Acoso sexual
Las dos denunciantes, madres de niños pequeños, expresaron que todo hace suponer que fueron despedidas porque no aceptaron «propuestas deshonestas» del superior, de iniciales AC.
Una de las ex trabajadoras dijo a LA REPUBLICA que el acosador pretendió hacerla ingresar a un hotel de alta rotatividad cuando la llevaba para su casa tras sufrir un desgarro a consecuencia de la tarea que cumplía. «Vení que yo te saco los dolores», le expresó el denunciado, cuando paró el coche en el estacionamiento del hotel.
Olga Angerosa y Claudia Martínez, las funcionarias de Falcri despedidas, cumplían tareas en el Club de Golf con turnos de 6 a 14 horas.
Angerosa era encargada en la empresa desde el 5 de abril (ganaba $14 pesos la hora más $ 400 de incentivo), en tanto Martínez, que trabajaba como limpiadora, había ingresado a la compañía el 11 de abril, percibiendo $12.60 la hora sin incentivos. Ambas fueron despedidas el 23 de mayo.
«No cobramos hora extra y si trabajamos más del horario no se nos paga doble», acotaron las denunciantes.
Angerosa contó a LA REPUBLICA que el 8 de abril tuvo un accidente de trabajo, se lesióno en un codo, por lo que fue a atenderse a los servicios médicos del Banco de Seguros. «Ahí me di cuenta que no estaba en Caja, pero pese a esto igualmente me atendieron».
Comentó que un día, mientras cumplía tareas, el supervisor la presiona y la invita a tomar un café fuera de la empresa.
«Yo le contesté que necesitaba trabajar pero en esas condiciones no».
«Desde ese día me hizo la vida imposible», añadió Angerosa, al punto que no pudo ser más encargada. «El 22 de mayo, cuando salimos de trabajar, AC nos dice a las dos que debíamos presentarnos al otro día en el local central de la empresa, momento en el cual se nos informa del despido. A mí me dijeron que era porque no llevaba un buen relacionamiento con el personal. A Cluadia porque se había peleado con cuatro personas. Yo era la encargada y nunca vi que se peleara con nadie».
Las dos ex empleadas no tienen dinero para costearse un abogado y reconocieron no saber qué pasos dar. Por esa falta de información, no presentaron la denuncia en la comisaría porque según les dijeron sería «la palabra de ellas contra la del otro».
Al hotel
Claudia Martínez contó que durante una de las jornadas de trabajo, mientras cumplía tareas, sufrió un desgarro, que la obligó a llamar a una unidad de emergencia. El supervisor «en ningún momento quiso llamar a la emergencia ni que fuera al Banco de Seguros del Estado», narró.
El denunciado se ofreció a llevarla a la casa, pero en el trayecto se detiene en un hotel de alta rotatividad de la calle Burgues. «Ahí le digo que si no para, empiezo a gritar, tras lo cual, luego de insistir en que él me sacará el dolor, decide arrancar la camioneta y llevarme a casa».
«A partir de ese momento fue una guerra total contra mí. El supervisor me quiso sacar del Club de Golf, me quería mandar para otro lado. Fue un acoso permanente y recién el 16 de mayo vino a ponerme en Caja y me despide el 23 de mayo».
«Es totalmente falso»
La empresa Falcri confirmó que el supervisor de inciales AC trabaja con ellos y quien se identificó como directivo desmintió «por infundadas» e «impensables» las denuncias de acoso sexual.
El denunciado nunca respondió a los llamados de LA REPUBLICA. En cuanto a la denuncia de que no se pagan horas extra y demás, el interlocutor señaló que «la empresa cumple con todos los requisitos constitucionales».
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