Llamadas al director
Visita frustrante de niños al Edificio Libertad
Señor Director:
Fuimos con los niños de 6to. de mi escuela desde la Costa de Oro al Edificio Libertad. Llegamos puntualmente esa mañana pero nos atendieron media hora tarde. Media hora a las 10 y 50 la frustrante visita terminó. La guía no contestó ninguna pregunta. No sabía nada. Tenía en la mano un resumen hecho a mano. Fuimos invitados a un lugar donde le pagamos el sueldo a esta funcionaria que no está capacitada para esta tarea.
Teléfono: 4871…
El Director Estimada lectora, lamento la experiencia suya y de sus niños. Las visitas a cualquier lugar deben tener la hospitalidad y dignidad del lugar. Esperamos una respuesta de los responsables al fax 4873824.
¡A mí no me importa Natalia Oreiro!
Señor Director:
La sección deportiva no dijo una palabra del partido de la sub 17 en Maracaná. Llenaron espacio diciendo que Natalia Oreiro concurría al Estadio. ¡A quién le importa!
Teléfono: 2202…
El Director: Me temo, estimado lector, que esté en un error. Nuestro suplemento deportivo ha informado puntualmente (obviamente que no con el destaque que quizás usted esperaba) sobre la actuación de los juveniles en Brasil, como es nuestra costumbre con toda actividad deportiva tanto en mayores como juveniles, a nivel de clubes o de selección. Respecto de Natalia Oreiro, le diré que su presencia en cualquier acontecimiento nacional suscita inmediatamente el interés de una considerable mayoría de uruguayos y uruguayas.
Adiestradores, no paseadores de perros
Señor Director:
Hubo un problema entre la Asoc. Rural y el Kennel Club así que los adiestradores profesionales de perros (no paseadores) no pueden trabajar en el predio de la Rural y la IMM los reprime si trabajan en los baldíos, parques o plazas. Tienen derecho a trabajar y yo los apoyo. Los vi protestando frente a la IMM y me interioricé. El intendente debe responder.
Teléfono: 6000…
El Director: Cumplo con publicar su solidaridad con los adiestradores caninos, estimado lector. Le recuerdo, no obstante, que el Ejecutivo comunal no hace nada más que cumplir con su deber, que no es otro que aplicar la normativa que rige para el tránsito y/o permanencia de mascotas en los lugares públicos, Decreto 27.239. La norma fue aprobada por los ediles que representan a los montevideanos que los votaron. Si algo debe hacerse, no es ignorar la norma sino cambiarla, y para ello las personas indicadas están en el lugar indicado: la Junta Departamental de Montevideo.
La que puede morir, reclama
Señor Director:
El día 12 de setiembre dejé una nota reclamo a la doctora Norma Pedroso, directora del Instituto de Oncología, pues el día 11 no me fue administrado el medicamento Zoladex 3.6 según lo indicara el protocolo del doctor Riotorto, aparentemente por no tenerlo el instituto. La importancia que esto reviste para una paciente oncológica es evidente, por lo que hago pública esta situación ante las autoridades de Salud Pública.
Teléfono: (reservado).
El Director: Cumplo con publicar su llamada, estimada lectora. Coincido con usted en que esa omisión es particularmente grave, y exhorto a las autoridades del MPS a ejercer los más estrictos controles para evitar situaciones como la que usted debió sufrir.
Protesta iracunda desde Australia
Señor Director:
Parecería que al diario LA REPUBLICA se le terminó la pluralidad de ideas, de las cuales tanto se vanagloriaba. O acaso el escribidor de tangos perdió la memoria. Realmente me han defraudado con la conducta que asumen con la cartita que les envié, recordándoles que también hubo excelentes bandoneonistas del lado oriental del tango. Negarlo es, más que tonto, patético
Víctor Avero. Sydney Australia <>
El Director: lejano e iracundo lector, realmente encuentro desmedida su reacción porque aún no hemos publicado su mensaje. La demora es, por desgracia, la habitual, en razón de la abrumadora cantidad de cartas que recibimos diariamente. No se ofusque usted, y sepa aguardar unos días para ver publicadas sus valiosas puntualizaciones sobre los astros uruguayos del fuelle, entre los que incluyo –por mi parte– a René Marino Rivero, a Héctor Urtazú y a otros que usted ignora en su misiva.
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