La situación es crítica
Una foto tomada por un satélite de la NASA el pasado 6 de setiembre llamó la atención sobre el tamaño del «agujero de ozono», sobre la Antártida, el más grande que había sido visto hasta el momento, con una medida de 28,3 millones de kilómetros cuadrados.
Los valores normales de ozono son de 350 Unidades Dobson (UD). Cuando la presencia del gas desciende por debajo de los 220 UD, se ingresa en una situación crítica por el aumento de las radiaciones ultravioleta, con graves consecuencias para la salud humana.
En el hemisferio sur, durante los meses de setiembre y octubre de 1999, el área con valores inferiores a 220 UD, cubrió un área de 22 millones de kilómetros cuadrados. En los últimos meses de setiembre del año pasado, el área con valores inferiores a 180 UD (50% de deficiencia) fue de 17 millones kilómetros cuadrados.
En Uruguay el valor promedio se sitúa en alrededor de 280 UD, por lo que según los técnicos compatriotas, no padece del fenómeno denominado «agujero de ozono».
La información internacional recabada a través de los satélites, considera que la reducción global de la capa de ozono en latitudes medias (que comprende a nuestro país) se sitúa entre los 2 y 5% respecto a los valores previos al fenómeno del agujero de ozono.
Los datos actuales indican que en mediciones terrestres de finales de agosto y principios de setiembre obtenidas mediante las estaciones de Vigilancia Atmosférica Mundial y al Sistema Mundial de Observación de Ozono, se encontraron registros menores al 30% de lo normal e incluso algunas zonas se detectó el 50%.
Según señalan los informes, si bien se esperaban pérdidas de ozono de esta magnitud, nunca se habían observado tan temprano.
Asimismo, se señala que a fines de agosto se encontraron temperaturas muy bajas en el nivel de las nubes estratoféricas polares (93 grados celcius) a 20 kilómetros de altura, cubriendo un 60% del área del vórtice polar antártico, registros que a la fecha ya se han ido elevando.
Con respecto a la situación de la capa de ozono en el hemisferio norte, los datos provenientes de las correspondientes estaciones de vigilancia indican que a principios de febrero de este año, se apreciaron disminuciones de un 15% en los valores de ozono sobre Europa y el Océano Artico Canandiense y Ruso. Durante el período comprendido entre el 20 de febrero y el 10 de marzo, se observaron deficiencias de un 30% en los valores de ozono que cubrieron latitudes de 60 grados desde el norte de Escandinavia hasta el norte de Siberia.
Una de las consecuencias del adelgazamiento de la capa de ozono estratoférica es el aumento de radiación solar ultravioleta de tipo B, lo que produce impactos en la salud humana, en la vida vegetal, en la cadena alimentaria marina, así como en el aumento de la contaminación del aire.
Las estadísticas de las Naciones Unidas indican que de cada 1% de disminución de la capa de ozono implica un aumento del riesgo de contraer cataratas del 0.5% y un 2% de aumento de la probabilidad de adquirir cáncer de piel.
Desde 1993, el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente desarrolla un Plan Nacional de Reducción Gradual del Uso de Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono. Mediante el proyecto, se logró abatir el consumo nacional a un 45% con respecto al año 1992, que es tomado como base.
El Plan Nacional comprende acciones tanto en el campo industrial como en el institucional regulatorio. El Mvotma realiza hoy una serie de actividades. El acto central tendrá lugar en la sede del INJU a las 10.30 horas. Técnicos en la materia darán una charla sobre la situación de la capa de ozono.
Desde el medio día hasta las 15 horas grupos de jóvenes distribuirán folletería en la Plaza Matriz, Villa Biarritz, Plaza Colón y Portones Carrasco.
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