Guerra a la ilegalidad
Varela enfatizó que más importante que sancionar aquel que habiéndose registrado «por equis motivo» no cumple, es encontrar a las oficinas «truchas» que se instalan sin siquiera registrarse y cumplir con las normas básicas exigidas.
Los incumplimientos pasan por el no pago de los avales que deben depositar en el Ministerio de Turismo, el pago del seguro respectivo o irregularidades al retener el dinero del cliente. Las sanciones previstas pasan por apercibimiento, multas y hasta clausuras.
La detección de las faltas se producen tanto por las inspecciones que realiza la cartera como por las denuncias que los damnificados radican en el organismo.
Consultado sobre cómo va a encarar su administración la distribución de los recursos, teniendo en cuenta las manifestaciones que realizó ante la Justicia el ex ministro Benito Stern en el sentido de que utilizó las subvenciones para cubrir con esos rubros otras áreas que no contaban con recursos, Varela puntualizó que sí «existe la forma de cumplir con las tareas del ministerio, optimizando dichos recursos». «La estrategia nuestra es optimizar los recursos de manera tal que los manejemos con el criterio del mayor retorno posible».
«Trataremos de evitar todo aquello que consideremos gasto de la propia estructura del Ministerio o que no provoque un retorno, para poder volcar la mayor cantidad de los mismos a la tarea de difusión, con ese criterio vamos a elaborar el presupuesto».
Escenario turístico favorable
Varela sostuvo que encontró «un escenario turístico de importancia ya que Uruguay en relación a muchos otros países del mundo tiene una posición privilegiada ya que recibe un promedio de 0.75 turista por habitante lo cual es un índice muy bueno».
«La actividad turística que ha tenido un ritmo de crecimiento muy bueno, con los razonables altos y bajas y con los ciclos que tiene toda actividad económica, en el último año por razones coyunturales se ha visto resentida y eso provocó un estado de ánimo deprimido», dijo Varela.
Varela reconoció que en materia de estadísticas la información deja interrogantes y obtener datos precisos implica una inversión enorme que en este momento no pueden realizarse. No obstante, el jerarca reconoció que si se toma el total de ingresos de extranjeros al país se nota que un porcentaje importante corresponde a turistas en tránsito. Si descontamos ese número, el ingreso total de visitantes aumentó muy poco, uno por ciento, siendo por lo tanto el mismo que en el año anterior. En el primer trimestre del año 2000 ingresó a territorio uruguayo alrededor de un millón de turistas: 155 mil lo hicieron en tránsito hacia Brasil y ni siquiera pernoctaron una noche. Descontando a los turistas de paso, Uruguay recibió 9.577 turistas más que en igual período de 1999 aumentando la divisas en un 12%. Si bien disminuyó la cantidad de días que los visitantes permanecen en el país, tendencia que nota a nivel mundial, aumentó el gasto por persona en la estadía de 358 dólareas a 377. Argentina sigue siendo nuestro principal mercado, seguidos por uruguayos residentes en el exterior, brasileños, chilenos, paraguayos y visitantes de fuera de la región. Varela puntualizó que se registra una caída importante de visitantes brasileños y paraguayos, un estancamiento o decrecimiento en materia de argentinos y un crecimiento en materia de gente de fuera de la región. «Es bueno ver con optimismo el crecimiento de fuera de la región, que implica ponernos en un escenario más universal y es un turismo de mayor capacidad de gasto». A su juicio, para la gente de otros mercados extrarregionales es más comprensible el Uruguay destino turístico en otras variantes que el turismo de sol y playa. «Si combinamos todos los ingredientes de ese Uruguay natural con los atractivos de la ciudad Montevideo, con valores arquitectónicos que son apreciados por los europeos sobre todo».
Varela se negó a hablar de crisis en la hotelería y sostuvo que en este aspecto el escenario es «bastante amplio». «Hay hoteles que están pasando por un mal momento y otros que están funcionando tienen un nivel de ocupación alto».
«Eso es propio de la actividad económica, y también influyen factores ajenos a lo que ha sido la propia explotación del hotel.
SI bien el ministro sostuvo que no se impulsará la exoneración del IVA hotelero, que es actualmente del 14% y que depende «de la política fiscal del gobierno», dijo empero que sí se aprobó un decreto por el cual se otorga exoneracion del IVA para organización de convenciones internacionales, que atraen alto número de turistas con capacidad de gasto importante.
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