Jockeys elegantes
El extenso reglamento de 298 capítulos y 301 artículos, aprobado por el Poder Ejecutivo, sostiene que el llamado de licitación pública internacional para la explotación de las carreras de caballos en el Hipódromo Nacional de Maroñas y el reinicio de las mismas «conlleva la necesidad de dictar las normas reguladoras de dicha actividad y de la participación de todos los actores involucrados en la misma».
De ese modo, se establece la creación de un nuevo organismo de regularización y control, denominado «Comisión de Carreras», que tendrá como principales cometidos la fiscalización de las actividades hípicas en Maroñas y el juzgamiento de hechos que, en el marco del nuevo reglamento, se planteen.
Esta comisión estará integrada por cinco miembros honorarios que prestarán funciones por un período de dos años. Asimismo, se la autoriza a actuar como «órgano de alzada» en los reclamos que se planteen contra las decisiones del Comisariato.
En lo que refiere a los jockeys, se exige entre los requisitos para obtener la licencia de tales, «saber leer y escribir», tener una edad mínima de 14 años, comprobante de buena conducta, certificado de afiliación al Banco de Previsión Social además de carné de salud. La licencia de jockeys será concedida por un año.
Algunas particularidades del reglamento sobre los jockeys es que deberán presentarse con el «cabello recortado y totalmente afeitados». Previo a cada carrera los competidores realizarán un desfile ante las tribunas y una vez largada la carrera, al igual que en el desfile, los jockeys no podrán retirar los pies de los estribos.
Asimismo, se prohíbe a los jockeys quitarse la gorra desde que accedan a la pista hasta el momento de pesarse y en caso de retribuir el saludo del público o expresarlo en un desfile preliminar «deberán concretarse a levantar la fusta, llevando la mano derecha a la altura de visera».
Los jockeys que fuesen suspendidos en el ejercicio de su profesión no podrán correr en reuniones públicas de ningún hipódromo durante el tiempo de la pena. En caso de constatarse la violación a esta disposición podrá ser descalificado.
Se especifica incluso que los jockeys tienen «terminantemente prohibido» apostar en las carreras en la que actúan.
También se deja constancia que «los peones» deberán estar vestidos correctamente.
La Comisión de Carreras podrá rechazar el petitorio para aquellos jockeys que no hayan corrido por lo menos el 4% de las carreras que se disputaron durante el período anual de la licencia o que no hayan ganado por lo menos el 1% de las carreras que se disputaron durante el mencionado período.
En el caso de los propietarios de caballerizas, se prevé que para ser reconocidos como tales deberán estar inscriptos y aceptados en el Stud Book Uruguayo, no podrán tener más de una caballeriza ni encargar el cuidado de sus caballos a personas que no estén debidamente habilitadas o que se encuentren suspendidas en el ejercicio de su profesión.
En cuanto al uso de colores, cada dueño de caballos someterá sus colores a la aprobación de Stud Book Uruguayo y la disolución de una sociedad de carreras habilita dejar sin efectos la propiedad de los colores, salvo que algunos de los socios los hubiese usado con anterioridad. En ese caso, podrá conservar la propiedad.
Se especifica que la edad de los caballos se cuenta desde el primero de julio de cada año y acerca de las pistas se aclara que está prohibido galopar o correr en sentido inverso a aquel en el que se disputan las carreras.
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