Solidaridad evangélica
En Montevideo, los fieles de las iglesias evangélicas, que según se estima serían unos 70.000 en todo el país, portando carteles y entonando cánticos, desafiaron las inclemencias del tiempo, recorrieron y desbordaron la principal avenida, tras concentrarse en el Obelisco y llegaron hasta el Palacio Legislativo, donde se reunieron en la explanada, dieron lectura a un mensaje y entonaron una oración.
Paralelamente se desarrolló una jornada de solidaridad, en la que cientos de devotos hicieron entrega a diversas instituciones, y uruguayos que viven en situación de calle, de ropa, alimentos y otros elementos.
También se visitaron las cárceles, y hospitales, donde se llevó el mensaje del evangelio.
La movilización llegó hasta las instituciones deportivas por medio de la organización «Atletas para Cristo» que hizo entrega de una Biblia a los presidentes de los 18 clubes que militan en primera división, «para que realicen mejores acciones en favor del fútbol y de quienes participan de él».
La marcha que efectuaron los evangelistas uruguayos fue convocada por las iglesias evangélicas de Montevideo, y contó con los auspicios de la Asociación de Dirigentes Evangélicos y la Asociación de Pastores del Uruguay. La procesión se repitió en otros 185 países, con la participación de unos veinte millones de fieles.
«Salimos a la calle simplemente para celebrar el nombre de Jesús y decir que él es la solución a los problemas de la sociedad de hoy. Jesucristo es la solución a los problemas del mundo, Jesús es no a la guerra, Jesucristo es sí a la paz, Jesuscrito es vida y no a la droga. Es alguien que vino aquí a morir por nosotros y a darnos la posibilidad de vida eterna, darnos la posibilidad de que, día a día, podamos superarnos más como personas», comentó el coordinador de la marcha, Leonel Márquez.
Los jóvenes por el cambio
La Marcha por Jesús contó con la participación de 300 iglesias evangélicas de Montevideo y las organizaciones paraeclesiásticas conocidas como ministerios.
Los evangelistas celebraron el milenio y proclamaron que el «próximo milenio, es el milenio de Jesucristo», en el cual –a juicio de los fieles– «muchas cosas pueden cambiar, si se le da la oportunidad a Jesús en «nuestra vida», expresaron.
Personas de avanzada edad, hombres, mujeres y jóvenes se integraron a la movilización. Llamó la atención la participación de gente muy joven, algunos de ellos adolescentes. Márquez consideró que la presencia de éstos obedecía a que en los cultos evangélicos participa mucha gente joven. «Son gurises que van encontrando una respuesta a sus necesidades. Consideran que Jesús es la mejor respuesta para sus vidas. Muchos de ellos a través de sus testimonios, han expresado que se han apartado de la droga, de la delincuencia y hoy se están reuniendo en nuestras iglesias».
Una Biblia para el fútbol
En una jornada que tuvo a la solidaridad como la principal generadora de acciones, los evangelistas hicieron entrega a los 19 presidentes de las instituciones que integran la Asociación Uruguaya de Fútbol de una Biblia especialmente preparada, en base a testimonios y acciones de futbolistas, «para que ellos también puedan inspirarse en manifestaciones altruistas, y lograr así mejores cosas para el fútbol, y los equipos que dirigen».
En esa Biblia están las palabras de Tafarel, Paulo Silas y Ayrton Senna.
La solidaridad evangélica se hizo presente también en hospitales, establecimientos carcelarios y en otros lugares de concentración humana, como las ferias.
Los enfermos de sida, cáncer y los reclusos fueron los que recibieron la palabra de Cristo en el «Día de Jesús».
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