Tienen la Palabra

 

«Soy una víctima más de la globalización»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Cuando puedo (cada vez más esporádicamente) compro y leo íntegramente LA REPUBLICA, uno de los pocos órganos de prensa que realmente informa y no oculta nada.

Como observo que es un diario plural en el cual ciudadanos de distintas clases sociales opinan, me sentí tentado a manifestar mis inquietudes.

Soy uruguayo 67 años, la globalización me desplazó como integrante de la sociedad, soy un marginado más de los miles que ni tenermos derecho a nada, solamente obligaciones como la de «votar» o elegir constituciones donde no tenemos participación.

Siempre fui un trabajador informal, nunca cobré aguinaldo, licencias pagas, seguro de paro, etc. etc.

Desde luego tampoco jubilación a pesar que desde mi adolescencia, siempre me defendí como pude, desempeñando los más duros oficios viviendo la mayor parte de mi vida en pensiones o cuartos alquilados y muchas veces en la calle.

También «rodé» años probando suerte en países vecinos (como tantos) siempre en la condición de «indocumentado lo que me impidió aprovechar algunas oportunidades de superarme.

Hace 20 años, regresé definitivamente he vivido de «changas», este término fue eliminado del diccionario de Previsión Social solo existe el término «unipersonal» lo cual equivale que fui equiparado con otros que poseen alguna maquinaria, vehículo y también personal y propiedad.

Sólo poseo dos escaleras, no tengo más laburo a pesar de mi experiencia. Mi mayor «fortuna» fue tener en mis manos $ 4.000 en dos oportunidades (transitoriamente) «récord que creo no volverá a ocurrir.

Me cansé de recorrer oficinas públicas intentando «iniciar» algún expediente jubilatorio, me desanimé, me «reconocen» sólo 15 años, pero otros tantos es imposible porqué ya desaparecieron, firmas y testigos, no existen.

Sin embargo en ese período en que yo realicé frustrados intentos pude comprobar (sin asombrarme) cómo «amas de casa» con empleadas domésticas y auto en la puerta se jubilan con gran facilidad.

Esto último no es novedad para nadie, al contrario, lo aceptamos como «algo normal actualmente. No son pobres como nosotros tienen «buenas relaciones» y con eso basta.

Además la mayoría de los jubilados últimamente siguen laburando, unos por necesidad, pero otros, los que reciben las más altas retribuciones, son gente preparada o que pertenecieron a las fuerzas armadas desempeñan funciones en empresas o cargos de confianza donde también reciben buenas remuneraciones.

Mientras tanto miles de uruguayos quedamos afuera de las dos cosas resignados y pensando «esto no lo cambia más nadie» aguantando el hambre y los impulsos de salir a «afanar», porque una nueva «Ley de Urgencia dice que hay que castigar doblemente a los delitos menores sin importar «las causas». Es decir que robar y delinquir es un privilegio solamente de los ricos.

¡Qué hipocresía!

Saluda a usted atentamente un «ciudadano».

C.C. BDA.62588

 

«Lo importante es saber si en Uruguay hay o no lavado de narcodólares»

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico

 

El caso «Rivero» (o «Arbilla») sigue dando que hablar en los medios. Aunque algunos, caso de «El País», siguen en grandes titulares preocupados por la violencia en el fútbol, el conflicto de la basura, el cepo y otras «yerbas» que, a esta altura del partido, a nadie le interesan. Algunos legisladores, caso del «senador con 96 votos», Yamandú Fau, no parecen entender (o no quieren) que lo más importante hoy por hoy (como bien lo señalara el también senador Fernández Huidobro en TV) es saber si en Uruguay, hay o no hay lavado de narcodólares. Tema que interesa, y mucho, a policías con relevantes antecedentes como el inspector Rivero aquí en nuestro país, y a la DEA, CIA y otras importantes agencias norteamericanas dedicadas a todo tipo de corrupción.

Sobre todo a las que no perjudican abiertamente, los intereses yankis.

Soy un investigador periodístico aficionado. No quiero ser profesional del periodismo, dado que coincido con Gestoso (uruguayo en la CNN) en aquello de que mientras en USA el periodismo es el cuarto poder, por estos lares es un poder «de cuarta». Que ya es decir. Por lo tanto, busco noticias a través de mis contactos con mucha gente y, cuando me entero de algo importante, llamo a LA REPUBLICA y se las paso a sus muchachos, siempre inquietos en materia informativa.

Si fuera periodista, digo más, tendría que depender de APU. Y no me gustaría, dadas las débiles defensas periodísticas ensayadas por dicha entidad en caso de persecuciones a algunos cronistas, que contrastan con su evidente apuro en defender «a muerte» al señor Danilo Arbilla.

APU, por otra parte, tiene su sede en la avenida Uruguay 1155, junto a la Asociación de Rentistas incapacitados del trabajo del BSE donde tengo muchos amigos. Y ocurre que cuando uno pregunta por alguien en la puerta, suelen decirle: el incapacitado que usted busca, ¿es del Banco de Seguros o de la Prensa? Palabra…

Hace unos días llamé a LA REPUBLICA pedí con «Política» y muy amablemente me atendió uno de sus integrantes al que di una primicia «está internado Hierro López en «La Española». Cuarto Piso, intermedio del Neuro Quirúrgico, cuyos jefes son los doctores Perilo, Soria, etc.» Le agregué: «El cuadro es del tipo psiquiátrico, emocional o de angustia, aunque le van a decir que es un problema de columna o algo por el estilo». «Hierro ingresó muy nervioso, me dijeron, algo que nos puede pasar a cualquiera, vaya a saber por qué causa».

Mi informante de «inmejorable fuente», me había dicho también que tenía la impresión de que Hierro no era socio de la Institución y que le extrañaba, para un cuadro clínico nada grave ni ultracomplicado, se hubiera solicitado antes de su ingreso, una «sala única en CTI», algo reservado a casos muy pero muy especiales.

A la hora y media de la llamada a LA REPUBLICA, algún medio de radio confirmó la noticia y luego la TV.

Posteriormente se dijo que se trataba de un problema de columna, que había intervenido el famoso traumatólogo no uruguayo Lea Plaza, cuyas técnicas a veces motivan discrepancias con la Soc. de Ortopedia y Traumatología del Uruguay y, de a poco, todo aquello fue tomando su curso normal, con alta a los 4 (cuatro) días, del señor vicepresidente de la República.

¿Qué tiene que ver todo esto con el caso «Rivero» (o «Arbilla»)?, pues que la fecha de ingreso del vice a la «Española», coincide con la conversación que al parecer éste mantuvo con el inspector (ahora tildado de «terrorista de Estado», pero mantenido en el escalafón policial por el señor ministro del Interior). Lo que nos hace pensar de que aquel cuadro que se sigue insistiendo dentro de la Mutualista, fue «muy ansioso, nervioso, etc.» del vice, pudo haber derivado de aquella entrevista. Donde, obviamente, se trató por parte del jerarca policial, un tema que como el del lavado de dólares, tiene en vilo en EEUU al propio Clinton y resto del Congreso y millones de ciudadanos del Norte.

Se dirá que son meras conjeturas. Pero en un país con no muchos policías incorruptibles, una prensa «de cuarta» y tapujos políticos de todo calibre, cualquiera tiene derecho a dudar. Como me ocurre a mí y, por suerte, a «LA REPUBLICA», «Brecha», «Posdata» y «Mate Amargo», aunque éste (no lo sabe el Gobierno?) hace seis meses que no se edita.

Gracias

L.P.

 

«Errores de facturación»

Señor Directo
r deLA REPUBLICA

Dr. Federico

 

Lamentando tener que distraerlo de sus tareas, me atrevo a molestarlo por una situación, que entiendo, lamentable: la mala facturación de la financiera OCA.

De la copia del Estado de Cuenta que adjunto surge un importe en U$S equivalente a 65.80, en la columna CUOTA se señala que es la primera de cinco, y al pie del cuadro se indica que la cotización U$S a la fecha de cierre es 12.15. Pues bien, en el importe referido en primer lugar se factura $ 1.598,94; exactamente el doble de lo que indica, tanto la cuota como el importe en U$S.

En primer lugar me asombra que una financiera que es propiedad de un Banco extranjero (Bank Boston) y que a su vez este Banco es titular de una AFAP, caiga en errores tan gruesos.

