El Museo de Casa de Gobierno fue visitado por veinte mil personas en un año

La vida de los presidentes uruguayos en la Plaza Independencia

En 1837 la viuda del general Venancio Flores (más tarde Gobernador Provisorio del Estado Oriental del Uruguay) vendió el predio delimitado por las actuales calles San José, Florida y Ciudadela, a Francisco Estévez, conocido comerciante de la época.

Estévez encomendó al capitán de Ingenieros Edouard Manuel de Castel la construcción de una casa para cumplir varios fines.

Posteriormente, encontrándose en quiebra, su finca pasa a manos del Banco de Londres y Río de la Plata que la vendió en 1878 al Estado en $130.000, para ser usada como sede de gobierno, en la época del coronel Latorre.

Posteriormente de ser sometida a diversas refacciones, el presidente de la República, Francisco Antonio Vidal, la inauguró el 25 de mayo de 1880, en ocasión de la llegada a Montevideo de los restos del libertador argentino, general José de San Martín.

Durante más de un siglo la casa fue sede del Poder Ejecutivo. En1950 recibió una nueva refacción, a raíz de la nueva Constitución que establecía un Ejecutivo colegiado, por lo que necesitaba mayor amplitud.

En 1985, durante su primer mandato, (luego de la última dictadura militar) el presidente Julio María Sanguinetti trasladó la mayoría de las oficinas administrativas al Edificio Libertad.

En su segundo mandato, Sanguinetti resolvió instalar en la sede de Plaza Independencia el Museo de Casa de Gobierno, para lo cual se designó una comisión asesora integrada por los arquitectos Enrique Benech, Fernando Rodríguez Sanguinetti y el historiador Angel Ayestarán.

Finalmente el museo se instaló el pasado año y abrió sus puertas al público el 16 de setiembre de 1999.

Actualmente, el edificio se utiliza para actos protocolares, como el cambio de banda presidencial entre otros y el primer piso está enteramente dedicado al museo.

El museo abarca los períodos de gobierno de 1830 a1967. En la entrada se puede apreciar el primer coche oficial, la volanta perteneciente a Fructuoso Rivera (el primer presidente uruguayo), una de las piezas más llamativas de la exhibición y una reproducción a escala del obelisco, realizada en bronce.

El recorrido se inicia en un sala dedicada al nacimiento de la nación, en donde se encuentra el Escudo Nacional pintado por el conocido artista Juan Manuel Blanes en 1917 y la espada perteneciente a José Gervasio Artigas.

Una de las salas dedicada a Rivera, muestra su retrato y varias piezas de su vida íntima como una cadena hecha con oro y con cabellos de su mujer, Doña Bernardina Fragoso –símbolo romántico de la época– en la cual colgaba su reloj. Un baúl, un abanico, sus lentes, su encendedor, la fusta y su uniforme de gala son otros de los objetos que se aprecian en este espacio.

Manuel Oribe también tiene su sala, con su sable, su banda de masón con la inscripción del máximo grado (33) y las pistolas de duelo, tan carcaterísticas en los inicios de nuestro país.

No sólo los objetos antiguos y retratos muestran la realidad de nuestra historia política sino que se encuentran acompañados de imágenes digitales y fotos a gran escala del proceso de conformación del país y enseñan a un Montevideo antiguo.

La música, particular a cada sala, es otro de los elementos presentes en el museo.

Una de las partes más interesantes de la recorrida la comprende el pasaje por un pasillo revestido de fotos antiguas, lo cual intenta funcionar como un gran álbum de fotos con imágenes de los inmigrantes que poblaron nuestro país, de la ciudad y la campaña a principios de siglo.

Otra de las salas más visitadas es donde se ubica el perro embalsamado que perteneció a Venancio Flores. Se enseña que su nombre Coquimbo se debe a que en ocasión de ganar la batalla de Coquimbo, Flores encontró al animal, el cual lo acompañaría a todas las batallas hasta su muerte. Historias vinculadas al personaje histórico dicen que minutos antes del famoso episodio del asesinato de Venancio Flores –pintado por Blanes–, el perro trató de detener a su dueño cuando éste intentaba salir de su casa. El arma que lo asesinara, una daga de gran tamaño, también se encuentra en las vitrinas.

Un espacio importante se le dedica a José Batlle y Ordóñez, donde un refinado escritorio y biblioteca son las principales piezas, así como el libro donde quedó registrado el voto de la mujer que lo hacía por primera vez.

El acervo del museo cuenta también con elementos curiosos como la bala con la que se suicidó Baltasar Brum y mascarillas mortuorias de algunos presidentes, (éstas se realizaban en yeso sobre la cara del difunto para ser tomadas como modelos para los bustos).

Un museo moderno

El director del museo, el arquitecto Fernando Rodríguez Sanguinetti dijo a LA REPUBLICA que la mayoría de las piezas hoy exhibidas se encontraba en el depósito del Museo Histórico Nacional y no era accesible al público. «Por lo tanto, de alguna manera, el museo significa el rescate de ellas», señaló. Dijo que este es uno de los museos más modernos del país, donde no sólo se involucra a lo visual sino también a lo auditivo lo que se interrelaciona con películas que abarcan desde 1904 hasta 1964.

«La mayoría de los museos uruguayos mantienen el concepto decimonónico, como receptores de objetos, y no interactivos como en este caso», dijo el director.

Recordó que la música de cada una de las salas fue especialmente compuesta por Fernando Condon y Hugo Fattoruso, y las imágenes han sido tratadas por especialistas. «Utilizamos la tecnología y nos basamos en un grupo de asesores en materia histórica y constitucional», manifestó Fernández Sanguinetti.

La mayoría de las piezas pertenecen al Estado, y fueron adquiridas en remates. El resto son préstamos y donaciones de familiares de los presidentes.

El director dijo que el museo trata de dar el carácter más humano de los presidentes, con elementos de la vida cotidiana.

En este sentido señaló que se está armando una colección de cartas privadas de Doña Bernardina Fragoso (la señora de Rivera), que actualmente se encuentran en el Archivo General de la Nación.

En casi un año de vida el museo fue visitado por más de veinte mil personas, principalmente escolares y liceales. La entrada es gratuita y sus instalaciones se pueden recorrer de lunes a viernes, de 10 a 19 horas.

El aniversario se festejará con una serie de actividades culturales que comenzarán el sábado a las 11 de la mañana con malabares y zancos en Plaza Independencia. A las 11:30 una obra de teatro infantil, «La mochila infernal» en el Salón de la Bandera del Edificio Independencia y el domingo a partir de las 17:30 horas se desarrollará un ciclo musical.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje