Visas a la vida
La Embajada de Israel rendirá homenaje a veinte diplomáticos, de varias naciones, que durante los años de la Segunda Guerra Mundial –cuando ocurrió el Holocausto– firmaron documentación falsa o contribuyeron de alguna forma a salvar vidas de judíos. Estos diplomáticos que serán homenajeados, junto a otros han sido reconcidos por el museo israelí Yad Vashem como «Justos entre las Naciones». Este museo fue autorizado por el parlamento israelí (Knéset) a conceder ese título como gesto de gratitud en nombre del pueblo judío, a personas cuyas acciones fueron «decisivas para salvar la vida de decenas de miles de inocentes víctimas de la barbarie nazi». Hasta la fecha han sido reconocidas con este título cerca de dieciséis mil personas, de las cuales veinte eran diplomáticos.
Actualmente se está trabajando en la recopilación de datos sobre los siguientes diplomáticos: Friedrich Born, Selahattin Ulkumen, Angel Sáenz-Brinz, Georg Ferdinand Duckwitz, Monseñor Angelo Rotta, Carl Ivan Danielson, Aracy de Carvalho-Guimaraes Rosa, Ernst Podolliet, Waldemar Langlet, José Santaella y Lars Berg.
A continuación transcribiremos los episodios que protagonizaron los restantes nueve diplomáticos, para salvar la vida de miles de judíos.
Raoul Wallenberg
Perseguía convoyes de prisioneros y se enfrentaba con los guardias húngaros y alemanes para asegurar la liberación de judíos que él sostenía se encontraban bajo protección sueca. Emitió varios miles de «pases protectores», colocó a unos 15 mil judíos en 31 «casas de protección» y ayudó a frustrar una conspiración para hacer explotar el gueto de Budapest con los habitantes judíos que quedaban en él en vísperas de su liberación.
Chiune (Sempo) Sugihara
Fue cónsul japonés en Lituania, donde empezó a emitir visas por su propia iniciativa mientras aguardaba recibir instrucciones de sus superiores. Cuando los funcionarios en Tokio dieron su negativa, los desobedeció y siguió sellando pasaportes. En agosto de 1940 emitió varios miles de visas. Sugihara fue el último diplomático extranjero que abandonó Kaunas, y según narran, continuó sellando visas que entregaba a través de la ventanilla del tren en marcha. A su regreso a Tokio se le solicitó renunciar al Servicio Exterior, donde no le otorgaron recomendaciones «debido a su insubordinación». Después de desempeñar una serie de trabajos que incluyeron vender aspiradoras de puerta en puerta, se convirtió en representante comercial de una compañía japonesa en Moscú.
Sugihara había dicho: «Probablemente desobedecí a mi gobierno, pero de no haberlo hecho, hubiera desobedecido a Dios».
Per Anger
Fue segundo secretario de la Legación sueca en Budapest, entre 1943 y 1945. Liberó a más de cien personas que iban a ser deportadas en un tren. Anger exigió ver la documentación de todas las personas que estaban en el transporte aduciendo que podía haber un error y que podría haber suecos en ese tren. Encontró sólo dos personas con documentos suecos, pero al ver que ninguno de los soldados alemanes sabía húngaro los engañó y liberó personas que mostraron documentos irrelevantes como licencias de conducir o certificados de vacunación.
Anger concluyó su carrera como embajador en Canadá. En 1980 se retiró para dirigir la Asociación Raoul Wallenberg y ejercer presión para descubrir detalles acerca del paradero de su colega.
Giorgio Perlasca
De acuerdo a material del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Perlasca fue un fascista italiano que se voluntarizó para luchar junto a Franco en la guerra Civil Española. Apostado como diplomático español en Budapest, rescató a miles de judíos durante el Holocausto. Después de 1943, los italianos en Hungría no fueron considerados aliados amistosos, y Perlasca fue arrestado. Cambió su nombre de pila a Jorge, y obtuvo credenciales diplomáticas en la misión española. Al acercarse el ejército, el embajador español abandonó Budapest y Perlasca aprovechó la oportunidad para falsificar «pases protectores» y estableció varias casas de protección. Cuando llegó el ejército soviético quemó sus documentos españoles y volvió a ser un hombre de negocios italianos.
