Dos artículos del Presupuesto ponen en riesgo fuente de trabajo de 11.000 jóvenes

Becarios a la calle

Los artículos 376 al 384 del presupuesto generan preocupación en los miles de funcionarios que trabajan en diferentes entes estatales como pasantes, ya que, de aprobarse la norma propuesta, estarían sujetos a suscribir un contrato de beca o pasantía por un plazo máximo de dos años improrrogables. Transcurrido este lapso estarían inhabilitados a trabajar en la administración pública durante los cinco años siguientes.

En UTE se concentran 883 becarios (603 de UTU y 270 de la Universidad de la República) en Ose son 223 y en Antel 250. El total de los becarios en todo el país alcanza a los once mil.

Un informe elaborado por el PIT-CNT y el gremio de funcionarios de UTE analiza la situación de los becarios centrándose en el caso particular de quienes trabajan en el ente energético.

El informe establece que teniendo en cuenta que los pasantes tienen en muchos casos entre seis y siete años de trabajo, han terminado sus carreras curriculares, se han formado profesionalmente dentro de los organismos para la realización de sus tareas específicas, éstos deberían ser incorporados a la plantilla y obtener derecho a concurso y carrera funcional.

Por otra parte se indica que la edad aparece también como una variable clave en el marco del impedimento legal del libre flujo de recursos humanos que hace que la media etaria –de 50 años– aumente inexorablemente para 2006.

En este sentido señala que el problema de la edad no se soluciona por la regularización de los funcionarios que se encuentran en esta situación sino a través de la puesta en práctica de una nueva política de becarios.

En este contexto se destaca la necesidad de suprimir el artículo 383 del proyecto de ley presupuestal, sustituyéndolo por otro que habilite la presupuestación de aproximadamente 1.400 funcionarios que se encuentran en esta situación.

La Ley 16.697, de 1990, en su artículo y la Ley 16.736, de 1995, en su artículo, impiden el ingreso de funcionarios a los organismos públicos. Sin embargo, los directorios de las empresas públicas han celebrado convenios con la Universidad de la República, la Universidad del Trabajo y en algunos casos con el INJU. Ellos habilitan becas para estudiantes con una duración que oscila entre los tres meses y los tres años.

Pero cumplidos estos plazos los distintos organismos –UTE, OSE, Antel– fueron renovando automáticamente las becas, ya que no existía ninguna cláusula que lo impidiera. Con el paso del tiempo los becarios quedaron incorporados definitivamente al funcionamiento regular de cada unidad ejecutora.

Las situaciones de los funcionarios dentro de estos organismos son dispares. En algunos lugares se han otorgado beneficios sociales, fruto de los acuerdos alcanzados con las organizaciones sindicales y en otros donde ni siquiera se les ha otorgado derecho a aguinaldo, según establece el informe.

En el caso de UTE, el promedio de extensión de las becas oscila entre los seis y siete años. El número total de funcionarios es de 7.999, la mayoría de los funcionarios no becarios tiene más de 35 años –la media es de 45 años– mientras que casi la totalidad de los becarios es menor a esta edad, siendo la media de 28 años.

El 68% de los becarios es de UTU y el 32% de la Universidad de la República.

Las funciones que desarrollan los becarios dentro del ente son: administrativo(32%),manual(33%) y técnico(35%). Las funciones manuales comprenden tanto trabajos eléctricos, mecánicos, de carpintería entre otros. La función técnica abarca tareas contables y de ingeniería.

En cuanto a la distribución de los becarios, el área de «Trasmisión» cuenta con el 9%, «Recursos» un 25% de los becarios, mientras que «Distribución y Comercial», que cuenta con el 56% de la población de UTE, es en donde se ubica el 49% de los becarios.

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