Rebelión de jubilados contra la privatización de los pagos
La delegación mantuvo también un encuentro con integrantes de la comisión de Seguridad Social de la Cámara Baja, donde se denunció que el «directorio del BPS hizo oídos sordos a los reclamos parlamentarios y de los jubilados». Dos horas después de haber comenzado la movilización, los manifestantes cotinuaron hasta el Palacio Sud América, donde se llevó a cabo una asamblea.
A las 13:30 horas, un puñado de «jóvenes» ancianos anunciaron a sus compañeros que pese a la lluvia, la movilización no se suspendería y que poco a poco iba a ir aumentando el número de gente en la explanada del BPS, lo que efectivamente sucedió.
Pasados 30 minutos, un importante contingente comenzó a ingresar a la sede central de la institución estatal.
Portando banderas uruguayas y carteles alusivos a los motivos de la demostración, cerca de un millar de manifestantes con palmas y cualquier tipo de percusión disponible (golpes a sillas o barandas), se fueron ubicando en la planta baja del local. Al colmarse este espacio, comenzaron a ocupar los balcones del Banco.
La ruidosa demostración, de la que participaron también los funcionarios de la institución y centenares de pasivos que esperaban para cobrar, duró 20 minutos.
Posteriormente, los 40 ómnibus que esperaban en las adyacencias del banco se colmaron de jubilados, para dirigirse al Palacio Legislativo.
Allí, la nutrida delegación descendió frente al edificio anexo del palacio de las leyes, donde nuevamente, con banderas, palmas y cánticos, los pasivos manifestaron su rechazo a la privatización de los pagos.
A un costado de la planta baja, se agruparon para esperar la presencia de los representantes de la comisión de Seguridad Social de la Cámara Baja.
«No tenemos nada para darles (a los diputados) porque ya entregamos más de 100.000 firmas, dijo un representante de los pasivos, previo a las palabras del presidente de la Comisión plarlamentaria, el diputado socialista José Luis Blasina.
Blasina se dirigió a los presentes a título personal, abogando por una solución y recalcó que «no deberíamos bastardear el problema sacando rédito político partidario».
En caso de que el directorio del BPS ignore la minuta preparada por los legisladores con el apoyo del ministro interino de Trabajo, esta «marcha por la dignidad sin precedentes en la historia social del país», dijo Blasina, los obliga (a los integrantes de la comisión de seguridad social) a seguir adelante, en busca de una solución para que los pasivos puedan elegir el lugar de cobro».
A su vez, los otros miembros de la comisión, los diputados Gustavo Silveira del Partido Colorado y Julio Lara perteneciente al Partido Nacional, recalcaron el derecho de los pasivos a tener opción de elegir el lugar de cobro de sus pasividades.
Tanto Lara como Blasina responsabilizaron al directorio del ente por la situación, porque «hizo oídos sordos» a las peticiones.
Lara recordó que la bancada de su partido siempre apoyó la lucha de los pasivos y que por eso renunció el integrante de su partido en el directorio, Ignacio Risso.
Las palabras de los legisladores fueron interrumpidas en más de una oportunidad, por voces que denunciaban que «estamos cansados de palabras», «dignidad», «soluciones», «aumentos». Por último, Blasina tomó nuevamente la palabra para comunicarle a la masiva concurrencia que la acompañaría hasta el Palacio Sud América, donde, cansados y mojados, los jubilados y pensionistas se reunieron en asamblea, que contó con la participación de los legisladores de la comisión de Seguridad Social y los represententes de los trabajadores y de los jubilados en el directorio del BPS, Ernesto Murro y Luis Colotuzzo. Este último señaló a los asambleístas que esta marcha sirvió para seguir en la lucha de los jubilados por el derecho a elegir dónde cobrar.
La propuesta que surgió de la asamblea es mantenerse movilizados y continuar hasta lograr el objetivo.
El diputado encuentrista José Luis Blasina calificó la movilización como un «hito histórico», señalando que no existen antecedentes de manifestaciones similares, con jubilados marchando desde el Interior a Montevideo. Blasina coincidió con el cálculo de LA REPUBLICA, estimando que el número de jubilados que protagonizaron la demostración fue de aproximadamente un millar.
No obstante, aclaró que muchos no vinieron por las malas condiciones climáticas.
Interrogado respecto a cuáles serán los pasos a dar por parte del Encuentro Progresista-Frente Amplio en relación al tema, el legislador ratificó que su fuerza política se mantiene abierta a la negociación.
No obstante, Blasina no descartó otras alternativas.
Al respecto, explicó que existen otras tres vías posibles: la sanción de una ley, el llamado al ministro a comisión y, en último caso, la interpelación del secretario de Estado.
En tanto, fuentes del Banco de Previsión Social anunciaron que más de 100.000 pasivos optaron ya por el nuevo sistema tercerizado de pagos.
Compartí tu opinión con toda la comunidad