Analizan exigir examen psicológico a civiles que compren armas
Más de un millón de uruguayos están armados actualmente con pistolas y revólveres, y la tendencia continúa en alza. Por su parte, unos 53.600 montevideanos anualmente son heridos o mueren por la utilización de un arma de fuego.
La inseguridad reinante en la sociedad es uno de los motivos por los cuales, los ciudadanos deciden adquirir un arma de fuego que les otorgue seguridad en el hogar. Sin embargo, paradojalmente, las mismas armas que se compraron con la finalidad de conseguir protección, utilizadas irresponsablemente ocasionan accidentes graves e incluso fatales. Guardadas muchas veces en la mesa de luz o en el ropero, éstas pueden ubicarse fácilmente y están al alcance de los niños e incluso de los propios ladrones, que al momento de hurgar entre las cosas generalmente se llevan los mismos revólveres que después emplean en atracos y rapiñas.
El caso del niño de 12 años que presuntamente mató accidentalmente de un tiro a su vecino de tres años, despertó la polémica sobre la tenencia de armas, ya que según indican los datos, el 75% de los niños baleados, lo son dentro de sus casas.
El Poder Ejecutivo –lentamente y tras la consumación de tragedias que tuvieron como protagonistas a las propias armas debido a su mal manejo– viene exigiendo mayores requisitos para su adquisición.
A fines de 1999, se creó una comisión para que estudiara la reglamentación que se remontaba a un decreto de 1970, que modificó la normativa para comprar armas calibre 22 y las escopetas calibre 12. Hasta ese entonces, con la sola presentación de la cédula de identidad ante una armería podría llevarse una de estas armas, las mismas que protagonizaban mayormente los accidentes y delitos. El actual decreto establece tener el título de habilitación para la adquisición y tenencia, cuyo trámite sólo demanda no poseer antecedentes penales. Aún hoy pueden comprarse «armas largas» con la sola presentación de la cédula. Este requisito estaría pensado para que los delincuentes no puedan acceder a las armas en forma legal. El Poder Ejecutivo emitiría un nuevo decreto, más retrictivo, donde podría implementarse la capacitación obligatoria de los interesados en adquirir un arma de fuego y una regularización en el registro que realiza el Ministerio del Interior, otorgando un plazo de 6 meses a los poseedores de armas que aún no estén regularizados.
Con esta propuesta, las autoridades desestimularían la compra y otorgaría mayores garantías a quien cumpla con todas las etapas exigidas para la compra.
Recientemente, el presidente Jorge Batlle firmó un decreto de gobierno que regula y controla la actividad del personal de seguridad de los locales bailables que no podrá portar armas de fuego y deberá obtener un certificado otorgado por un psicólogo.
Arma de doble filo
Según manifestaron a LA REPUBLICA fuentes del Ministerio del Interior, en el 70% de las intervenciones policiales son utilizadas por los delincuentes armas calibre 22. Muchas de éstas son robadas, por lo cual se pretende desalentar su compra, teniendo en cuenta que de 42 armas adquiridas solamente una es utilizada de acuerdo a la ley.
De acuerdo a registros de la Secretaría del Estado existen una 570.000 armas circulando legalmente, pero habría una cifra similar integrando el mercado negro.
El fácil acceso por la frontera con Brasil hace aumentar el mercado ilegal de armas, según consignó un jerarca del Ministerio del Interior.
La titular de la Dirección Nacional de Prevención del Delito, Graciela López, manifestó que la sociedad vive una creciente sensación de inseguridad lo que determina que cada vez más personas tienen en su poder armas de fuego, «muchas veces ignorando por completo las más elementales normas de seguridad respecto a su tenencia, manejo, limpieza y oportunidades correctas en que su uso no involucra la comisión de una conducta antijurídica».
Explicó que el dueño de un arma, considerando que está defendiéndose puede cometer una agresión ilegítima o él mismo propiciar la agresión. La jerarca comentó que la poca seguridad con que las armas son guardadas en el propio domicilio produce accidentes donde por lo general son niños los más vulnerables. «Esta situación impone necesariamente rever la legislación en su totalidad», enfatizó López, quien puso el ejemplo a la regulación de tenencia vigente en Alemania donde se le exige al titular tener un cofre inviolable en el cual se guardará el arma, a fin de evitar que la misma sea robada o tomada por quienes no corresponda.
Catalogó de «fundamental», que toda persona que sea autorizada a portar armas, justifique tener idoneidad para su uso práctico, limpieza, normas de seguridad, conocimiento de la legislación vigente, y que acredite ser apto psicológicamente.
Con respecto a esto último, López señaló que necesariamente quienes andan con armas deben ser equilibrados psicológicamente y tienen que pasar por un estudio previo a fin de garantizar la estabilidad de quien porta el arma.
«Estos requisitos se exigen hoy sólo a custodios de valores o personal de empresas de seguridad pero no al resto de la población civil que simplemente solicita y justifica no tener antecedentes penales», cuestionó la directora de Prevención del Delito.
Por su parte, el fabricante de escopetas y armero José Piria manifestó a LA REPUBLICA que «es relativa» la peligrosidad de las armas y depende de la responsabilidad de los mayores y de la enseñanza que tengan los niños. Argumentó que actualmente una familia no puede prescindir de un arma y sólo podría hacerlo si la policía garantiza un control absoluto de la delincuencia. «También son peligrosos los autos si no se manejan bien, los perros si se tienen sueltos y los niños pueden igualmente provocar accidentes abriendo el pase del gas», afirmó el comerciante, para minimizar la peligrosidad que signfica tener un arma en casa.
Ilegales y prohibidas
A las autoridades del Ministerio del Interior les preocupa el aumento sostenido del homicidio y el suicidio cometido con arma de fuegos. Se constató en el quinquenio 93-97, que las víctimas fatales y no fatales de armas de fuego significaron en Montevideo que más de una quinta parte de la población, unas 268.000 personas fueron heridas o perdieron su vida por la utilización de un arma de fuego. Según las estadísticas, entre 1989 y 1998 un total de 139 jóvenes de entre 15 y 19 años fallecieron por disparos de arma de fuego, y 49 niños de hasta 14 años fallecieron por esta causa entre 1980 a 1988.
A nivel internacional, la sucesión de hechos graves motivaron regulaciones estrictas de las armas de fuego. Los más significativos ocurrieron en 1996 en Escocia, donde fallecieron 16 estudiantes en el jardín de una escuela y en Australia en abril pasado cuando un demente ametralló a 35 personas. En el primer caso, Gran Bretaña aprobó una norma por la cual declaró ilegales las armas de fuego para uso civil, salvo las de calibre 22. En Australia se declararon prohibidos cierto tipo de escopetas y rifles hasta entonces permitidos para uso civil.
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