En segundo lugar, me alarma, ya que esta vez el monto de la cuota es medio, y nadie en OCA me ha podido garantizar ni que se vuelva a reiterar, ni que pueda suceder con un monto que alcance una cifra impagable.

Y por último, me inquieta que este mismo hecho se reitere con tanta gente que, doy fe, muchas veces de edad avanzada, automáticamente abona o pide refinanciación del importe.

Agradeciendo su buena fe para que estas líneas sean publicadas y así evitar el trago amargo a otros conciudadanos, del susto primero, y de las idas y venidas en la misma empresa para que salde su error, después, quedo a sus órdenes.

IvoneC.I. 4.504.298-8

PD. Algunos datos personales de la factura han sido eliminados adrede.

 

El desafío de trabajar por un mundo mejor

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Es ahora el momento en que todos los que aspiramos a un mundo mejor nos unamos y trabajemos ardientemente por esa causa, sin desmayos y sin temores. La labor es dura y no muy placentera, pero quien está dispuesto a realizarla estará pronto también para salvar todas las dificultades que se presenten.

Todos nosotros, unos más y otros menos, hemos colaborado en el pasado a crear este actual estado de cosas, no importa cuando haya sido, pero todos hemos creado pensamientos y sentimientos de egísmo, de separatividad, de odios, de antagonismos; todos hemos creado impulsos de venganza, de miseria y de esclavitud y ahora todos esos impulsos se han materializado, teniendo que sufrir la obra de nuestra propia ceguera y maldad.

Tengamos presente que todo cuanto existe sobre la tierra, sea bueno o malo, es todo creación del ser humano. Nadie más que nosotros mismos es responsable de este estado de cosas. Es una responsabilidad de todos, que no podemos eludir.

Con sólo ser indiferentes, ya estamos contribuyendo para que el mal crezca y se multiplique, originando las causas que producen guerras, conflictos y malestar.

Tal como dijo un filósofo: «Lo único que hace falta para que triunfe el mal, es que las personas de bien no hagan nada».

Si todos trabajamos por un mundo mejor, apoyando toda acción noble y positiva, respetando y siendo respetados, elevándonos por encima de toda mediocridad, el mundo que hoy es un infierno se convertirá literalmente en paraíso. No habrán explotados ni explotadores. No habrá hambre, miseria, desocupación, ni el enorme gasto, inútil, en armamentos, y las familias no estarán resquebrajadas como hoy están.

Se establecerá una verdadera justicia, recibiendo cada uno lo que por sus méritos y virtudes, así como por su trabajo, corresponda.

Todo trabajo será orientado a producir el bienestar social, teniendo ahora, todos, una nueva oportunidad que es la de crear un mundo de paz, de armonía, de felicidad, de cooperación, de buena voluntad. Precisamente aquí está la clave, en el sentido que tiene la palabra buena voluntad, para resolver todos los problemas que el mundo hoy está enfrentando.

Podemos crear ese mundo mejor, entre todos, y sólo hace falta que nos dispongamos a hacerlo, sin temores, sin dudas, sin vacilación.

Todos tenemos las herramientas a la mano. No tenemos más que tomarlas y ponernos a la obra.

Habrá que trabajar ahora, ardientemente, por el triunfo de las potencias del Bien, de la Verdad, del Amor, de la Libertad, del Altruismo, de la Rectitud, de la Universalidad sobre la tierra.

¿Y qué pasa, dirán algunos, con aquellos que se obstinan en seguir los caminos del error, de la corrupción, de la falacia, de la iniquidad, de la violencia, del «juego sucio» contra los derechos de la inmensa mayoría que sufre y clama ante el rigor de quienes se imponen por la razón de la fuerza, antes que hacerlo por la fuerza de la razón?

¿Qué pasa con quienes quieren seguir viviendo «la vida fácil», «comiéndose las maduras», mientras millones de personas no tienen aún ni siquiera lo más indispensable para vivir?

También la lucha por un mundo mejor debe encarar ese problema.

Porque como dijo Franklin Delano Roosevelt: «Somos todos hijos de la Tierra. Si nuestros hermanos están oprimidos, también nosotros estamos oprimidos».

Y como dijo Walter Serrano, un productor rural cuya palabra transmitió Radio Centenario el día 20/6/2000, a la hora 8.00: «Un país que no tiene asegurada la justicia no va a encontrar la paz».

No; por el contrario: las complicaciones y enemistades se darán al por mayor.

Y no se resuelve el problema con la construcción de cárceles nuevas, prohibiendo manifestaciones públicas, pasando a la categoría de «excluidos» a todos los que ayer fueron marginados, e ignorando que una grande, gigantesca ola de pueblo se levanta para impedir que el sueño libertador de nuestros grandes próceres quede enterrado para siempre en el olvido.

Los que no quieren trabajar por un mundo mejor, que no lo hagan. Pero serán identificados y señalados como traidores y enemigos de la humanidad.

José H. Baseti

 

Qué es Renacer

Señor Director deLA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Renacer está constituido por grupos de padres que hemos perdido hijos, situación que es considerada como la crisis existencial más asevera por la que puede atravesar un ser humano, y nos, reunimos en un mismo pie de igualdad, en distintas localidades, para, asumir, a través de un encuentro humanista, una actitud positiva frente a la vida, pese a la pérdida que hemos sufrido.

El objetivo a que se apunta es que los padres que han perdido hijos, salgan de la situación de angustia y de depresión que causa esa circunstancia y se incorporen a la vida de forma normal, partiendo de la base que lo que les ha sucedido es un hecho que no necesariamente tiene por qué arruinar la propia vida.

Cualquiera sea el credo religioso de cada uno, su ideología o sus ideas políticas, lo que se busca en Renacer es crear un ámbito de encuentro de padres que pueden hablar el mismo idioma generando una esperanza y fe en los valores humanos.

Lo que en Renacer se logra es que seres humanos que han sido tan duramente golpeados, ejerzan su capacidad de asumir una actitud positiva frente a la vida, cualquiera sea el orden de cada uno pueda atribuirle a esa capacidad y a esa fuerza interior que la sustenta.

Renacer es una puerta abierta para que cada padre deje de sentirse un ser sufriente, para transformarse en un ser solidario.

Con Renacer se logra que cada padre asuma una actitud positiva para bien de sí mismo, para bien de los otros hijos, para el bien en el seno del hogar y para ser útiles a la sociedad, devolviendo así a la comunidad seres normales.

Renacer, sin ningún código, sin ningún preámbulo, sin ninguna ideología, nos ayuda a despertar a la vida y a vivir de una manera que podamos decir: «A pesar de todo, sí a la vida».

P
or eso los padres que integran los grupos Renacer, cada uno en su ámbito, luchan en favor de la vida, lo cual implica estar presente en las actividades que fomentan la erradicación de los accidentes de tránsito, la droga y el alcoholismo así como la mala praxis médica y los suicidios y propende al bienestar de los ancianos y la niñez desvalida.

Los grupos Renacer de Uruguay, en su conjunto, ha recibido de sus pares de Argentina, Chile y Paraguay, el encargo de realizar un encuentro latinoamericano de grupos Renacer en el próximo mes de noviembre, que se llevará a cabo en la ciudad de Piriápolis y estamos haciendo el esfuerzo de realizarlo, con el apoyo de toda la comunidad, de la cual esperamos una respuesta favorable.

Sr. Morán – Mayo de 2000

Renacer fue fundado el 5 de diciembre de 1988 por Gustavo y Alicia Berti, quienes habían perdido un hijo de 18 años en un accidente y comenzaron a juntarse con otros padres en la ciudad de Río Cuarto, Córdoba República Argentina. De allí se fue extendiendo por otras ciudades de la Argentina hasta superar hoy los cien grupos.

Al Uruguay llegó en el año 1994, teniendo la reunión inicial el 15 de diciembre de 1994 en la ciudad de Montevideo, posteriormente se instalaron grupos en Florida, Mercedes, La Paz-Las Piedras, Cardona-Florencio Sánchez, Tarariras, Canelones, Paysandú, Nueva Palmira, Tacuarembó, Melo, Durazno, Treinta y Tres y Nueva Helvecia.

En Paraguay existen diversos grupos en la ciudad de Asunción. En Chile existen quince grupos.

Del resto de América se han interesado padres y están en proceso de formación.

En marzo de este año 2000 empezó a funcionar un grupo Renacer en Barcelona España.

Renacer MontevideoGrupo de ayuda mutua para padres que perdieron hijos.

 

El caso Arbilla y «el coraje de decir la verdad»

Señor Director de LA REPUBLICA

Federico Fasano Mertens

 

No puedo menos que dirigirle estas líneas después de leer su carta abierta a Danilo Arbilla del 14 del corriente.

Ud. que es abogado y creo que muy bueno y además periodista, que dirigió muchos medios en el continente, tiene todos los elementos para ser creíble, confiable.

No escapa ningún detalle al análisis de este caso, será un ¿Arbillagate?

Pienso modestamente, que tiene miedo de no ser elegido presidente de la SIP, quiere dejar su imagen libre de sospechas, pero tal vez no lo consiga; yo no estoy en condiciones de decir nada más que lo que Ud. dice en esa carta, tan precisa como un reloj, y tan elegante, como Ud. lo es.

¿El escribano Morassi no fue secretario del ex diputado Machiñena? es un hombre joven, si es él.

Está muy bien logrado lo de «El poder te ama, Danilo». Entiendo que el ministro Stirling y el vicepresidente señor Hierro López están comprometidos por su intervención así como que espero que la figura del inspector señor Rivero no ofrezca equívocos, como Ud., como la Justicia y el coraje de decir la verdad. Lo saludo con mi mayor deferencia así como a sus cercanos colaboradores.

Irene Ramos.

 

«Mi vida se vio alterada ante una falsa acusación»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

 

Señor Fasano quien suscribe, Amado Ramón Till de Mello, cédula de Identidad 3.494.069-0; se dirige a usted para que se publique en su prestigioso diario lo siguiente:

Soy un ex funcionario municipal de la Intendencia de Artigas, me desempeñaba en la oficina de agroindustria de la ciudad de Bella Unión para serle más preciso.

Mi vida se vio alterada enormemente al ser acusado injustamente de un delito ocurrido en la ciudad de Monte Caseros (Argentina). Se me acusa de encubrir a una persona, la cual es acusada de coautor del delito. Cosa que no se logró probar.

Soy casado y tengo dos hijos que estudian en la ciudad de Montevideo, a los cuales fui a visitar por última vez el día 30 de julio de 1999.

Regresé a Bella Unión el día 4 de agosto de ese mismo año, en un coche de la agencia «El Norteño»; arribando a mi ciudad a las 7.30 horas. Me fui a trabajar a la hora 9.30 horas regresando a mi domicilio a la hora 18.30. Rutina que practico de lunes a viernes.

El día 6 de agosto de dicho año, al regresar de mi trabajo poco después de las 18.30; me dispuse a saborear el tradicional amargo con un viejo conocido el Sr. Jorge Vega.

Algunos minutos más tarde me percaté, de que no le había hecho entrega a mi jefe, de las llaves de la oficina en la cual trabajo. Me disponía a llevárselas cuando llaman a la puerta; al abrirla me encuentro con una fuerte presencia policial, y en forma sorpresiva, un oficial me coloca una pistola en la cabeza, manifestando en voz fuerte y alta (amenazándome) textuales palabras, «No te muevas o te vuelo la cabeza, tengo una orden de allanamiento».

Orden ésta que no pude ver, ya que se me mostraba desde lejos un papel que, de acuerdo a mi posición no podía distinguir su contenido.

De inmediato otro oficial le coloca las esposas a la otra persona que se encontraba dentro de la finca conmigo.

Quiero aclarar que en ningún momento me resistí, o me comporté de forma violenta como para que estos oficiales realizaran el procedimiento de allanamiento de esta manera.

Me causaba gran asombro y una terrible desesperación, ver cómo un oficial desgarraba en forma violenta los papizados de mi juego de living, buscando afanosamente no sé qué cosa.

Quiero dejar claro que este procedimiento fue realizado poco después de las 19.20 horas; cosa que indica claramente una violación a las leyes vigentes, ya que no se puede realizar un allanamiento después de la caída del sol, que a propósito se ocultó ese día poco después de las 18.20 horas.

