Pozos negros desbordados y casas sumergidas en el agua

Cansados de la IMC, hoy vecinos de la Costa de Oro cortan la ruta

Desde ese encuentro, en el cual participó un importante número de ciudadanos, se comenzó a realizar gestiones colectivas, más allá de las individuales, que continuaron ante las autoridades municipales de Canelones, con el propósito de encontrar soluciones a la caótica situación por la que hoy atraviesan miles de familias, muchas de las cuales tienen hijos menores de edad.

Hoy la zona de la Costa de Oro, por los «cráteres» que existen parece la Luna. Los recolectores de residuos, a iniciativa propia, han elaborado un inusual plan de trabajo para poder cumplir con el retiro de los residuos. En muchos lugares tienen que entrar marcha atrás porque las calles están cortadas de forma natural, ya que existe un enorme «lago». Otro de los recursos de emergencia de los pobladores es practicar zanjas, en procura de evitar que la vivienda se inunde.

El uso de las pocas «calles» que aún dan paso lleva a que rápidamente se vuelvan intransitables y se deba modificar el recorrido.

Pozos desbordados

En estos momentos, la población de estos balnearios ve cómo los pozos negros se desbordan (no hay saneamiento y por más que se recurra a una barométrica el agua se filtra, lo que hace que en pocos días nuevamente vuelva a estar lleno), las «calles» son intransitables (son de tosca), y tampco hay posibilidades de acceder a los servicios de transporte colectivo, porque hace tiempo dejaron de pasar por el lugar. Salir a hacer las compras, ir a trabajar o estudiar hoy es toda una odisea casi mitológica.

A la casi nula iluminación –la única que existe en el lado norte, que es la que instalaron los vecinos–, se le suman los lagos naturales que se han formado en lo que en algún momento fueron calles.

Los vehículos que abastecen de productos a los comercios del lugar no llegan.

Algunos detienen su medio de transporte en una esquina y al hombro cargan la mercadería hasta el destinatario. Los servicios de emergencia tienen serias dificultades para llegar a un domicilio.

En muchos casos se encuentran a pasos del lugar, pero la imposibilidad de llegar los obliga a dar la vuelta a la manzana o tomar por otro lugar hasta encontrar un lugar medianamente firme para continuar.

La «venganza» es terrible

Conscientes de que se vivió un invierno sumamente lluvioso y del deterioro de los accesos a las viviendas que produjo este fenómeno climático, la gente del lugar, fundamentalmente de la zona norte, comenzó a realizar gestiones ante las autoridades municipales sin apuro alguno.

Pero, a medida que el deterioro era mayor y las soluciones, por lo menos transitorias, no aparecían, la población comenzó a ponerse nerviosa.

De este estado, rápidamente pasó a la indignación. La reacción fue consecuencia de las negativas recibidas.

Los primeros reclamos se formularon ante la Junta Departamental de Canelones.

La respuesta fue que no había gasoil para movilizar las máquinas y por ello no se podían hacer cunetas para que el agua corriera. Si los trabajos se hubieran realizado se hubiera podido evitar el rápido deterioro de las «calles» y que las viviendas quedaran anegadas.

A esto se le sumó el hecho de que una de las empresas de transporte colectivo que ingresan al lado norte de Pinamar, Salinas y Miranda, le ofreció a la comuna canaria gasoil para poner en marcha la maquinaria.

Este ofrecimiento se realizó ante el trascendido de que el municipio no contaba con reservas de combustible.

No obstante, el ofrecimiento no fue aceptado, lo que determina que miles de personas tengan que pasar por los «lagos» hasta llegar a la ruta para poder ir a trabajar.

Otros afectados son los estudiantes, ya que deben realizar extenuantes caminatas para llegar a los centros de enseñanza.

Los vecinos recordaron que el reelecto intendente, Tabaré Hackenbruch, recogió poca adhesión en la zona. Consideraron que por ello será poco lo que hará en la Costa de Oro durante esta nueva gestión. «Habrá que esperar cinco años y confiar en que el clima se apiade de nosotros, ya que el intendente nada hará», afirmó resignado un poblador de Pinamar.

Sin embargo, más allá de la resignación, se ha nucleado un importante número de personas que a partir de hoy iniciará movilizaciones en defensa de sus derechos de contribuyente.

La actividad de esta jornada es la primera, ya que las reuniones seguirán y mientras no existan soluciones la movilización continuará, indicaron vecinos de la zona.

En El Pinar, los vecinos también comenzaron a movilizarse por los mismos temas: alumbrado y calles transitables. Mañana, a las 16 horas, se realizará una concentración frente a la Junta Departamental.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje