Computando la basura
El Compromiso Empresarial para el Reciclaje (Cempre Uruguay) es una asociación civil que surge en 1996 siendo su objetivo promover el estudio y la difusión del reciclado de residuos sólidos, concepto de administración integrada de los mismos, lo que implica la utilización de tecnologías específicas en cada operación y para cada componente.
Invitado por Cempre, el Dr. Forbes McDougall presentó un modelo de gestión de residuos que permite elaborar teóricamente métodos de gestión de residuos con mayor o menor grado de contaminantes. El método se basa en la identificación de las cargas ambientales y el ciclo de vida de productos, con lo que se puede planificar una menor generación de desechos y un menor consumo energético.
McDougall es titulado en Ingeniería Ambiental de la Universidad de Newcastle. Con poco más de treinta años, diseñó este modelo de computadora llamado «Inventario de ciclo de vida para sistemas de gestión integral de residuos» que fue aprobado por la Agencia Ambiental de EEUU (EPA).
La diferencia respecto de los procedimientos clásicos es que detecta qué sistema de tratamiento de residuos es más contaminante por tanto la decisión de utilizar un método aumenta la eficiencia de las decisiones orientadas a su gestión. El modelo es básicamente una planilla de contabilidad que mediante el ingreso de la información necesaria permite obtener resultados relativos a la cantidad de residuos sólidos finales generados anualmente por una población determinada.
Se ingresan al modelo computado los volúmenes de residuos discriminados (plástico, metal, papel, vidrio, materia orgánica) y se obtienen datos acerca de las emisiones al aire, al agua y a la tierra que estos residuos desprenden.
Cierta cantidad de residuos siempre será dispuesta para rellenos sanitarios en un vertedero como el de Montevideo. Si los residuos reciben algún tipo de tratamiento disminuye el volumen a ser vertido. Estos tratamientos van desde el reciclaje, hasta la incineración, pasando por la clasificación, tratamientos biológicos, rellenado de terrenos y compostaje (tratamiento de materia orgánica que puede utilizarse como fertilizante).
El sistema acepta la combinación de tratamientos e incluye los costos de los mismos. Esta herramienta ha sido diseñada para ser utilizada en cualquier parte del mundo, explicó Mc Dougall, tras señalar que Estados Unidos invirtió U$S 8 millones para establecer un modelo adecuado a su realidad.
España y el Reino Unido también adoptaron con éxito el sistema computado, invirtiendo este último U$S 5 millones. Mc Dougall en su trabajo en Venezuela incorporó a los hurgadores al modelo de gestión de residuos. Próximamente se hará un estudio de aplicabilidad para el Brasil. El experto señaló que con la disposición final de los residuos en vertederos no controlados o poco controlados como el de Montevideo, se hace muy difícil la obtención de los datos requeridos.
Según el informe del Análisis Sectorial de Residuos Sólidos en el Uruguay, llevado a cabo por el Ministerio de Medio Ambiente, la Organización Panamericana de la Salud y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en 1995 la generación de residuos diarios en Montevideo era de 1.246 toneladas. De ellas el 56% correspondía a residuos orgánicos, 13% a plásticos, 8% papeles, 7% metales, 4% vidrios y 12% a otros.
De 1995 a la fecha los desechos plásticos casi se han cuadruplicado pasando de 162 toneladas diarias en ese año a 616 en 1999.
McDougall afirmó que en Latinoamérica deben mejorarse los sistemas de rellenos dotándolos de mayor control a la vez que advirtió que antes de aplicar cualquier tratamiento es necesaria la clasificación de los residuos y el mejoramiento de los niveles de reciclado.
Los asistentes observaron una demostración práctica del funcionamiento del sistema pudiendo ingresar datos y verificar su practicidad operativa.
Compartí tu opinión con toda la comunidad