En un clima de tensión se analizó la instalación de una usina incineradora de residuos

Audiencia tormentosa

El Club «Vida Nueva» de la localidad canaria, fue colmado por unos 500 pobladores de la zona, entre ellos, productores rurales, empresarios turísticos y escolares.

También se hicieron presentes representantes de la Intendencia Municipal de Canelones, de la Junta Departamental e integrantes de la bancada parlamentaria femenina estando presente las diputadas frenteamplistas Raquel Barreiro y Margarita Percovich, y la nacionalista Beatriz Argimón. La audiencia pública fue convocada por el Mvotma, ante la proyectada instalación de una incineradora de residuos hospitalarios por parte de la empresa Naturas SA en Estación La Pedrera a pocos kilómetros del cruce de las rutas 8 y 11.

La inciativa es rechazada por los vecinos, quienes manifestaron su preocupación por los numerosos emprendimientos agropecuarios que existen en la zona y la alta densidad de población.

La misma usina iba a instalarse el pasado año en el barrio Nuevo Capra de Montevideo, lo que fue impedido por la oposición de los vecinos y la resolución negativa de la Intendencia de Montevideo que llegó a considerar incluso el impacto psicológico que provocaría la instalación de la planta.

Una audiencia particular

La reunión comenzó a las 16:30 horas, con una alocución del Director del Departamento de Evualación de Impacto Ambiental del Mvotma, Andrés Saizar, quien en momentos en que explicaba el mecanismo de la audiencia, fue interrumpido por algunos presentes que manifestaron su rechazo a dicho procedimiento.

Los vecinos reivindicaron su derecho a exponer su posición, para confrontarla con la de la empresa, tal como lo estableció la Dirección Nacional de Medio Ambiente. El planteo originó aplausos y ovaciones. El mecanismo previsto inicialmente era una exposición de la empresa y luego se formularían preguntas por escrito por parte de los asistentes.

Técnicos de la empresa Naturas SA, que también fueron interrumpidos en varias ocasiones por el público, explicaron la forma cómo operará la planta. Según se indició, el procedimiento se basa en la termodestrucción de los residuos hospitalarios, aclarándose que no se incinerarán residuos tóxicos, nucleares ni reactivos.

Destacaron que la usina prevé un sistema para el control de las emisiones gaseosas generadas por la incineración así como los efluentes líquidos y las cenizas resultantes del proceso.

Un representante de la empresa indicó que según la Asociación Internacional de Residuos Sólidos, las incineradoras son el único sistema que permite el tratamiento adecuado de residuos infecciosos, químicos cortantes, citotóxicos, farmacéuticos y anatómicos. Sin embargo otros métodos como el autoclave o la desinfección mediante algunos agentes especiales, no permite el tratamiento de algunos de ellos.

Asimismo dijo que «no es cierto que (la técnica de incineración) sea obsoleta, ya que es la más usada en Europa».

Asimismo la empresa enumeró una serie de condiciones que se tuvieron en cuenta a la hora de elegir el lugar para la instalación de la usina. La más importante es la del censo realizado por el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca que concluye que en dicha zona existe un 32% de despoblación con 3 habitantes por kilómetro cuadrado.

Desde la empresa se explicó que la Intendencia de Canelones «no puso objeción» y habilitó la instalación de la planta en Estación La Pedrera. Por otra parte se indicó que en el Uruguay existen cuatro empresas que realizan tratamiento de resiudos sin autorización legal.

Peleas y aplausos

La presidenta de la Junta Departamental de Canelones, Ana de Armas, pidió la palabra y manifestó su apoyo a los vecinos y destacó como imprescindible que este tipo de iniciativas cuenten con el consentimiento del cuerpo deliberativo. Asimismo señaló la importancia de que los pobladores pudieran exponer al igual que la empresa.

Diego Porcile, representante de la Intendencia canaria también pidió la palabra para manifestar que la comuna «no otorgó la aprobación al proyecto», contrariando lo manifestado por la empresa. «La Intendencia evaluó cuidadosamente el proyecto y entendió que el impacto a nivel turístico no había sido tomado en cuenta por la empresa», dijo Porcile. Los aplausos y gritos de ovación se hicieron sentir por parte de la concurrencia cada vez más enfervorizada.

Luego tomaron la palabra voceros de la comisión de vecinos «Por Canelones Limpio», quienes manifestaron su ya conocido rechazo al proyecto.

También lo hizo un poblador de la zona, rematador e inmobiliario desde hace 25 años, quien manifestó su preocupación por la pérdida de valor de los terrenos en caso de instalarse la empresa Naturas.

Un técnico agropecuario de Estación La Pedrera dijo que los estudios realizados por la empresa «no son completos, por que no toman en cuenta los índices de productividad de la zona».

Por su parte integrantes de la Corporación Turística de Canelones también se hicieron oír, expresando su oposición por las consecuencias que podría ocasionar en el flujo turístico de la zona la instalación de una incineradora.

Finalmente se procedió a la lectura de las preguntas que los vecinos formularon por escrito.

Entre las múltiples objeciones e interrogantes los pobladores mostraron su preocupación por el impacto en los emprendimientos productivos en la zona, la densidad de población y la cercanía de dos escuelas.

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