Violencia y exclusión social
Durante 1999, se perpetraron 476 rapiñas contra obreros del volante, mientras que en lo que va de este año se registraron 215 actos delictivos, lo que significa que de mantenerse este promedio las cifras se elevarían sensiblemente con relación al año pasado.
El índice de actos de violencia es preocupante, teniendo en cuenta que sólo se denuncia una de cada tres rapiñas que se registran.
Además, se observa una inquietante disminución de la franja etaria que comete actos delictivos. Al respecto, cabe recordar el caso del menor que ultimó el pasado 10 de julio a Miguel Zubillaga, el primer trabajador del volante muerto desde la instalación de la mampara en 1994.
La campaña estará basada en cuatro aspectos prioritarios: difusión y debate público de la situación que padece la minoridad en situación de calle, la falta de empleo como factor directo y principal detonante de la violencia, la instrumentación de medidas concretas y, por último, la no intervención del Ministerio del Interior. «Queremos intentar espacios de coordinación entre equipos técnicos y nuestro sindicato, así como otro tipo de relacionamiento con la sociedad. El trabajador del taxímetro, y fundamentalmente el de la noche, es un testigo privilegiado de la degradación social, la violencia y la situación que padecen los menores en condición de calle», sostuvo el gremialista a LA REPUBLICA.
Más chimeneas, menos cárceles
Para los trabajadores del taxímetro, las medidas implementadas por el Ministerio del Interior, es decir el control de vehículos y pasajeros en las denominadas «zonas rojas» no resultaron efectivas.
Por el contrario, los índices de violencia siguen en vertiginoso ascenso.
«Stirling debe renunciar»
«En algún momento, señaló López, tuvimos ciertas expectativas con relación al Ministerio del Interior pero, lamentablemente nos dimos cuenta de que las soluciones que se proponen pasan, exclusivamente por la represión. Seguimos convencidos de que si un ministro ante el aumento de la violencia propone como medida que el trabajador le solicite al pasajero su cédula de identidad, debe renunciar. Es una medida ingenua, infantil».
Según el gremialista, en las actuales condiciones socioeconómicas que padece el país, la vulnerabilidad se agudiza, lo que conlleva a un aumento de la violencia. Por eso, parte de la campaña estará basada en la consigna «Más chimeneas, menos violencia», a lo que se debe sumar la educación y la prevención.
«Hoy, literalmente las rapiñas son protagonizadas por niños.
Nos resistimos a pensar en la idea de convivir en una sociedad donde los niños salgan a matar trabajadores», afirmó Gustavo López.
Otras señales
Por su parte, el presidente del Instituto Nacional de Menor, Julio César Saettone, catalogó la iniciativa gremial como de una «amplitud extraordinaria», teniendo en cuenta las circunstancias que la motivaron.
El jerarca dijo a LA REPUBLICA que dos representantes del organismo fueron designados para coordinar junto a los trabajadores las medidas a instrumentar en la primera fase de la campaña que está destinada a informar y concientizar a los usuarios de taxímetros.
«El gremio en una actitud generosa y abierta ante el lamentable asesinato de un trabajador en vez de pedir medidas de carácter represivo o que se disminuya la edad de inimputabilidad para los menores infractores apuesta a la educación y la concientización. Mantuvimos una reunión con representantes del Suatt y ya hemos comenzado a trabajar en la coordinación de la campaña.
La iniciativa gremial es un gesto que debería ser imitado», indicó el presidente del Instituto Nacional del Menor.
Compartí tu opinión con toda la comunidad