OSE registra una morosidad de 6%
La aministía dispuesta por el directorio a principios de año para que los deudores regularizaran sus cuentas, con importantes bonificaciones en multas y recargos, no tuvo el resultado esperado por las autoridades y apenas algo más de 3.600 clientes se acogieron a la misma.
El ente tiene 45 mil clientes con deudas por lo que a partir de ahora transitará por dos caminos: juicios ejecutivos, que serán alrededor de 4.000 en primera instancia, y el pasaje al clearing de los morosos.
A entender de la presidenta de OSE, Esther Yáñez, existe un»problema cultural» que incide en la conducta de la población que deja de pagar el agua pero mantiene otros servicios como TV cable, hecho que constató en un barrio del interior que prefirió no mencionar.
Otra realidad muy distinta surge de los deudores considerados grandes consumidores y de las propias intendencias morosas que en total deben al organismo U$S 11 millones por lo que se trabaja en acuerdos compensatorios que pasan por que la comuna se haga cargo de la reposición de pavimento y otras obras y que sería descontado de los consumos.
En cuanto a los grandes consumidores, Yáñez sostuvo que se detectó una importante merma en la recaudación ya que varias fábricas, ante una tarifa diferencial de OSE más elevada que la residencial, decidieron desconectarse del servicio y hacer su propio pozo para extraer el líquido. A esto se suma la baja en la actividad industrial que provocó la cancelación de servicios.
Consultada sobre la reforma de la carta orgánica que prevé la venta para riego de agua bruta sin potabilizar a precios más económicos, Yáñez sostuvo que, ni bien se apruebe en el Parlamento, ese servicio se debe realizar con las instalaciones actuales para que signifique un ingreso adicional y no «ponernos a hacer grandes inversiones para ver si después encontramos clientes».
El proyecto Arazatí (que prevé la extracción de agua del Río de la Plata), estaba previsto para ese fin pero el informe de la consultora que estudia el Plan director de Agua Potable para el área metropolitana tiene un costo superior a los U$S 75 millones.
A la política de sustitución de tubería y medidores, para evitar las pérdidas técnicas, se suma el estudio de la reestructura tarifaria a cargo de la Universidad de la República donde surge claro que OSE tiene un gran componente de costo fijo y un pequeño componente de costo variable (consumo), criterio que a juicio de los técnicos de la alta casa de estudios debe ser cambiado.
La Universidad plantea cambiar la estructrura, disminuir las escalas de volúmenes de consumo y estudiar qué peso le debe dar OSE al cargo fijo (personal, inversiones, estructura de la empresa).
Otra sugerencia es fijar una tarifa a través de costos marginales, es decir, que se realice el estudio como si las inversiones en el quinquenio fueran hechas al día de hoy y con el valor real para cada departamento.
«Hoy Montevideo subvenciona a todo el Interior porque al tener una única usina potabilizadora y la mitad de la población concentrada en esta área, el costo por metro cúbico es inferior a lo que pasa en el Interior que tenemos localidades de entre 100 usuarios 100 mil pero no más de eso».
Una posiblidad es aplicar una tarifa diferencial por departamento para que esa región ayude socialmente a todos los poblados que la integran ya que cuanto menos habitantes hay mayores son los costos para OSE.
«Nosotros ya tenemos una tarifa diferencial en la zona balnearia y estamos analizando cuánto incide en la recaudación total para ver si la mantenemos, la aumentamos o la hacemos desaparecer» concluyó Yáñez.
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