacional, como ha sucedido otras veces. Para superar la crisis es necesario renovar las estructuras que traban el crecimiento de la productividad, de la rentabilidad, de la ocupación y del comercio exterior del país», comenzaron afirmando los oradores.
Siempre paga Juan Pueblo
En el mensaje, la Intersocial recordó su actitud de permanente apertura hacia todos los sectores «que frente al desafío se han sumado al planteo de unirse y trabajar juntos frente a una problemática general, común a todos y de la que nadie puede escapar».
La Intersocial ratificó su condición de apolítica, convocando a «perder los miedos personales y sectoriales, porque lo que está en juego es el bienestar general del departamento».
Según los manifestantes, «la injusticia social tiene dos aspectos básicos: primero, no tiene ideología ni partido y, segundo, quien paga sus consecuencias es Juan Pueblo, en la figura de los más pobres y débiles. Aquellos que no pueden hacer valer sus derechos humanos al mismo nivel que quienes tienen el poder por sí mismos o, lo que es más grave, hacen uso de él en razón de que el mismo pueblo se los dio».
En ese contexto, se sostiene que «cuando quienes tienen la gave y pesada responsabilidad de dirigir los destinos del país, se olvidan que son servidores y no dueños de la sociedad que los eligió, empiezan los problemas. Cuando los gobernantes se olvidan que el Estado, el gobierno y la política partidaria no son un fin en sí mismo sino que están en función y al servicio del hombre y la mujer, empieza a desvirtuarse el sentido y el respeto a la dignidad humana, siguiendo formas poco claras de convivencia social».
El documento reivindica al derecho y la justicia social como pilares «que sostienen y hacen grande a una nación».
Un capítulo aparte mereció la situación de la industria y la crisis productiva estructural. «Nuestras industrias han cerrado casi todas y las pocas que quedan, cambian vecinos por máquinas. Parece que es el mejor negocio.
Cabe recordar que días pasados, el directorio de Salud confirmó a sus empleados que el 57% del paquete accionario de la empresa había sido adquirido por un pool integrado por el grupo AmBev, de Brasil, y Donone, de Francia. La noticia generó cierta incertidumbre ante la inminencia de que los nuevos propietarios tomen el mando, lo que sucederá el 15 de octubre.
No obstante, se ratificó la voluntad de los trabajadores de seguir produciendo, hasta tanto se verifique un encuentro con los nuevos empresarios.
Durante la concentración, se hizo referencia a la situación de los pequeños comerciantes, que en los últimos tiempos han perdido rentabilidad como consecuencia de la caída del poder de compra de la población. El tema del desempleo y su mayor incidencia en los jóvenes fue uno de los puntos relevantes del documento. «Es a los jóvenes a quienes más nos cuesta conseguir trabajo. Nos alientan a una vida fácil y sin compromisos, sin identidad. Nos dicen que lo importante es vivir el momento y sentirse bien. Nos meten modas, marcas, modelos, alcohol, drogas y, por supuesto, una educación cívica y cultural que deja mucho que desear», expresa el mensaje.
Finalmente, se manifiesta la preocupación de la Intersocial por el paulatino envejecimiento del departamento, la disminución del número de pobladores y la alta tasa de suicidios».
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