Momentos más tarde fui conducido a la seccional 7ª de Policía, donde se me interrogó referente a un asalto ocurrido en la ciudad de Monte Caseros (Argentina), el día 4 de agosto de 1999 aproximadamente a la hora 7.00, a lo cual manifesté que no sabía nada ya que cuando sucedió, yo venía viajando y no había ni siquiera arribado a Bella Unión, menos aún a Monte Caseros.

No se me pidieron pruebas, testigos, para poder demostrar mi inocencia. Tengo pruebas de que no soy culpable, hay más de 30 personas que viajaron conmigo en el ómnibus, otras tantas con las cuales intercambié palabras al bajar, el pasaje, fotos de un cumpleaños de 15, al cual concurrí en Paysandú antes de ir a Montevideo, en conclusión una infinidad de pruebas y testigos que saben y sufren a causa de esta injusticia que me tiene de rehén. Fui conducido a la Sede Judicial y se me procesó por cometer un delito de encubrimiento, también fueron procesadas otras 4 personas más entre ellas Jorge Vega, por asociación para delinquir, a otra persona por asistencia a la asociación para delinquir y un último al cual no se le pudo inventar una causa pero que de igual forma fue conducido junto conmigo y los otros 3 a la cárcel departamental de Artigas. Aclaro que a las otras tres personas no las conocía.

El día 19 de noviembre de 1999, fue conducido al juzgado de Artigas donde se me hizo firmar mi libertad, pero se nos notifica que debemos permanecer alojados en la cárcel de Artigas en forma de arresto administrativo, a esperas de una posible extradición.

Imagínese usted mi desesperación, cuando al pensar que esta pesadilla había concluido se me informa que puede comenzar una peor. Mi gran desesperación es saber que soy inocente y que además carezco de antecedentes.

Mi abogado realizó la apelación correspondiente y el asunto pasó a tribunales de apela
ciones.

Hace ya más de 11 meses que estoy esperando que los señores magistrados hagan justicia y no se continúe ni un sólo día más con esto que es sinceramente, créame, un absurdo, si no razone conmigo:

Fijese señor director que de manera inocente le doy entrada a mi casa a una persona que supuestamente estaría involucrada en un ilícito, pues la justicia me procesa sin pruebas y luego cumplida la pena, permanezco 8 meses más a espera de una extradición.

Extradición ésta; déjeme aclararle que no va a llegar jamás ya que no fue tramitada debidamente, se realizó de juzgado a juzgado, los cuales no tienen la competencia para hacerlo, pasado el plazo que fija la ley (10 días) luego del arresto. ¿Estamos hablando de una extradición que vino arriba de una lancha y la trajo un marinero? ¿Qué pretenden con esto? Aparte de arruinarle la vida a las personas, por la incompetencia de quienes tienen la autoridad de solucionar estas causas, lo que logran es degradar la opinión pública acerca de la justicia de nuestro país.

Pretendo con esto que se sepa públicamente que los casos que existen de violación a los derechos humanos, como lo es el mío, no son hechos aislados y que alguien tiene que hacer algo para que este tipo de cosas no sucedan. La felicidad de mi familia está en juego, he perdido mi empleo, estoy moralmente destruido y me encuentro con pocas fuerzas para seguir luchando, imagínese que a los 49 años de edad luego de haber conformado mi familia, tener un empleo seguro y una dignidad, cuando esto termine, tendré que volver a empezar de 0. ¿Le parece a usted eso justo? ¿Quién responderá por el daño que se me está causando?

Además señor Director, me causó gran indignación, cuando me acercaron un ejemplar del diario «El Pueblo»de la ciudad de Salto donde se hacía referencia a mi persona diciendo que sería el ideólogo del asalto al Banco de Monte Caseros, y publica además que en mi casa (cita la dirección) se encontraron armas de grueso calibre y parte del dinero robado.

A ese diario lo tengo conmigo para que se me dé explicación de por qué se imprimieron esos verdaderos disparates, que no hacen con eso otra cosa que dañar mi conducta ante familiares y amigos y por qué no a la sociedad en su conjunto.

¡Que se haga justicia!

Agradezco desde ya su publicación, y hago propicia la oportunidad para saludarlo a usted muy atentamente, deseándole un sinfín de éxitos, para su diario que usted tan dignamente dirige.

Amado Ramón Till

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje