Secundaria revisará planes
La educación media uruguaya posee una cobertura del 85% en ciclo básico, una matrícula creciente y un descenso de la deserción, lo que muestra una voluntad cada vez mayor de completar los estudios medios, sobre todo a nivel de los tres primeros años.
Según el texto que fundamenta los cambios, «las transformaciones sociales, los cambios en los requerimientos del mercado laboral, las nuevas formas de la economía, el impacto de las nuevas tecnologías y las consecuencias de la globalización exigen una revisión constante de los conocimientos impartidos, y el desarrollo de estructuras flexibles de aprendizaje para favorecer la educación permanente y la adquisición de nuevas formas de exploración e interpretación de la realidad».
En función de ello, se propone no sólo la integración de los jóvenes en edad de cursar los estudios medios del sistema educativo, sino también la incorporación de sectores relegados del mismo, como los pobladores del área rural y los adultos que no han completado la enseñanza obligatoria.
Para el próximo año, el total del presupuesto que propone el Consejo de Educación Secundaria es de $1.769.043.647, monto que contiene un 12,66% de aumento en relación al gasto del presente año.
Para 2002 se plantea un monto presupuestal de $ 1.799.908.717 pesos, que incluye un aumento del 14,63% en relación a 2000.
En tanto, en 2003, el presupuesto para esta rama educativa prevé un aumento del 33,76%, que corresponde a un monto de $2.100.355.410.
Finalmente, el presupuesto solicitado para 2004 contiene un aumento del 21,41% equivale a un monto de $1.906.357.328.
A estos montos debe sumarse el gasto por endeudamiento externo, que será de $8.930.000 el presente año y de $12.430.000 en 2004.
El total de inversiones para sueldos docentes será de $1.166.931.039 en el presente año, lo que se incrementará hasta los $1.370.425.349 en 2004.
Los aumentos salariales serán de un 2% para 2001, y un 3% anual hasta 2004. Esto irá de la mano de una reestructura escalafonaria, que comenzará a ejecutarse a partir de 2002.
Universalización
En lo que se refiere al ciclo básico, el texto afirma que se ha logrado la universalización de la matrícula en el turno diurno de Montevideo, que alcanza un 92,5%, y en el Interior corresponde a un 80,3%.
El proyecto propuesto para el quinquenio en relación al plan 1996, prevé un incremento de los estudiantes que concurren a los liceos en horario extendido. Actualmente, el 66,7% de los alumnos de Ciclo Básico que concurren a la educación pública cursan estudios en centros donde se aplica la denominada reforma educativa, distribuyéndose el promedio de la siguiente manera: 67% en Montevideo y 66,4% en el Interior.
Entre los objetivos formulados en el prespuesto, se propone la extensión del Plan 1996 a un 77,3% del alumnado de ciclo básico, lo que operará una rebaja en la matrícula que cursa en el Plan 1986.
A su vez, se propone la creación de cargos de Profesores Orientadores Pedagógicos (POP), con al menos un turno, sustituyendo a los cargos de subdirección.
Asimismo, se apuntará a una relación más fluida y efectiva entre adscriptos y grupos, previéndose también completar con horas docentes las tareas para la organización de los laboratorios y aprestamiento del material que cumplen los ayudantes preparadores.
Otra de las estrategias es la reactivación de las bibliotecas liceales, con mayor número de libros, incorporando además, videos, discos y CD-Roms.
También se propone una serie de estrategias para abatir la deserción, «que continúa constituyendo un problema serio en la educación media».
Según el documento, ésta «se convierte en un componente fuerte de marginalidad y pobreza».
A su vez, se plantea la necesidad de construir una nueva cultura institucional, aumentando las posibilidades de vinculación de los estudiantes con el centro educativo y de éste con la comunidad, a través de actividades extracurriculares.
Para el Plan 1986 –que actualmente tiene 1.727 grupos– se proyecta una disminución paulatina que en todo el quinquenio alcance un 63,4% de los grupos de esta modalidad.
Respecto al bachillerato, se explica que debido a los cambios sociales, «se hace cada vez más necesaria su extensión a todos los jóvenes, atendiendo sobre todo al papel socializador, que resulta imprescindible en la sociedad contemporánea para los jóvenes en este nivel de educación». Se propone, en tal sentido, ampliar la cobertura ofreciendo nuevas opciones.
Otra de las propuestas es la ampliación del Ciclo Básico rural, que hoy representa un 14% de la población total del país. En lo que respecta a educación para adultos, se tratará de abatir la deserción de los estudiantes de los liceos nocturnos y extra edad. Se prevé un crecimiento anual del 5% para los dos primeros años del ejercicio y una disminución del 1% para lo restante. Para el bachillerato diversificado se propone el 8% en el quinquenio.
También se procurará mejorar los niveles de información de las inspecciones, dotándolas de una infraestructura de comunicación y registro de datos, adecuar la gestión a los requerimientos de flexibilidad, agilidad y economía de esfuerzos y mejorar las herramientas de observación del sistema.
Continuando con el programa de endeudamiento con el Banco Interamericano de Desarrollo, se propone consolidar la universalización del Plan 1996, fortalecer la tríada familia-centro educativo-barrio, mejorar la calidad de la educación para el logro de una mayor competitividad a nivel nacional y contribuir a consolidar la profesionalización de la formación docente.
En este sentido, se intentará que todos los liceos de ciclo básico funcionen en dos turnos, lo que implica la construcción de nuevos locales y continuar con la construcción de espacios para impartir el 7º, 8º y 9º grados en las escuelas rurales.
Se indica que «en base a los estudios y a la información acumulada sobre el seguimiento del Plan 1996 de ciclo básico, se entiende conveniente proceder a su evaluación y a un eventual ajuste curricular, atendiendo particularmente a los impactos provocados por las innovaciones producidas». Continuará la política de dotación de textos a alumnos y guías curriculares a docentes, provisión de materiales didácticos y la implantación de programas de atención social en múltiples áreas, focalizados en liceos de mayor criticidad.
Además, se buscará la reinserción de los adolescentes que han abandonado los estudios y la creación de centros integrales de enseñanza media, para combinar actividades educativo-curriculares, deportivas y de gestión de tiempo libre en zonas con carencias culturales.
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