Perlasca dijo: «No pude resistir la visión de un pueblo que era marcado como animales… No pude resistir ver niños asesinados. Creo que ése fue el motivo. No creo que haya sido un héroe».
Jan Zwartendijk
El holandés Zwartendijk representaba a la Corporación Phillipsen Lituania. Pocos días antes de la ocupación soviética (junio de 1940), pasó a ser cónsul interino de los Países Bajos.
Unos pocos judíos holandeses se dirigieron a sus representantes diplomáticos solicitando ayuda para obtener visa a cualquier lugar cerca de los Estados Unidos.
Las revisiones indicaron que no se requería visa para los territorios de Suriname y Curaçao, ambos bajo control holandés, dado que escasamente se otorgaba permiso de entrada a ellos. Zwartendijk escribió una media verdad en los pasaportes judíos. Declaraba que no se requería visa para entrar a esos lugares, pero omitía que era prácticamente imposible ingresar a ellos. Dicha visa permitió a los refugiados comprar un pasaje de tren para cruzar la Unión Soviética y sobrevivir la guerra de Japón o Shangai.
Feng Shan Ho
Murió el 28 de setiembre de 1997 a los 96 años. Nadie le preguntó qué hizo para ayudar a los judíos durante su servicio como cónsul de China en Viena entre 1938 y 1941. El nunca contó su historia. Después de la anexión alemana de Austria, los judíos fueron atacados físicamente y recluidos en campos de concentración. Los diplomáticos apostados en Viena se vieron inundados por pedidos de auxilio. Ho decidió ayudar a los judíos a llegar a Shangai. Recién ahora se están conociendo detalles de sus actividades, pero al parecer su superior, el embajador de China en Alemania, se opuso enérgicamente y le dijo que desistiera. Ho creía que los informes negativos acerca de su persona probablemente perjudicarían su carrera.
Hiram (Harry) Bingham IV
Bingham era el vicecónsul estadounidense en Marsella, encargado de la sección de visas. Después de la derrota de Francia, comités humanitarios presionaron al Departamento de Estado para rescatar a prominentes artistas, científicos y políticos antinazis atrapados en el sur de Francia. La simpatía de Bingham hacia los refugiados chocó con la posición de sus superiores. Muy pronto fue enviado a Argentina , y en 1945 renunció al Servicio Exterior.
Carl (Charles) Lutz
Entre 1935 y 1941 sirvió en la Legación suiza en el Israel preestatal, donde trabó contacto por primera vez con el pueblo judío. En enero de 1942 fue apostado en Budapest, donde representó los intereses de Estados Unidos, Gran bretaña y otros 14 países. Lutz captó el potencial de salvar judíos con «pases protectores» y «casas de protección», métodos de rescate que fueron empleados también por Wallenberg, Perlasca, Rotta, Born y otros. Juntos rescataron a la mayor concentración de judíos que quedaban bajo la ocupación nazi.
En mayo de 1944, cuando se enteró de la inminente deportación de los judíos húngaros, Lutz reunió a las legaciones neutrales en protesta.
Pero las palabras no tenían efecto alguno sobre los asesinos, de modo que Lutz entró en acción.
Otorgó «pases protectores» adicionales, reubicó a los judíos en «casas de protección» a las que las autoridades gubernamentales e incluso la policía no tenían acceso, y alcanzó a grupos de deportados
con el fin de distribuir visas adicionales y rescatar así a más judíos de las marchas de la muerte.
Aristides de Sousa Mendes
En 1940 era cónsul general de Portugal en Burdeos, Francia, el puesto más cercano a la frontera con España. Su gobierno había prohibido a los cónsules extender visas sin previa autorización, al tiempo que los judíos tenían prohibida la entrada a Portugal. Sousa Mendes desobedeció a la autoridades a las que había servido durante 30 años y firmó decenas de visas no autorizadas y ordenó a sus subordinados en Bayona hacer lo mismo.
Tras esto fue destituido de su cargo, privado de su rango, de su jubilación, y de la posibilidad de ejercer como abogado. Además fue boicoteado por sus ex amigos. Ante esto vendió su casa y sus pertenencias. Se hundió en la miseria y vivió de la caridad de la comunidad judía. Murió en 1954 destituido y olvidado.
En 1995 Portugal lo honró con la más alta medalla del país.
Compartí tu opinión con toda la comunidad