Fondo Nacional de Recursos indaga facturaciones ilegales

Reabren investigación por irregularidades en tratamiento de litotricia

En noviembre de 1998, el FNR –organismo encargado de financiar 14 técnicas de alta complejidad médica, como trasplantes, colocación de marcapasos y cardiodesfibriladores, entre otras– presentó una denuncia penal contra cuatro Instituto de Medicina Altamente Especializada (IMAE), tras comprobar que éstos cobraban al organismo por procedimientos que nunca habían realizado.

Sin embargo, en enero de este año, el juez ante el cual se había presentado la denuncia, resolvió el archivo del caso.

Una de las razones por las cuales las autoridades del Fondo insistirían en la investigación, es la permanencia de las conductas irregulares, aunque –advirtieron fuentes de la institución– la modalidad del dolo no tendría la misma desprolijidad del pasado.

Cabe recordar que en 1998 se detectó, a través de una encuesta de satisfacción de usuarios, que el 50% de los pacientes no había completado el tratamiento (el FNR paga por acto finalizado) y que otro porcentaje ni siquiera lo había comenzado.

La estafa, según la demanda del organismo, consistía entonces, en facturar procedimientos no realizados o aquellos en los que el enfermo había dejado de concurrir, porque el cálculo se eliminaba espontáneamente.

Por ejemplo, en una de las IMAE denunciadas se constató que el 58% de los pacientes no había culminado el tratamiento y que, para ocultar la situación, se rotulaba a las sesiones como meros controles.

El Fondo Nacional de Recursos destinaba U$S 3,75 millones de sus recursos para pagar dicha técnica especializada, a un costo por tratamiento de U$S 2.500.

La reapertura de la investigación es iniciativa de la delegación estatal en la estructura de gobierno del FNR, y constituiría también –opinan algunos miembros de la institución– una operación tendiente a dar de baja a «una técnica que nunca debió ingresar».

Desde hace tiempo, y diversos informes lo señalan como una de las salidas a la actual situación de crisis que padece el Fondo, se insiste en dar de baja a algunos de los actos médicos financiados; en esa lista figura precisamente la litotricia.

Según algunos de los integrantes oficiales del FNR, el ingreso de dicha técnica no fue fruto de estudios, como se hizo últimamente en el caso de los trasplantes cardíacos, sino de un lobby de empresarios médicos.

Problemas económicos

Otro problema existente en el FNR es el malestar creciente en los IMAE, debido al congelamiento de los aranceles desde 1998 y la práctica de pago en cuotas. Esta última modalidad introducida a partir de las dificultades financieras (el déficit acumulado es de U$S 30 millones y el presupuesto anual de U$S 150 millones) consiste, desde hace tres meses, en pagar en dos veces: una primera del 35% y la segunda del 50%. Por tanto, el mecanismo deja sin cubrir el 15% de lo facturado.

En opinión de voceros de los IMAE, esta circunstancia agrava las dificultades financieras de los institutos, ya que se suma al abandono del pago a 60 días, que originalmente hacía el FNR. Actualmente, lo hace a 90 días de la factura vencida.

Por otro lado, la preocupación en cuanto al valor de los aranceles no es exclusiva de los privados, sino también de los públicos. En tal sentido se señala, en forma muy particular, al Centro Nacional de Quemados (Cenaque).

La situación, según lo confiado a LA REPUBLICA, ha provocado una serie de movimientos entre los IMAE, no descartándose una asociación de éstos –al presente no existe ninguna instancia que los reúna– para negociar en mejores condiciones con el Fondo Nacional de Recursos.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje